Edición Nº 1723


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    ARTICULO

    2 de mayo de 2002

    Una Puna Bañada En ORO
    Wayne Murdy y Pierre Lassonde, los dos lingotes más grandes en la estructura jerárquica de Newmont Mining Corp., en su primera visita conjunta la semana pasada a la descomunal mina de oro de Yanacocha.

    "Estaremos aquí por lo menos tres generaciones", opinó Murdy.

    El Imperio Yanacocha

    No es la fotografía de una pirámide Moche. Es una de las varias canchas de lixiviación de la mina de oro de Yanacocha en Cajamarca. Es el imperio Yanacocha visto desde el aire. Desde que en 1994 se inició la explotación de oro en estas punas cajamarquinas, Minera Yanacocha ha encontrado aquí más oro del que jamás soñaron los españoles obtener con el rescate de Atahualpa. En sólo ocho años de operaciones, Yanacocha no sólo es hoy la mina más grande de oro en Latinoamérica: es tres veces mayor que su más cercano competidor. Yanacocha es oro, mucho oro. Oro, tierra, agua y cianuro. CARETAS sobrevoló la semana pasada en helicóptero el espectacular yacimiento acompañando a Wayne Murdy y Pierre Lassonde, los dos lingotes más grandes en la estructura ejecutiva de Newmont Mining Corp., EE.UU., para luego bajar a tierra y realizar una inspección in situ.

    Escribe MARCO ZILERI

    CUANDO Atahualpa ofreció a las huestes de Pizarro llenar el Cuarto del Rescate con oro a cambio de su libertad en 1535, nadie imaginó que el Inca ensayaba en realidad una gran metáfora. Cinco siglos más tarde, aún a la espera de la llegada a Cajamarca de la recua de camélidos cargados del precioso metal, la Minera Yanacocha ha encontrado en las alturas de la provincia más oro del que jamás soñaron los españoles.

    Desde que en 1994 se extrajo aquí la primera palana de tierra, se ha erigido en la puna una descomunal ciudadela de cerros mochos, pirámides truncas, lagunas artificiales y campamentos base donde se trabaja las 24 horas del día. Llueva o truene. Las operaciones mineras en Yanacocha abarcan hoy 5,000 hectáreas. Y el yacimiento sigue creciendo.

    La mina se apresta a ampliar sus operaciones a Cerro Negro y Cerro Quilish, vecinos a la localidad y cubiertos por el momento de ichu. Ahí abajo también hay oro. Mucho oro, confían en Yanacocha, aunque hasta el momento sólo los geólogos lo pueden ver.

    "Esta mina supera mi imaginación", dijo Pierre Lassonde tras sobrevolar la semana pasada sus dominios por primera vez. "Joyas mineralizadas en la corteza terrestre como éstas se pueden contar con los dedos de una sola mano", opinó con ojo clínico.

    ¡Palmas, compañeros! Lassonde exterioriza su asombro durante el sobrevuelo a Yanacocha. Der.: las monumentales canchas de lixiviación.

    Natural de Quebec, Canadá, Lassonde (55) es uno de los máximos expertos en oro a nivel internacional, y el flamante presidente de Newmont Mining Corp. a nivel mundial. Es también, él mismo lo admite, muy suertudo.

    En 1983 fundó una empresa minera llamada Franco-Nevada con apenas US$ 2 millones de capital y este año la vendió a Newmont por US$ 5,000 millones. La reciente fusión entre Newmont, Franco-Nevada y Normandy ha consolidado a la primera como la principal productora aurífera en el mundo y a Lassonde como su principal pepita de oro.

    Yanacocha fue la primera escala de una gira a nivel mundial que Lassonde se ha propuesto realizar para conocer los 21 yacimientos que tiene Newmont alrededor del planeta, desde el Perú hasta Australia, pasando por Uzbekistán.

    Wayne Murdy, presidente del directorio de Newmont y a su vez director de Minera Yanacocha, también viajó con Lassonde. Murdy es un californiano grande y afable que, a diferencia de Lassonde, conoce Yanacocha como la palma de su mano. De hecho, participa del proyecto minero desde que éste se encontraba en la mesa de dibujo en Denver.

    Diariamente se excavan en la mina hasta 120,000 toneladas de tierra. En cada tonelada, hay apenas tres microscópicos gramos de oro.

    En sólo ocho años de operaciones, Yanacocha ha extraído 295,000 toneladas métricas de oro de las otrora plácidas praderas altiplánicas. El año pasado nomás fueron 60 toneladas. Una fortuna insospechada.

    Si en 1994 las reservas totales del yacimiento se estimaron en 1,2 millones de onzas, hoy éstas se calculan en 36,6 millones. Y va pa' campeón. Este año la producción de oro de Yanacocha está prevista en 2,3 millones de onzas, un incremento de 20% con respecto al año pasado, y un salto cuántico respecto a las 85,000 onzas de oro extraídas en los años aurorales de 1994. De hecho, se trata de la segunda operación más grande de Newmont en el mundo.

    La caja registradora marcha al unísono. Si en 1994 las ventas totales de Yanacocha fueron de US$ 117 millones, el año pasado vendió US$ 524 millones.

    El impacto de Yanacocha en el Fisco y en la región es igualmente mayúsculo. Yanacocha representa el 10% de las exportaciones del país, y ha pagado US$ 260 millones en impuestos a la fecha. El año pasado, en el pico de su producción, el Estado recaudó cerca de US$ 50 millones en tributos, bastante más de lo que cobraba la Corona con el quinto real. Y, por cierto, mucho más que los ingresos de la Municipalidad Provincial de Cajamarca en más de una década.

    Sólo el año pasado se minaron 60 Tm de oro. Al lado, análisis al vuelo de la data geológica.

    Se estima que sólo por concepto de la antigua ley del canon minero, el gobierno central debió transferir a Cajamarca US$ 52 millones en el mismo período. Ahora, con la nueva ley del canon que establece que el 50% del impuesto a la renta -aunque aquí se deba esperar la definición del Congreso- debiera invertirse en la región, el potencial para el desarrollo se multiplica.

    ¿Será Cajamarca en el año 2020 un emporio de prosperidad en el Ande? ¿O repetirá la suerte esquiva de un Chimbote, La Oroya o Cerro de Pasco?

    Está claro que la riqueza de Yanacocha es por tiempo limitado. La mina viene agotando sus depósitos -Yanacocha Norte, Maqui Maqui y Carachugo- casi tan rápido como viene descubriendo más yacimientos. La entrada en producción el año pasado del yacimiento de La Quinua sustituye la producción de éstas, pero serán necesarios nuevos yacimientos para mantener la producción a tope.

    Minera Yanacocha ha invertido en ocho años de operaciones cerca de US$ 1,000 millones, cerca del 50% de los cuales se desembolsó en los dos últimos años.

    Planta de aglomeración de La Quinua. En Yanacocha se han invertido US$ 1,000 millones.

    Sin duda, son los geólogos quienes están en su garbanzal en Yanacocha. La inversión anual en prospección minera es del orden de US$ 12 millones. No es para menos. El area mineralizada de Yanacocha tiene 40 kilómetros de largo por ocho o diez de ancho. La profundidad de la misma se encuentra en plena evaluación. "Hemos hecho perforaciones hasta los 1,000 metros de profundidad y han arrojado resultados muy excitantes, aunque aún inciertos", sostuvo Murdy.

    De hecho, se sabe que bajo los óxidos de La Quinua existe un segundo gran depósito de oro -esta vez sulfurado- que le llaman "El Tapado". Aquí parece estar cifrado el futuro de la mina.

    Pero el diagnóstico es extremadamente fino. Cada tonelada de roca contiene apenas tres microscópicos gramos de oro. "Es el equivalente a un terroncito de azúcar disperso a lo largo y ancho de todo un camión trailer", graficó Bill Zich, subgerente general de la mina. "Es oro en polvo, y no es fácil de encontrar. No se puede ver".

    "Es un ejercicio de mapeo desde la superficie, tratando de entender qué existe abajo", explica Murdy. "La única certeza es que estaremos aquí no menos de tres generaciones".

     


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