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Edición Nº 1734 |
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Enredo
Mayor
Escribe PEDRO TENORIO ¡El avión!... ¡el avión! No es Tatoo, el diminuto personaje de la serie de TV "La isla de la fantasía", quien se empina fuera de sí lanzando pétalos de rosa, sino la ex ministra de la Mujer Doris Sánchez. Tampoco se trata de la llegada del mítico explorador Thor Heyerdahl, volviendo de la Polinesia. Ni la de algún deportista peruano trayendo la medalla de Oro de los Juegos Odesur. Es Eliane Karp, quien está de vuelta de sus vacaciones en Tahití, y sólo faltan escasos minutos para que pise suelo peruano. Mientras la nave aterriza, el aeropuerto internacional Jorge Chávez es un hervidero de gente. Alejandro Toledo hace las veces de Ricardo Montalbán, el jefe de Tatoo: mira extasiado cómo cientos de seguidores se agolpan para recibir a la Primera Dama. Y alrededor de él, decenas de funcionarios de Palacio y guardias de seguridad instalan el micrófono que ella utilizará para agradecer el gesto. A diferencia de Sánchez -harto chamuscada a propósito de los mítines "espontáneos" que organiza en nombre del gobierno- parlamentarios como David Waisman, Anel Townsend y Cecilia Tait, así como media docena de ministros, entre los que destacan Javier Silva Ruete, Jaime Quijandría y el vicepresidente Raúl Diez Canseco, formaban la guardia de honor que lanzaría los primeros vivas a la sola aparición de Eliane y Chantal Toledo. "Estamos aquí para que TODAS tengan acceso al mismo derecho. Modernidad significa que las mujeres tengamos derecho a trabajar", bramó la Primera Dama en oportuno alegato feminista. La multitud, que mayoritariamente proviene de los programas sociales que maneja el Ejecutivo, aplaude enfervorizada. Los Toledo se echaron entonces un nuevo baño de pueblo aprovechando cámaras y flashes -besos, abrazos y múltiples apapachos eran vigilados al milímetro por la seguridad personal- para luego partir en el Mercedes Benz presidencial rumbo a Palacio. Atrás quedaban cartelones que pretendían intimidar a la prensa, corazones rojos inflados de helio y volantes que ponían en un mismo saco a todos los medios periodísticos que no le son adictos al toledismo. También, aquellos que habían sido acarreados en 30 ómnibus. -¿Usted a qué vino, señora? -preguntó una reportera de TV. -No sé. -respondió la mujer, que parecía arrancada de un comedor popular de Ventanilla. -¡A apoyar a Eliane, pues señora! -la corrigió otra con pinta de coordinadora, quien, además, llenaba los buses para emprender el regreso. Lo peor de estas escenas, transmitidas en horario estelar esa misma
noche, es que no las fabricó el montesinismo.
DIEZ MIL RAZONES Pocas horas después de que estallara el escándalo -el viernes 9, día en el que el gabinete Solari se presentó ante el Congreso, Lima amaneció con la noticia en las radios-, Palacio decidió centrar el debate en un asunto de género: "Aquí no hay delito y sí bastante machismo. La Primera Dama tiene derecho a trabajar", fue el argumento que gente -hasta entonces políticamente intachable- como Henry Pease, Gloria Helfer y la misma Anel Townsend, no dudaron en pasear por distintos medios. Incluso el vocero presidencial Carlos Urrutia expresó temerariamente que aquello no era más que un nuevo exceso de la "prensa montesinista". Craso error. Si bien La Razón, el diario de los Wolfenson, no suele estar del lado de la verdad, esta vez sí dio en el clavo con su primicia. Tanto así que ese mismo día el banco y Palacio confirmaron la existencia del vínculo profesional que une a la Primera Dama con la misma institución financiera a la que estaba ligado Vladimiro Montesinos. Y cuyo gerente general, Eugenio Bertini, es investigado por su posible participación en diversos ilícitos (ver recuadro). Aunque Toledo, sus asesores, ministros, congresistas y partidarios se hagan de la vista gorda, hay diez mil razones -parafraseando, si cabe, el estupendo honorario mensual cobrado por Karp ascendente a US$ 10,000- que anula cualquier consideración a favor del contrato. En "Peor que un crimen" (página siguiente) se enuncian seis principios de fondo por los que esta asesoría termina minando la credibilidad del Jefe de Estado y su entorno más íntimo. Sin contar, claro está, las tres veces que Eliane declaró que sólo se dedicaba a sus funciones como Primera Dama. La estrategia de Palacio busca sensibilizar a la opinión pública en torno al derecho de Eliane a desempeñar su profesión. ¿Contribuirán los US$ 10,000 de su salario a que la gente asimile el pretexto? Difícil creerlo. Pero el de Karp no es el único caso -quizás sí
en el Perú- de una Primera Dama controvertida. Hillari y Clinton,
en EE.UU., se vio envuelta en otro escándalo cuando en marzo de
1997 se reveló que dos años atrás su principal asesora
había aceptado donativos -por un total de US$ 50,000- para la campaña
electoral del Partido Demócrata. También se dijo entonces
que la operación era lícita, pero ésta fue pésimamente
vista por la opinión pública gringa al tratarse de alguien
que podía influir en el Jefe de Estado.
Igualmente, Sara Netanyahu -esposa del ex primer ministro israelí Benjamín Netanyahu- fue investigada junto a su esposo a fines de 1999 bajo la sospecha de haberse apropiado de regalos y diversos servicios que les habían sido otorgados en su calidad de jefes de Gobierno, y que ambos asumieron a nombre propio. La investigación, por si las dudas, ¡incluyó el allanamiento policial de su domicilio! Y Cherie Booth, esposa del primer ministro británico Tony Blair, fue cuestionada públicamente en septiembre del 2000 por buena parte de la opinión pública de su país cuando, en ejercicio de su profesión de abogada, aceptó defender a un procesado por abuso de menores ante una corte europea. Si en todos estos casos se discutió y corrigió el exceso, ¿por qué Toledo y Eliane se resisten a aceptar el yerro? Lo que sí parece increíble es que no haya un solo amigo de la pareja presidencial que la convenza de dar explicaciones -y eventualmente una solución- que le devuelva la confianza a la gente. DE LIMA AL WIESE La historia de Eliane Karp como profesional de la banca en el Perú se remonta a abril de 1997, cuando es contratada por el Banco de Lima Sudameris como gerente en el Departamento de Financiamiento Agropecuario. Antes de eso, Karp había laborado dos años en el Leumi Bank de Israel como una de sus gerentes en la división internacional -y no como vicepresidenta, como dijo Toledo en su mensaje el lunes 12-. El Banco Europeo de Inversión (1992-1995) y el Banco Mundial (1988-1992) fueron otras instituciones donde también trabajó. Pero cuando en octubre de 1999 el grupo Sudameris absorve al Wiese, transformándose así en Banco Wiese Sudameris, Karp integra el equipo de colaboradores de Eugenio Bertini que migra al Wiese, pasando a ocupar la gerencia del Departamento de Evaluación Técnica, encargada de analizar proyectos agropecuarios, pesqueros, mineros y energéticos. Ahí permaneció hasta julio del 2000, cuando renuncia para entrar de lleno a la campaña pos-electoral. Cinco meses después (enero del 2001) y pese a que su esposo se encontraba nuevamente en carrera por la Presidencia, Karp retoma su vínculo con el Wiese pero sólo a través de consultorías. Desde entonces -y con el sólo paréntesis de dos meses, en julio y agosto del 2001- Eliane ha mantenido este nexo. ¿Realmente es tan necesario su concurso, que el Wiese no puede
prescindir de ella? CARETAS se acercó al banco pidiendo respuesta
a varias interrogantes, pero éste prefirió hacer mutis.
Sin embargo, uno de sus funcionarios aseguró off the récord
que no era para tanto: "una profesional como Karp puede valer los US$
10,000 que cobra por sus servicios, pero una asesoría que se prolongue
por dos años... eso sí es un poco extraño", dijo.
Desde que detonó el escándalo, el Wiese -que paga a sus gerentes montos iguales o superiores a los percibidos por Karp- ha mostrado hasta cuatro trabajos realizados por la Primera Dama. Sin embargo, no ha precisado si en los 17 meses de vigencia que tiene el contrato, ella ha realizado o no otros estudios. Hasta donde se sabe, éstos son: Central Azucarera Chucarapi, Pampa Blanca S.A, Arequipa (junio 2002); Corporación Roots S.A., Fusión de dos empresas que se dedican al cultivo de flores, Lima (abril 2002); AgroGuayabito S.A, Huaral-Barranca (febrero 2002) -cuya administración hoy estaría en manos de Jimmy Crosby, el mismo que maneja América TV según fuentes de Indecopi, donde se halla en reestructuración- y Proyecto Agrícola AgroPucalá S.A.A. (febrero 2001). En todos estos casos, se mantiene reserva sobre lo que Eliane dictaminó. Y el secreto alimenta las suspicacias. DILEMA ETICO Las cartas están sobre la mesa y toca a la señora Toledo, Primera Dama de la Nación, explicar los alcances reales de su relación contractual. No lo ha hecho hasta hoy, y a tenor de la declaración que dio en el aeropuerto en medio del carnaval organizado por sus seguidores, parece no estar dispuesta a aclarar nada. De ser así, sería una lástima. No son pocos los que se "queman" en PP apoyando esta postura. Eliane no sólo debería decirle adiós a sus asesorías, sino pedir perdón por lo desacertado de su actuación pública. Ahora se sabe, por ejemplo, que en la cena en Palacio con ocasión de la firma del Acuerdo Nacional el 22 de julio, tuvo frases claramente ofensivas contra monseñor Luis Bambarén, quien en ese momento no estaba presente. Cuál fue su pecado: reconocer el rol de Roberto Dañino pese a que esa noche Alejandro Toledo lo ignoró a la hora de agradecer a los participantes. Igualmente, habría tenido duras palabras para con el pueblo del Cusco -que también oyeron algunos invitados a la cena-, porque no le permitió realizar la ceremonia de su nacionalización tal como ella quería. En los próximos días la Comisión de Fiscalización
del Congreso, presidida por el legislador aprista Mauricio Mulder, le
meterá el diente a este affaire. Las revelaciones que entonces
puedan saltar son de pronóstico reservado. Quién es BERTINI
FIGURA estelar de dos vladivideos, Eugenio Bertini Vinci es procesado desde abril del 2001 por el Cuarto Juzgado Anticorrupción por los delitos de encubrimiento real, corrupción de funcionarios, omisión de información y contra la función jurisdiccional. Todos, casos que se desprenden de las cintas en las que aparece aconsejando financieramente a Vladimiro Montesinos. Aún así, su situación podría complicarse
en los próximos días. El fiscal anticorrupción Jorge
Cortez ha solicitado la ampliación de la instrucción por
un nuevo delito: asociación ilícita para delinquir. El dictamen
sería enviado a más tardar el viernes 16 y es probable que
la ampliación sea consentida. Sobre Bertini podrían escribirse
muchas líneas, contando su ascenso en el mundo de la banca desde
que trabajaba en el Banco del Sur a mediados de los noventa, pasó
al Banco de Lima Sudamerís y piloteó en 1999 la adquisición
del Wiese, convirtiéndose así en su gerente general.
La suya no ha sido una travesía en solitario. Siempre llevó consigo a un equipo, y a éste se integró Eliane Karp cuando, habiéndolo conocido en el Lima Sudameris, pasó con él al Wiese. Llama la atención que, en su caso, no se tomen las medidas restrictivas que sí afligen a otros encausados en procesos anticorrupción: Jacqueline Beltrán, el general Walter Chacón -contra quien no se han presentado pruebas concretas-, y Héctor Chumpitaz, son ejemplos de un tratamiento diferenciado que da que pensar. Hoy, se sabe que la Procuraduría Ad-hoc está solicitando mayores restricciones a la libertad de Bertini. Si bien en abril de este año la jueza Mayta le levantó el impedimento de salida del país, en la Procuraduría temen que Bertini -siendo ciudadano italiano con poderosos vínculos en el exterior- pueda salir y no volver, dado que el Perú no tiene un tratado de extradición con Italia. El próximo 29 de agosto tendrá lugar el informe oral de la Procuraduría y no se descarta que ésta pueda pedir su arresto domiciliario.
La Casa del Rumor
PRIMERO fue un huachimán, luego varias señoras de la cuadra y ahora, dentro del Banco Wiese, corre el rumor de que Alejandro Toledo y Eliane Karp le habrían puesto el ojo a un caserón en la exclusiva urbanización El Haras, de La Molina. La casa, que cuenta con 5,026 metros cuadrados y 750 de área construida, está ubicada en la esquina de las avenidas Prado Ugarteche y Universitaria. Cuenta con piscina, sauna (indispensable a la hora del relax toledista) y su precio actual -de acuerdo al corredor, que fue consultado telefónicamente por CARETAS- es de US$ 1'500,000. Se sabe que su anterior propietario, el industrial Alvaro Rosell, la dio en pago de una deuda al Wiese por el equivalente a US$ 2'500,000. En la actualidad los Toledo viven en Camacho, en una casa cuya hipoteca fue celebrada con el Wiese. Si el deseo de mudarse al Haras prospera, la familia presidencial podría vender su propiedad, amortizar la deuda pendiente y con la diferencia conseguir un nuevo crédito -cómo no, con ayuda del Wiese-. A ojo de buen cubero, una nueva hipoteca por US$ 1 millón, a 20 años y con una tasa preferencial, arrojaría mensualidades de entre 12 y 15 mil dólares. A trabajar se ha dicho.
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