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Edición Nº 1723 |
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¿Habrá
Golpe de Timón El 28?
FINALMENTE buenas noticias. La semana que pasó, a pesar de los rumores de cambios ministeriales, el Ejecutivo pudo lanzar a los cuatro vientos algunos importantes logros. Aunque hasta hace un mes parecía imposible, rompieron el maleficio y consiguieron entregar concesiones y privatizar empresas. El miércoles 22, ProInversión culminó la colocación de acciones remanentes de Edelnor, vendiendo el 36 % de la participación del Estado en esa compañía a cambio de 325 millones de nuevos soles. Todo un logro, que se redondeó el viernes 24, cuando el consorcio formado por las constructoras Graña y Montero y JJC se adjudicaron la concesión de la red vial Nº 5 (tramo Ancón-Huacho-Pativilca). Ese mismo día, tras una larga reunión, las organizaciones civiles y los colegios profesionales de Arequipa acordaron con el Premier Roberto Dañino, el ministro de Energía y Minas, Jaime Quijandría, y el director de ProInversión, Ricardo Vega Llona impulsar las privatizaciones en el sur. Es decir, los characatos aceptaron que se vendieran las eléctricas Egasa y Egesur, pero eso sí, siempre y cuando, se inviertan en la región 85 millones de dólares para dinamizar la economía del lugar. Este acuerdo allanó el camino para que el 14 de junio ambas generadoras sean, por fin, subastadas. Sin duda, tres porotos al hilo que se anota, Ricardo Vega Llona en menos de un mes y, que para felicidad de Toledo y tranquilidad de Pedro Pablo Kuczynski, han logrado lo que hasta hace poco era una quimera: echar a andar el proceso privatizador. Las buenas nuevas no acabaron aquí. En su imprevista visita al país, Enrique Iglesias, señaló que el BID prestará 500 millones de dólares en los próximos meses. Un alivio, pues la salida de Pedro Francke de Foncodes hizo temer que los organismos financieros congelaran sus desembolsos por temor a que los programas sociales se politicen. Por último, el lunes 27, el Presidente Alejandro Toledo inauguró
una planta de tratamiento de agua potable en el río Chillón
que proveerá del líquido elemento a 800 mil pobladores de
los distritos del Cono Norte.
Lo más interesante de esta noticia, es que la planta fue construida y será administrada durante 25 años por una empresa privada: el consorcio ítalo-peruano Agua Azul. Una inversión que, seguramente, le permitirá al Ejecutivo propagandizar las bondades de las privatizaciones, y reducir la resistencia que los ciudadanos mantienen contra este proceso. Pero todos estos anuncios fueron insuficientes para acallar los rumores sobre una crisis ministerial en curso. A pesar que el Ejecutivo trató por todos los medios de camuflar el malestar de un sector del Gabinete por la abrupta salida de Pedro Francke de Foncodes, sus esfuerzos sólo hicieron más evidente que algo sucedía. El improvisado Consejo de Ministros que se realizó el sábado en Palacio, el cual fue inusualmente difundido a la prensa, terminó convirtiéndose en una nueva señal de que las cosas no andaban por buen pie. Era obvio además, que se había montado un fallido golpe de imagen para demostrar que el Gabinete estaba cohesionado y trabajaba, hasta los fines de semana, por resolver los agudos problemas del país, cuando en realidad se vivía una atmósfera tensa. Días antes, en corrillos y en voz baja los ministros, sus asesores y colaboradores cercanos comentaban con disimulada ansiedad cuáles serían y cuándo rodarían las primeras cabezas. La mayoría de ellos aseguraba que la ofensiva de Perú Posible había sido exitosa y que en pocos días la chacana se clavaría en por lo menos cuatro carteras. Entre propios y extraños se daba por hecho que Roberto Dañino dejaría el cargo. Especialmente, porque las heridas del encontrón que sufriera aún no cicatrizaban (ver Caretas 1722). Durante toda la semana el humor del Primer Ministro varió radicalmente.
Su ánimo bonachón trocó, primero en un colérico
mal genio y luego en un hondo decaimiento.
Varios de sus asesores comenzaron a liar bártulos y comentaron que de esa semana no pasaban. Incluso, se dijo que antes de partir al Consejo de Ministros del jueves último, Dañino se despidió de sus hombres de confianza con la certeza de que durante la reunión el Presidente le agradecería por sus buenos oficios y lo mandaría a su casa. Nada de esto ocurrió finalmente y por ello el ministro recobró su espíritu jovial el fin de semana. Así se le vio durante la fugaz visita de Enrique Iglesias y en su comparecencia a `Enfoque de los sábados' de Radio Programas. Pero sólo cuando sintió que el piso volvía a estar firme bajo sus pies, se animó a salir a la prensa para desmentir los rumores sobre su alejamiento y para ello pactó varias entrevistas. Dañino, desmintió que al interior del Consejo de Ministros existan rivalidades y facciones. Al contrario, el Gabinete estaría muy bien integrado, según el premier. En todo caso, reconoció que se necesita hacer ajustes, pero que éstos deben realizarse en el área comunicacional, que es de donde aún cojean. Sus argumentos indicaron que era innecesario realizar cambios en el Gabinete, pues el costo de esta decisión iba a ser muy alto: la inestabilidad política crecería y se desaprovecharía el aprendizaje ganado por los ministros en los últimos meses. Si bien por ahora Dañino parece respirar más tranquilo, nada le asegura el puesto. El lunes 27 y martes 28 continuaron los rumores sobre un cambio en la presidencia del Consejo de Ministros. Una versión señalaba que en el Gabinete de crisis que se reúne todos los lunes en el Ministerio del Interior y que integran aparte de Fernando Rospigliosi, los titulares de las carteras sociales, se habría discutido la conveniencia de que Carlos Bruce asuma el premierato. Otra versión indicaba que esta posibilidad no se discutió en este lugar sino más bien en una reunión privada a la que asistieron varios ministros y asesores. Un rumor similar se propaló durante la rueda de prensa que organizaron el martes los corresponsales extranjeros. Allí se aseguraba que en los próximos días Raúl Diez Canseco ocuparía el despacho de 28 de Julio en Miraflores. Lo cierto es que el remezón de la semana pasada ha servido para
que varios de los ministros se pongan las pilas. La ofensiva del partido
que realizó un mitin gigante en Lima y las salidas de Francke y
Rafael Villegas, quienes fueron reemplazados por gente de PP, ha obligado
a que se sacudan de su letargo y reaccionen. Se sabe que en la mira de
los hombres de Pershing están las carteras de Educación,
Promuhde, Agricultura y Salud. Portafolios, que según los partidarios
de Toledo, habrían colgado el letrero de "prohibido emplear a gente
de PP", y cuyos titulares no estarían poniendo el pecho para defender
al Presidente cuando las papas queman.
Por ello varios ministros, que no se destacaron por ser muy activos, esta semana por primera vez dijeron presente y pidieron micrófonos y cámaras. Alvaro Quijandría, fue uno de ellos. El viernes, en abierto apoyo a las polémicas declaraciones de Eliane en contra de las encuestadoras, exigió que estas empresas mostraran las fuentes de su financiamiento, y atacó a Alan García a quien acusó de "inmadurez política". Otro asesor de un ministerio que prefirió el anonimato aseguró, que: "El partido nos otorga un soporte enorme, sin él no podríamos gobernar. Hay que recordar que en Venezuela los medios de comunicación y los empresarios sacaron a Hugo Chávez, pero fue su partido el que lo volvió a sentar en el sillón presidencial". La situación es ahora diferente, PP, antes ninguneado y marginado del poder, se ha revitalizado y reclama un mayor protagonismo. Por ahora, Toledo controla el ímpetu de sus correligionarios y es una especie de árbitro entre su partido y el Gabinete, pero en cualquier momento podría inclinarse por darles la oportunidad de hacerse cargo del Ejecutivo. Si bien, los cambios ministeriales podrían suceder en cualquier momento, lo que es seguro es que en la reunión del CIAF se acordó que el 28 de julio desaparecen los Ministerios de Industria, Pesquería, Presidencia y Promuhde, para ser sustituidos por los de Desarrollo Social y Mujer, por el de Industria y Asuntos Oceánicos, por el de Comercio Exterior y Turismo y por el de Vivienda y Construcción. En el Consejo de Ministro del jueves 30 se discutirá esta propuesta y probablemente se la apruebe con lo que en Fiestas Patrias se reasignarían los titulares de los nuevos ministerios. Probablemente Cecilia Blondet se quede con Desarrollo Social y Mujer, Javier Reátegui en Industria, Raúl Diez Canseco iría a Turismo y Comercio Exterior y Carlos Bruce a Vivienda y Construcción. Todo esto, claro está si antes, no se suscita una nueva crisis, PP realiza una violenta ofensiva, o simplemente Toledo cambia repentinamente de opinión y adelante los planes. (Pablo O'Brien). Peldaños Regionalizadores
ESTE jueves 30 el Congreso podría aprobar la Ley de Bases de la Regionalización, cuyo proyecto ha sido finalmente oleado y sacramentado por el Ejecutivo. La Ley de Bases definirá las competencias de los gobiernos regionales, las municipalidades y el gobierno central. Las discrepancias entre el Ejecutivo y el Congreso respecto a la Ley fueron zanjadas en los últimos días. Entre éstas: el hueco que permitía el endeudamiento regional, la capacidad de clavar tributos, el hecho que el Ejecutivo tuviera una representación minoritaria en el Consejo Nacional de Descentralización, la falta de gradualidad en el otorgamiento de competencias y recursos a las regiones. Queda, sin embargo, aún pan por rebanar. Estas corresponden a la promulgación de las nuevas leyes orgánicas del Poder Ejecutivo, de los Gobiernos regionales y de las municipalidades. A su vez, está pendiente la Ley de Ordenamiento y Demarcación Territorial. El Congreso se ha fijado plazo hasta diciembre para aprobar las leyes, justo antes de que los gobiernos regionales asuman el mando el 1 de enero del 2003. En ese mismo período, el Ejecutivo debe definir también las transferencias de bienes de los Ctares a los futuros gobiernos regionales así como la desactivación del Ministerio de la Presidencia, a más tardar el 28 de julio. Otra preocupación es el presupuesto. Según la Ley de Bases, estaría compuesto por la partida del MEF (que incluye el concepto por canon); la capacidad tributaria (que incluye al FONCOR -compuesto por los fondos de los Ctares, 25 % de las privatizaciones y el 50 % de las concesiones); además de la capacidad de endeudamiento de cada gobierno. El Ejecutivo no podrá determinar el monto que se destinará a cada gobierno regional por partida en tanto no se concluya con la legislación. Entre tanto, se viene calculando sobre lo que se designaba a los Ctares. Un promedio de S/. 190'000,000 si consideramos la partida actual. Este fondo conformaría casi el 90 % de sus ingresos. (Rosa Bonilla).
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