Edición Nº 1723


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    30 de mayo de 2002
    Por AUGUSTO ELMORE

    AHORA resulta que el Poder Judicial -sí, ese mismo: el copado por Montesinos, el que sirvió a sus fines mejor que ninguna otra institución, el que se prestó a todo- es ahora la misma virgen santísima cuya independencia hay que preservar, no importa cuánto hayan prevaricado muchos de los jueces que lo conforman. No importa tampoco los juicios deleznables que ahora entablen, ni las órdenes de prisión cuyo cumplimiento exigen sus integrantes; en nombre del sagrado principio de la independencia de poderes debemos acatar lo que manden y demanden, aunque sean muchos los detenidos en cárceles o en sus domicilios y hasta ahora ninguna condena así pasen los meses. Que se sepa hasta el momento no hay tampoco ningún juez con orden de captura, o detenido, y creo que ni siquiera investigado, hayan hecho en favor del régimen anterior y de Montesinos lo que hayan hecho. Después de todo entre bueyes no hay cornadas. Ningún juez va a investigar a otro, ni mucho menos ordenar detenerlo. Eso sí, para indignación de la ciudadanía, un fiscal y una jueza han demandado la captura de más de veinte comandos que formaron parte del más heroico, contundente y arrojado operativo militar de rescate de rehenes que se conozca. Más de veinte valerosos militares de por lo menos dos armas están siendo acusados, para bochorno de la nación, de sospecha de asesinato de catorce terroristas que, armados hasta los dientes, amenazaron por más de tres meses la vida de 72 rehenes. Más de 20 comandos, lo que hace pensar que el fiscal y la jueza suponen que cada uno le pegó al menos dos tiros, o un tiro y medio, a cada uno de los subversivos que, se dice, suplicaban a viva voz que les perdonen la vida. ¡Qué horror!

    Ya ha transcurrido un tiempo de la muerte del admirable Thor Heyerdhal, ese vikingo que amó el Perú y que puso a nuestro país en el mapa, y hasta ahora no he visto un solo documental de la televisión peruana dedicado a su vida y su odisea. Espero equivocarme y que me contradiga algún productor. Deseo ansiosamente que así sea, para poder pensar que la televisión peruana sirve para algo más que para la basura de Risas de América. Heyerdhal se merece el homenaje televisivo peruano que hasta ahora nadie ha producido. ¡Vergüenza!

    Parece que Unidad Nacional se prepara a enfilar sus baterías en contra del alcalde Alberto Andrade, siguiendo ese deleznable aunque probadamente fructífero modelo de demoler al adversario en vez de presentar proyectos de obras a realizar. El país parece no haber avanzado en nada en los últimos dos años, pese a la democracia. Los métodos parecen ser los mismos de ahorita nomás, es decir los de la dictadura. La verdad es que todos esperábamos más del liderazgo de Lourdes Flores.

    Compro en Ripley una colonia económica de tipo "splash" (es decir para después del baño). No es que esté en plan de confidencias personales, pero resulta que tuve la tontería de comprarla con la tarjeta Ripley, para pagarla el mes siguiente. Mal negocio: por los S/. 17.10 que costaba ahora tengo que pagar un adicional de S/. 7.80, por "Port-serv". ¡Casi cincuenta por ciento más! ¿Eso es lo que se llama exacción? ¿O simplemente robo?

    Pese a ser economista el señor Carlos Boloña tiene una virtud que no suelen poseer los de su oficio: maneja bien el idioma. Porque ha acudido a la desvergonzada argucia de calificar al presidente Toledo de sátrapa (Liberación 24/5/02), conociendo sin duda que ese adjetivo aparentemente se refiere a "hombre poderoso", aunque el diccionario de Manuel Seco dice también que frecuentemente se usa, como hace Boloña, con intención despectiva, denotando ostentación y abuso del poder. Sátrapa, en toda la extensión de la palabra, señor Boloña, fue su jefe máximo, el nipón fugado. Y usted fue miembro conspicuo de su satrapía. Porque fue usted quien obedeciendo sus órdenes, o las de Montesinos, hizo publicar, el 7 de enero del 2000, en El Comercio, y en Expreso claro, un aviso de casi una página en el que salió usted en defensa de Montesinos, aviso el que se permitió denigrar de aquellos militares que habían revelado la catadura del jefe del siniestro SIN. No sé si ese aviso, en el que hacía la defensa del gran depredador, lo pagó usted de su bolsillo, de puro convenido y complaciente, o lo pagó el propio beneficiado, pero lo cierto es que ése fue un indicio más de la satrapía en la que usted estaba sumergido. No repita, pues, el adjetivo con el que pretendió usted descalificar al presidente Toledo, porque ése debe dedicárselo a su jefe, allá en Japón. Ese sí que se lo merece, en todas sus acepciones. Escríbale una carta que empiece: Mi apreciado sátrapa. Seguramente le va a halagar.

    Por otra parte, en el artículo que empieza refiriéndose a "los cívicos", calificativo con el que los cínicos se refieren a los que denuncian al régimen dictatorial, el ex ministro de Economía trata de convencer a los lectores de que el dinero de las privatizaciones fue bien empleado. Dice que de los casi 7 mil millones obtenidos, 4,363 fueron gastados en el área social (en procura de la re-reelección, sin duda), sectorial (¿). De ellos 1,000 millones fueron, según sus propias palabras, para la adquisición de armamentos durante 1995-98 (¡si lo sabrá el general Malca, ahora viviendo placenteramente en el extranjero, de la plus valía, claro!), de los cuales el 80% se gastó en defensa aérea (ídem). Evidentemente Boloña se está comprando un cargo similar al que tuvo, en la esperanza de que Fujimori vuelva (porque aquí en el Perú, como en el vals, todos vuelven).

    No quieren que se privaticen las eléctricas del sur, no quieren que se privatice Sedapal, no quieren que se explote la minería en Piura. ¡¿Qué rayos quieren?!

    Un grupo de ciudadanos está haciendo conocer su preocupación por un criminal arboricidio que se estaría gestando en Chosica, en donde se habría premeditado la tala de por lo menos cincuenta de los más preciados árboles de la zona, habiéndose ya dado fin en los últimos días a seis espléndidas tipas. El negocio sería la madera. Chosica, reconocida históricamente por sus bellísimos árboles -la mayoría de los cuales ya han sido talados-, estaría así a punto de ser devastada, y todo apunta a que detrás de todo eso están el alcalde Alejandro Chávez Luna y los funcionarios Yuri Rojas y Rubén León. ¡Alerta roja!


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