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Edición Nº 1722 |
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Cholo, No Te la Creas
"No hay ningún asidero para ese tipo de rumores". Con estas palabras Roberto Dañino quiso zanjar ante la prensa cualquier especulación acerca de si permanecería o no en el Ejecutivo. Los reporteros que lo rodeaban el lunes por la noche -mientras asistía a la inauguración de una muestra de arte precolombino- no sospechaban que pocas horas antes Dañino había estado muy cerca de protagonizar la noticia política más impactante de los últimos meses: su renuncia a la presidencia del Consejo de Ministros. Pese al desmentido categórico de Dañino, diversas fuentes consultadas por CARETAS coinciden en que ese mismo lunes, pasado el mediodía, buena parte del Gabinete daba por descontado su alejamiento. No se trató, como algunos han sugerido, de una pataleta a destiempo por la destitución de Pedro Francke en Foncodes, ni del temor a que la aplanadora oficialista -léase Perú Posible con Doris Sánchez y otros dirigentes por ese estilo a la cabeza- tomara por asalto el Ejecutivo. Diversos testigos coinciden en que la raíz del serio desencuentro entre el Presidente y su Primer Ministro estuvo en un exabrupto verbal que Toledo tuvo con Dañino -primero telefónico- cuando aquél se encontraba en Madrid, y después en Lima, a su llegada el domingo 19 y a espaldas de su voluminoso ministro. Reconocer que estuvo cerca de marcharse -o que siquiera pensó
hacerlo- llevaría a explicaciones que, al parecer, el jefe del
Gabinete no está dispuesto a compartir públicamente y de
ahí su negativa. Sin embargo, no son pocos los que en Palacio de
Gobierno y la PCM conocen los entretelones de aquello que distanció,
al menos por unos días, a Toledo de Dañino y algunos de
sus ministros.
Si bien el mitin convocado por Perú Posible superó las expectativas de Alejandro Toledo, Carlos Bruce y otros dirigentes de su partido, mal haría el Presidente en creer que ésa es la llave para contrarrestar sus bajos índices de aprobación en las encuestas. La frase "Cholo, no te la creas", no pretende aguarle la fiesta. Ya se sabe que cuando una manifestación es convocada desde el poder, siempre hay una importante dosis de buses y butifarra que abona a favor del gobernante. Y la catarata de anuncios presidenciales esbozados esa noche, que más parecían promesas de campaña, logró enardecer a las masas. La pregunta es si esta crisis soterrada, superada antes de que se diera la salida de Dañino, significará para el Primer Ministro una defensa más activa de sus fueros ahora que un sector de PP arrecia en sus demandas de ser gobierno, o simplemente le da más tiempo al Presidente para que estudie y decida los cambios que piensa hacer en su Gabinete y que ninguno de sus consejeros está en posición de anticipar si serán hoy, mañana, la próxima semana o el 28 de julio. LA RESACA DE FRANCKE Si bien no fue el detonante, la destitución de Pedro Francke sí tuvo que ver a la larga con la fisura que se abriría durante el fin de semana entre Alejandro Toledo y Roberto Dañino. ¿Cómo así? Una vez conocida la salida del titular de Foncodes, Dañino se enteró de que el recambio en aquel organismo del Estado generaba no pocas suspicacias en el Banco Mundial y el BID. De acuerdo a esta información, US$ 360 millones en créditos ya pactados con ambos organismos corrían el riesgo de congelarse y no llegar por temor a un manejo clientelista de la institución. Y aunque posteriormente Alejandro Narváez -el técnico
de PP ahora a la cabeza de Foncodes- haya tomado contacto con ambas dependencias
internacionales, nada de eso evitó que, estando Toledo en Madrid,
Dañino decidiera llamarlo para ponerlo al corriente de estos riesgos.
Según nuestras fuentes, es ahí donde el Presidente hace
patente su desconfianza en el Primer Ministro: rechaza la versión
de que haya dudas en los organismos internacionales y piensa que todo
no es más que un ardid de Dañino para obligarlo a dar marcha
atrás en ciertos nombramientos. Nadie ha querido explicar los términos
de esta comunicación telefónica, pero todo indica que es
a partir de ella que Roberto Dañino comienza a pensar en su renuncia
como respuesta al desplante que Toledo le muestra LOS MINISTROS SE REUNEN De acuerdo a una fuente, el sábado 18 Dañino convoca a una reunión del Gabinete -a la que no llamó a Carlos Bruce, Javier Reátegui (actuales dirigentes de PP) y Raúl Diez Canseco (el vicepresidente de la República y Presidente en ese momento en funciones)- para discutir y anticipar la posibilidad de que PP ingrese con inusitada fuerza al gobierno. La preocupación de Dañino y compañía -bajo ese supuesto- era que si así sucedía los ministros se verían rápidamente ajochados por miles de militantes del partido. Supuestamente, en esta reunión Dañino habría sugerido poner los cargos a disposición ante el Presidente como única medida capaz de detener los embates peruposibilistas. En ella habrían participado Nicolás Lynch, Fernando Rospigliosi, Cecilia Blondet, Pedro Pablo Kuczynski por vía telefónica, Luis Chang y Jaime Quijandría. Además, Dañino se habría mostrado dolido por el trato recibido, a través del teléfono, por parte del jefe de Estado. Otra versión, opuesta a la anterior, descarta que los ministros
se hayan reunido el sábado a espaldas de Toledo y de algunos de
sus colegas. Según ésta, es recién el domingo que
Dañino entabla contacto telefónico con algunos de ellos
y comparte su preocupación por estos temas.
Donde sí coinciden ambas versiones es cuando se cuenta que Toledo, poco después de bajar del avión que lo trajo de España, hace una alusión fuerte sobre Dañino y sus supuestos movimientos en su ausencia. El Premier no estuvo presente, pero todo indica que un miembro del Gabinete le cuenta lo dicho por el Presidente. Ese habría sido el factor determinante para que Dañino pensara en serio un eventual alejamiento del Consejo de Ministros. En realidad, la desconfianza de Toledo en su Primer Ministro ya venía siendo cebada desde la semana pasada. Es en Palacio donde algunos consejeros empiezan a hablar de una conspiración alentada por Dañino para "quitarle piso" al Jefe de Estado (CARETAS 1721) y que tiene su punto culminante en la peregrina propuesta de Lourdes Flores para dar mayores atribuciones al presidente del Consejo de Ministros en detrimento del Jefe de Estado. SUPERANDO EL IMPASSE El lunes 20 por la mañana, Dañino despachó en la PCM con su habitual bonhomía. Se lo veía preocupado y no faltó quien lo observara en reuniones con asesores, las mismas que, en ciertos casos, terminaban en sentidos y prolongados abrazos. En la casa del Presidente Toledo, en cambio, los ministros Fernando Rospigliosi, Fernando Villarán, Cecilia Blondet y PPK le explicaban a Toledo que la alerta de la semana pasada, enunciada por Dañino respecto a la probable suspensión de créditos por parte del BID y BM, no carecía de fundamento. Probablemente esta exposición, al igual que los resultados de
un mitin que le llenaron el ojo a un Presidente carente de entusiasmos
multitudinarios, lo ayudaron a digerir el impasse en el que se encontraba
con Dañino. Así, cuando ambos se reunieron después
de las dos de la tarde en Palacio de Gobierno, el ambiente fue otro. Toledo
se mostró más abierto a escuchar razones y -se dice- le
pidió a su Primer Ministro que, pese a lo sucedido, diera por superado
el incidente.
Así se conjuró una crisis que pudo significar la salida de Roberto Dañino y de algunos otros ministros -Rospigliosi, Blondet- que, al parecer, estaban dispuestos a salir si Dañino era desairado. Sin embargo, no se sabe si el vendaval fue pasajero. Eso es algo que está librado, en gran medida, al estado de ánimo del Primer Mandatario. Sin embargo, en ese río revuelto en el que se ha convertido el Ejecutivo mientras Toledo no se afianza en el cargo, la figura de Raúl Diez Canseco empieza a erigirse como la de un posible reemplazante de Roberto Dañino. En estos últimos meses le ha demostrado a Toledo, además de una fidelidad que no se le conocía durante la campaña, una efectividad que va desde ser una especie de "impulsador" del programa Mivivienda -al que ingresó a pedido del Presidente ante la parsimonia del ministro Luis Chang- hasta la búsqueda de un asesor de imagen, proyecto en el que Palacio está embarcado en estos días (ver Mar de Fondo). En la pascana de PP dirigentes y congresistas parecen satisfechos tras haberle demostrado a su líder que pueden perfectamente llenar una plaza. Por el momento, la intención de copar los Ministerios de Educación, Salud y Promudeh -que parecían los pasos inmediatos tras el ingreso relativo de PP a Foncodes y EsSalud- son un objetivo supeditado a si el Presidente le baja o no el pulgar a los respectivos ministros. Toledo no parece estar en ese camino, aunque alienta la caza de "fujimoristas" y "corruptos". (Pedro Tenorio).
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