|
Edición Nº 1731 |
|
|||||||||||||||||||
|
|
||||||||||||||||||||
|
|
Paniagua
Todoterreno
Escribe PEDRO TENORIO SON casi las dos de la madrugada, el cansancio arrecia y mientras uno sólo piensa en espantar a los mosquitos e irse a dormir, una voz dice firme pero serena: "Mire. Si a pesar de la pastilla la presión no baja, es cosa de dieta. Sin ninguna duda". Quien habla no es el médico de Quillabamba sino Valentín Paniagua Corazao, un ex presidente de la República que puede ir, en cuestión de minutos, de los consejos médicos al paso al comentario de la obra del politólogo italiano Norberto Bobbio. Quien escucha es un comerciante de la zona, el mismo que luego de explorar las ideas políticas del líder de AP se anima a compartir sus problemas de salud con él. Así es Paniagua. Escucha a sus interlocutores, los mira a los ojos y dispara una respuesta que aparentemente sintoniza con lo que la gente espera de él. Maestros, pequeños empresarios, comuneros y -cómo no- viejos correligionarios del partido de la lampa se acercan fascinados para fundirse en un abrazo y gritar (sobre todo éstos últimos) el "Valentín-Presidente" que éste, por ahora, prefiere no comentar. Por increíble que parezca, 9 horas tomó a una camioneta doble cabina cubrir los 250 kilómetros que separan al Cusco de Quillabamba, la última etapa de un viaje que se inició cuatro días antes en Andahuaylas y Chincheros (Abancay) y terminó en el ombligo del mundo andino el domingo 21. En el trayecto, Paniagua recibió honores (era declarado huésped ilustre -cuando no doctor honoris causa- por doquier) y lanzó a numerosos candidatos provinciales y distritales con la mira puesta en los comicios de noviembre. Estos, agradecidos, lo lanzaban a su vez como candidato presidencial para las elecciones del 2006. De cumplirse ese sino, Paniagua tendrá 69 años y un partido que para entonces habrá intentado remontar la época de vacas flacas que, electoralmente hablando, lo acompaña desde 1985. Cuarentaiocho horas antes, sin embargo, la camioneta que lo transportaba camino a Huancarama (Abancay) estuvo muy cerca de salirse de la pista y caer al precipicio. Según testigos, el vehículo estuvo a escasos centímetros de perder estabilidad y volcarse. El fotógrafo de CARETAS sudó frío, Paniagua sonrió por la travesura inconfesada de no usar el cinturón de seguridad, y todos siguieron el trayecto. Ahora, en la ceja de selva cusqueña y rodeado de cientos de militantes
que lo acompañan minutos antes de presidir el desfile por los 145
años de la provincia de La Convención, el ex Presidente
anuncia que recorrerá el país insuflando en sus correligionarios
el deseo de levantar AP e ir sentando las bases de lo que será
la próxima confrontación por la Presidencia de la República.
En ese contexto, unas cuantas precisiones al paso. -Doctor Paniagua, ¿cuál es el propósito exacto de estos viajes? -Reactivar el partido. A raíz de mi designación como presidente del mismo, mi cometido específico es hacer lo posible para recuperar una presencia importante en la vida municipal del país. Mis viajes sirven a esta finalidad, exclusivamente. -No lo escuchamos criticar a Toledo. ¿Es una estrategia asumida por AP u obedece a la presencia de Raúl Diez Canseco en el gobierno? -Con lo segundo en lo absoluto. Obedece al cumplimiento riguroso de la tregua que el presidente Belaunde le otorgó al presidente Toledo. Sin embargo, hemos sido muy explícitos en la demanda de que a partir del 28 de julio haya una definición más neta de objetivos en el plano nacional, una determinación precisa de las políticas sectoriales destinadas a la reactivación de la economía y, asimismo, un diseño de los mecanismos institucionales con arreglo a los cuales se dará vida, a partir del 28 de julio, al consenso nacional suscrito el lunes 22. En el fondo, si usted lo examina bien, ésto implica una crítica frontal a la política seguida en los últimos 12 meses. -¿Es Paniagua el candidato natural de AP a la Presidencia? -No necesariamente. Lo legítimo será que el partido con toda libertad decida lo que crea conveniente con miras al año 2006 y eso está muy lejano ahora. -Se teme que después de la elección regional el panorama se le complique al gobierno ¿qué se puede hacer para que esto no suceda? -Hay que hacer un Acuerdo Nacional para que los gobiernos regionales
se mantengan dentro de los cauces y los límites que la ley señala
y no se conviertan en factores de perturbación del manejo administrativo
y político del país. Ahí se demostrará el
sentido de responsabilidad de todos los grupos políticos. Si hay
alguien que está especulando con la posibilidad de usar los gobiernos
regionales sólo como un factor de presión frente al gobierno,
está equivocado. Eso sería suicida. A la larga ese conflicto
podrá debilitar al gobierno, pero también socavaría
los cimientos de la descentralización.
Una hora después de dejar Quillabamba, el vehículo se detiene en el caserío de Santa María. El calor exige refrescarse y mientras lo hace, Paniagua es abordado por una joven mujer que despotrica de Toledo y le habla, entre otras miserias, del alicaído precio del café. El ex Presidente la escucha, conmovido, y opta por comprarle algo de fruta. -¿A cuánto el plátano? -pregunta. -Diez soles el ciento -responde ella. -Bueno, no me des tanto. Con una canastilla basta. -Gracias, doctor Valentín. Los más grandes voy a traer para que le metas a Toledo por su ojo -dice riendo la mujer. Paniagua sonríe ante la ocurrencia. Compra algo más de fruta, que comparte con algunos niños y quienes lo acompañan. Al partir, la vendedora grita: -Tiene que salir otra vez Presidente. ¡Voy a hacer más hijos para que voten por usted! Las risas desbordan a la comitiva y a los pobladores que despiden con la mano en alto al ex Presidente. Horas después, cruzando nuevamente la puna y deteniendose en el abra de Málaga (4,100 msnm) Paniagua parece pensar en los retos que, desde que asumió el liderazgo de su partido -y sobre todo tras la muerte de Fernando Belaunde Terry-, empieza a encarar y que probablemente lo coloquen -cuenta ya con un 80 % de aprobación en las encuestas- en la primera línea de quienes aspiren a competir por la Presidencia de la República.
|
|||||||||||||||||||
|
|
||||||||||||||||||||