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Edición Nº 1730 |
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Gabinete
Chacchado "Mire, podemos estar jodidos, pero no estamos taaaaan jodidos", respondió un chispeante colaborador del Presidente Alejandro Toledo cuando, 24 horas antes de que juramentara el nuevo gabinete, el rumor ya había ganado la calle, causado zozobra en Torre Tagle y provocado hilaridad en la sede del Legislativo. El viernes 12 se supo quiénes acompañarían finalmente a Toledo en el "relanzamiento" de su gobierno. Pero, al mismo tiempo, se mantuvo reserva sobre cuál había sido el precio que éste tuvo que pagar para sacar a Fernando Olivera del Ejecutivo. Ahora se sabe que, a cambio de su salida, dos representantes del FIM tendrán asegurados su asiento en el Consejo de Ministros. El primero fue Eduardo Iriarte, quien juramentó como ministro de la Producción ese mismo día. Pero una fuente confiable asegura que el otro será el congresista Fausto Alvarado, quien sucederá a Olivera en la cartera de Justicia. Alvarado, fiel escudero de Popy desde hace más de una década, no suelta prenda al respecto. Se supone que su designación se debate entre la especulación y el rumor. Sin embargo, éste sólo esperaría que Olivera cumpla con un par de gestiones que lo mantendrán ocupado por unos días más para ceñirse el fajín.
POPILANDIA TIEMBLA El miércoles 10 por la mañana, Toledo se reunió con Fernando Olivera en Palacio para decirle que lo mejor para ambos era que se alejara del cargo. Este no quería oír hablar del tema, pero las encuestas que lo exponían como el ministro más nocivo del régimen (CARETAS 1729) jugaban en su contra. Pese a ello, Popy no pensaba dar su brazo a torcer. Tanto así que pasado el mediodía llamó a los miembros de su bancada para definir si mantendría o no su alianza con Perú Posible. Como se recuerda, aquella tarde los muchachos del FIM se retiraron del Congreso votando en contra de la Ley orgánica del Poder Ejecutivo. La misma que, precisamente, abría el camino para la renovación del gabinete. Ya en los altos del Café Olé de San Isidro, Olivera se llevaría otra sorpresa: sus propios partidarios le aconsejaron que se alejara del ministerio. Tras largas deliberaciones, comprendió que su no-va-más era inminente y nuevamente se reunió con Toledo para negociar su salida. Más allá de si la cena entre Alan García y Alejandro Toledo sirvió para "conversar" la composición del gabinete hecho que ambos han negado tanto en público como en privado, al parecer sí hubo un emisario del aprismo que trató con un ministro la Cuestión Olivera. Según este trascendido, días antes de que Diego García Sayán desencadenara la renovación sino crisis ministerial, fue Jorge del Castillo quien habría comunicado a un colaborador del Presidente que su partido vería con buenos ojos y retribuiría con una actitud menos confrontacional tanto a nivel de medios como en el Congreso el alejamiento de Olivera. Sin embargo, no faltan quienes piensan que la permanencia del líder del FIM en el gobierno era una perita en dulce que, a la larga, favorecía al aprismo. "Ni queriendo habríamos podido desprestigiar tanto a Olivera como él mismo se ha desprestigiado en estos meses", reflexionó un alto dirigente aprista al evaluar el desenlace. IMPACTO Y GOBERNABILIDAD En estos días, Luis Solari se ha tomado el trabajo de visitar a los principales líderes de la oposición. Valentín Paniagua, Alan García y Lourdes Flores han sostenido encuentros protocolares con el flamante presidente del Consejo de Ministros. El objetivo, más allá de los buenos deseos de rigor, es garantizar la viabilidad de la Transición, concepto al que es tan afín Solari. Otro aspecto positivo de la impronta peruposibilista en el Ejecutivo es que el gabinete Solari nace con unos niveles de respaldo ciudadanos realmente auspiciosos. Según la encuesta de Apoyo realizada en Lima el sábado 13, tanto el Primer Ministro (58 % de aprobación), como el titular de Economía Javier Silva Ruete (51 %) y el canciller Allan Wagner (51 %) tienen el visto y bueno de la ciudadanía. El mensaje del 28 de julio ver recuadro será el momento estelar del "relanzamiento" del que hoy habla Toledo. Los ejes centrales de su presentación ante el Congreso se guardan bajo siete llaves, pero se ha podido saber que, por ejemplo, un agresivo programa de viviendas subsidiadas será anunciado en esa fecha.
TRES TRISTES TIGRES El clima que rodeó estos cambios se vio afectado por rumores que sugerían pactos por debajo de la mesa, voces que eran obviadas al momento de la toma de decisiones y ministros pugnando por mantenerse en el cargo. Así, se sabe que uno a quien más le chocó su partida fue al titular de Educación Nicolás Lynch. En su caso, se trataba de una testa exigida por el partido. Basta recordar el Congreso Nacional de PP en abril pasado, donde la mayoría de delegados pedía su salida. Sin embargo, Lynch obtuvo un premio consuelo: Toledo le ha pedido que se quede a trabajar junto a él en Palacio y todo indica que "Cochebomba" aceptará la oferta. Otro que anduvo tristón y se sintió excluido a la hora de las definiciones fue Raúl Diez Canseco. El primer vicepresidente incluso estuvo fuera de Lima cuando Toledo y un reducido grupo de colaboradores ultimaban la composición del gabinete. A propósito, una versión señala que el Presidente terminó de definir su gabinete entre martes y miércoles de la semana pasada, reunido en su casa de Camacho y no en el despacho presidencial de Palacio, para evitar chismes y filtraciones junto a Carlos Bruce, Luis Solari y ésta no se la esperaban muchos el ex ministro de Pesquería y hoy de Transportes Javier Reátegui, todos ellos miembros del Comité Ejecutivo Nacional de PP. Otra versión señala que en realidad Toledo, Bruce y Reátegui configuraron el gabinete, y que Solari tan sólo fue notificado de la composición del mismo cuando se enteró que había sido ungido Primer Ministro. Vaya uno a saber. Lo que sí es cierto es que en la dura pugna que enfrentó a los consejeros presidenciales con Roberto Dañino, los primeros resultaron con la sonrisa en los labios. Como se sabe, éstos eran de la opinión de que tanto Dañino como Pedro Pablo Kuczynski debían dejar el gabinete. Y quiérase o no, al final fue esa posición la que ganó predicamento. Ahora bien, no se sabe si la sonrisa será duradera. Diversos trascendidos apuntan a que algunos de estos consejeros tendrían las horas contadas en Palacio (ver Mar de fondo). Un tercer tigre apesadumbrado podría haber sido Carlos Ferrero, quien tras un fin de semana en el que parecía que la presidencia del Congreso se le escurría de las manos, ha visto reverdecer sus posibilidades en las últimas horas. La confrontación al interior de PP podría favorecerlo, pero eso pasa necesariamente por el visto bueno de Toledo. Su lugar entre los tristones podría ocuparlo Ricardo Vega Llona, cabeza de ProInversión, quien se dice figura entre los próximos a salir del Ejecutivo. Relanzamientos que les dicen. (Pedro Tenorio)
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