|
Edición Nº 1733 |
|
|||||||||||||||||||
|
|
||||||||||||||||||||
|
|
La
Verdad de La Lunareja
TENGO pruebas concretas, irrefutables, que provienen de las fuentes con quienes armé esta historia. No son simples rumores sino hechos y situaciones concretas sobre la vida de Matilde Urrutia en aquella época. Testimonios que me indicaron la existencia de un informe muy claro emitido desde la embajada de Chile en el Perú, con nombres y situaciones acontecidas el año 1944 (...) La información está lo suficientemente acreditada y comprobada. Es el colmo que se me exija presentar mis fuentes, y con tanto descaro. Con esta insolencia -publicada en el último número de la revista chilena Siete+7-, el autor del polémico artículo "Maldición eterna a quien lea estas páginas" -aparecido el 28 de julio en el diario argentino Página 12- pretende defender la veracidad de una información que acusa a la viuda de Neruda de proxeneta. Pero sin pruebas. Desde ese 28 de julio, además, Sergio Gómez (periodista y escritor chileno), se ha convertido en el hombre más buscado de su país. Según Siete+7, la prensa está estacionada día y noche en su casa y su contestadora no deja de recibir mensajes. Hasta su madre, que vive en Temuco, tiene que darles explicaciones a los periodistas. Sergio Gómez ha tocado, con esa su crónica maldita, a
quienes, para muchos, eran intocables: Pablo Neruda y Matilde Urrutia.
La Fundación Pablo Neruda, por cierto, ha condenado la "infamia".
Un escándalo así "sin fundamentos" no puede enturbiar la
celebración de los cincuenta años de "Los Versos del Capitán".
En Siete+7, Gómez expresa las razones de su actitud: Estamos acostumbrados a historias blandas, sin pellejo, para tranquilizar conciencias, entonces, ¿por qué no contar historias que estremezcan un poco? La versión de Gómez indica que a comienzos de los cuarenta
Matilde y su amante, un bailarín argentino, viajaban por el norte
de Chile y el sur del Perú buscándose la vida. Matilde cantaba
en cabarés de mala muerte en el Callao y ambos patrocinaban a un
cojunto teatral llamado Oper Ballet. En algún momento y para incrementar
sus ingresos trajeron desde Chile a jovencitas, todas menores de 21 años,
supuestamente para prostituirlas. En 1944, el hecho fue descubierto por
un funcionario chileno de la embajada quien finalmente los denunció. Aquí en el Perú ha quedado más de una huella de
la presencia de Matilde Urrutia en la década del cuarenta. Se encuentra
en la Filmoteca de Lima. Es una versión incompleta de la película
"La Lunareja".
No es cierto, en consecuencia, lo que señala Gómez en su crónica cuando dice: No era la primera vez que (Matilde) estaba en el Perú. Antes había estado sospechosamente invitada como "actriz" en un papel insignificante para una película titulada "La Lunareja", que nadie recuerda o que tal vez nunca existió. La foto que abre este artículo es más que elocuente. También, en el libro del crítico e historiador de cine, Ricardo Bedoya, "Un cine reencontrado" (y en CARETAS Nº 1130), se puede leer que "La Lunareja" fue estrenada el 5 de julio de 1946 en el cine Metro, que el director fue Bernardo Roca Rey, quien hizo el guión basándose en la tradición de Ricardo Palma "Una moza de rompe y raja". La producción estuvo a cargo de la Asociación de Artistas Aficionados con vestuario de Mocha Graña. Los actores fueron María Rivera, Ricardo Roca Rey, Bernardo Roca Rey, Matilde Urrutia, Antonio Flores Estrada, Carlos Roca Rey, Rosita Serdio Velarde, Enrique García, Rodolfo Ledgard, Paquita Rodo Reda, Roberto Roca Rey y Rosa Egoaguirre. Ricardo Bedoya consigna que en esa película, la canción "Mal de Amores" la interpretó "la contralto Matilde Urrutia". Tremenda ligereza la de Sergio Gómez quien, como lo expresa Siete+7, vino hasta el Perú para confrontar su investigación. No era necesario; la información sobre "La Lunareja" está en Internet. ¿Cómo pudo reconstruir una historia perdida y, al mismo tiempo, afirmar que "La Lunareja" probablemente nunca existió? Es legítimo, por lo tanto, poner en duda toda su versión y la Fundación Pablo Neruda podría llevarlo a los tribunales. La mítica pareja, como bien lo sostiene el poeta Arturo Corcuera, siempre ha sido envidiada y molestada: "La inquina contra ellos, vivos y después de muertos, nunca ha cesado". Sea como fuere, ambos reposan juntos en su Isla Negra. (Teresina Muñoz-Nájar).
|
|||||||||||||||||||
|
|
||||||||||||||||||||