Edición Nº 1734


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    ARTICULO

    15 de agosto de 2002

    Enredo Mayor
    El grotesco carnaval de recibimiento a la Primera Dama dejó de lado una necesaria explicación y voluntad de enmienda. La pareja presidencial persiste en el error y éste podría generar nuevos conflictos.

    MARTES 13
    Como en la película, la maquinaria partidaria fuerza la situación a tal punto que espanta a la ciudadanía.

    Escribe PEDRO TENORIO

    ¡El avión!... ¡el avión!

    No es Tatoo, el diminuto personaje de la serie de TV "La isla de la fantasía", quien se empina fuera de sí lanzando pétalos de rosa, sino la ex ministra de la Mujer Doris Sánchez.

    Tampoco se trata de la llegada del mítico explorador Thor Heyerdahl, volviendo de la Polinesia. Ni la de algún deportista peruano trayendo la medalla de Oro de los Juegos Odesur.

    Es Eliane Karp, quien está de vuelta de sus vacaciones en Tahití, y sólo faltan escasos minutos para que pise suelo peruano. Mientras la nave aterriza, el aeropuerto internacional Jorge Chávez es un hervidero de gente.

    Alejandro Toledo hace las veces de Ricardo Montalbán, el jefe de Tatoo: mira extasiado cómo cientos de seguidores se agolpan para recibir a la Primera Dama. Y alrededor de él, decenas de funcionarios de Palacio y guardias de seguridad instalan el micrófono que ella utilizará para agradecer el gesto.

    A diferencia de Sánchez -harto chamuscada a propósito de los mítines "espontáneos" que organiza en nombre del gobierno- parlamentarios como David Waisman, Anel Townsend y Cecilia Tait, así como media docena de ministros, entre los que destacan Javier Silva Ruete, Jaime Quijandría y el vicepresidente Raúl Diez Canseco, formaban la guardia de honor que lanzaría los primeros vivas a la sola aparición de Eliane y Chantal Toledo.

    "Estamos aquí para que TODAS tengan acceso al mismo derecho. Modernidad significa que las mujeres tengamos derecho a trabajar", bramó la Primera Dama en oportuno alegato feminista. La multitud, que mayoritariamente proviene de los programas sociales que maneja el Ejecutivo, aplaude enfervorizada.

    Los Toledo se echaron entonces un nuevo baño de pueblo aprovechando cámaras y flashes -besos, abrazos y múltiples apapachos eran vigilados al milímetro por la seguridad personal- para luego partir en el Mercedes Benz presidencial rumbo a Palacio.

    Atrás quedaban cartelones que pretendían intimidar a la prensa, corazones rojos inflados de helio y volantes que ponían en un mismo saco a todos los medios periodísticos que no le son adictos al toledismo. También, aquellos que habían sido acarreados en 30 ómnibus.

    -¿Usted a qué vino, señora? -preguntó una reportera de TV.

    -No sé. -respondió la mujer, que parecía arrancada de un comedor popular de Ventanilla.

    -¡A apoyar a Eliane, pues señora! -la corrigió otra con pinta de coordinadora, quien, además, llenaba los buses para emprender el regreso.

    Lo peor de estas escenas, transmitidas en horario estelar esa misma noche, es que no las fabricó el montesinismo.

    A paso ¿ligero? Según prensa de Palacio, la pareja presidencial no dará más explicaciones. Der.: Extraña analogía. Ataque sin pies ni cabeza.

    DIEZ MIL RAZONES

    Pocas horas después de que estallara el escándalo -el viernes 9, día en el que el gabinete Solari se presentó ante el Congreso, Lima amaneció con la noticia en las radios-, Palacio decidió centrar el debate en un asunto de género: "Aquí no hay delito y sí bastante machismo. La Primera Dama tiene derecho a trabajar", fue el argumento que gente -hasta entonces políticamente intachable- como Henry Pease, Gloria Helfer y la misma Anel Townsend, no dudaron en pasear por distintos medios.

    Incluso el vocero presidencial Carlos Urrutia expresó temerariamente que aquello no era más que un nuevo exceso de la "prensa montesinista".

    Craso error. Si bien La Razón, el diario de los Wolfenson, no suele estar del lado de la verdad, esta vez sí dio en el clavo con su primicia. Tanto así que ese mismo día el banco y Palacio confirmaron la existencia del vínculo profesional que une a la Primera Dama con la misma institución financiera a la que estaba ligado Vladimiro Montesinos. Y cuyo gerente general, Eugenio Bertini, es investigado por su posible participación en diversos ilícitos (ver recuadro).

    Aunque Toledo, sus asesores, ministros, congresistas y partidarios se hagan de la vista gorda, hay diez mil razones -parafraseando, si cabe, el estupendo honorario mensual cobrado por Karp ascendente a US$ 10,000- que anula cualquier consideración a favor del contrato.

    En "Peor que un crimen" (página siguiente) se enuncian seis principios de fondo por los que esta asesoría termina minando la credibilidad del Jefe de Estado y su entorno más íntimo. Sin contar, claro está, las tres veces que Eliane declaró que sólo se dedicaba a sus funciones como Primera Dama.

    La estrategia de Palacio busca sensibilizar a la opinión pública en torno al derecho de Eliane a desempeñar su profesión. ¿Contribuirán los US$ 10,000 de su salario a que la gente asimile el pretexto? Difícil creerlo.

    Pero el de Karp no es el único caso -quizás sí en el Perú- de una Primera Dama controvertida. Hillari y Clinton, en EE.UU., se vio envuelta en otro escándalo cuando en marzo de 1997 se reveló que dos años atrás su principal asesora había aceptado donativos -por un total de US$ 50,000- para la campaña electoral del Partido Demócrata. También se dijo entonces que la operación era lícita, pero ésta fue pésimamente vista por la opinión pública gringa al tratarse de alguien que podía influir en el Jefe de Estado.

    Manipulando a gente del Programa A Trabajar, los insultos como única respuesta. Como van las cosas, la "mafia" no necesita inventar cosas.

    Igualmente, Sara Netanyahu -esposa del ex primer ministro israelí Benjamín Netanyahu- fue investigada junto a su esposo a fines de 1999 bajo la sospecha de haberse apropiado de regalos y diversos servicios que les habían sido otorgados en su calidad de jefes de Gobierno, y que ambos asumieron a nombre propio. La investigación, por si las dudas, ¡incluyó el allanamiento policial de su domicilio!

    Y Cherie Booth, esposa del primer ministro británico Tony Blair, fue cuestionada públicamente en septiembre del 2000 por buena parte de la opinión pública de su país cuando, en ejercicio de su profesión de abogada, aceptó defender a un procesado por abuso de menores ante una corte europea.

    Si en todos estos casos se discutió y corrigió el exceso, ¿por qué Toledo y Eliane se resisten a aceptar el yerro?

    Lo que sí parece increíble es que no haya un solo amigo de la pareja presidencial que la convenza de dar explicaciones -y eventualmente una solución- que le devuelva la confianza a la gente.

    DE LIMA AL WIESE

    La historia de Eliane Karp como profesional de la banca en el Perú se remonta a abril de 1997, cuando es contratada por el Banco de Lima Sudameris como gerente en el Departamento de Financiamiento Agropecuario.

    Antes de eso, Karp había laborado dos años en el Leumi Bank de Israel como una de sus gerentes en la división internacional -y no como vicepresidenta, como dijo Toledo en su mensaje el lunes 12-. El Banco Europeo de Inversión (1992-1995) y el Banco Mundial (1988-1992) fueron otras instituciones donde también trabajó.

    Pero cuando en octubre de 1999 el grupo Sudameris absorve al Wiese, transformándose así en Banco Wiese Sudameris, Karp integra el equipo de colaboradores de Eugenio Bertini que migra al Wiese, pasando a ocupar la gerencia del Departamento de Evaluación Técnica, encargada de analizar proyectos agropecuarios, pesqueros, mineros y energéticos. Ahí permaneció hasta julio del 2000, cuando renuncia para entrar de lleno a la campaña pos-electoral.

    Cinco meses después (enero del 2001) y pese a que su esposo se encontraba nuevamente en carrera por la Presidencia, Karp retoma su vínculo con el Wiese pero sólo a través de consultorías. Desde entonces -y con el sólo paréntesis de dos meses, en julio y agosto del 2001- Eliane ha mantenido este nexo.

    ¿Realmente es tan necesario su concurso, que el Wiese no puede prescindir de ella? CARETAS se acercó al banco pidiendo respuesta a varias interrogantes, pero éste prefirió hacer mutis. Sin embargo, uno de sus funcionarios aseguró off the récord que no era para tanto: "una profesional como Karp puede valer los US$ 10,000 que cobra por sus servicios, pero una asesoría que se prolongue por dos años... eso sí es un poco extraño", dijo.

    Mientras esperaban a madame algunos, con porte marcial, repartían panfletos antiprensa.

    Desde que detonó el escándalo, el Wiese -que paga a sus gerentes montos iguales o superiores a los percibidos por Karp- ha mostrado hasta cuatro trabajos realizados por la Primera Dama. Sin embargo, no ha precisado si en los 17 meses de vigencia que tiene el contrato, ella ha realizado o no otros estudios.

    Hasta donde se sabe, éstos son: Central Azucarera Chucarapi, Pampa Blanca S.A, Arequipa (junio 2002); Corporación Roots S.A., Fusión de dos empresas que se dedican al cultivo de flores, Lima (abril 2002); AgroGuayabito S.A, Huaral-Barranca (febrero 2002) -cuya administración hoy estaría en manos de Jimmy Crosby, el mismo que maneja América TV según fuentes de Indecopi, donde se halla en reestructuración- y Proyecto Agrícola AgroPucalá S.A.A. (febrero 2001).

    En todos estos casos, se mantiene reserva sobre lo que Eliane dictaminó. Y el secreto alimenta las suspicacias.

    DILEMA ETICO

    Las cartas están sobre la mesa y toca a la señora Toledo, Primera Dama de la Nación, explicar los alcances reales de su relación contractual. No lo ha hecho hasta hoy, y a tenor de la declaración que dio en el aeropuerto en medio del carnaval organizado por sus seguidores, parece no estar dispuesta a aclarar nada.

    De ser así, sería una lástima. No son pocos los que se "queman" en PP apoyando esta postura. Eliane no sólo debería decirle adiós a sus asesorías, sino pedir perdón por lo desacertado de su actuación pública.

    Ahora se sabe, por ejemplo, que en la cena en Palacio con ocasión de la firma del Acuerdo Nacional el 22 de julio, tuvo frases claramente ofensivas contra monseñor Luis Bambarén, quien en ese momento no estaba presente. Cuál fue su pecado: reconocer el rol de Roberto Dañino pese a que esa noche Alejandro Toledo lo ignoró a la hora de agradecer a los participantes. Igualmente, habría tenido duras palabras para con el pueblo del Cusco -que también oyeron algunos invitados a la cena-, porque no le permitió realizar la ceremonia de su nacionalización tal como ella quería.

    En los próximos días la Comisión de Fiscalización del Congreso, presidida por el legislador aprista Mauricio Mulder, le meterá el diente a este affaire. Las revelaciones que entonces puedan saltar son de pronóstico reservado.


    Quién es BERTINI
    Gerente general del Wiese Sudameris podría recibir arresto domiciliario.

     

    CARETAS fotografió a Eliane Karp en su despacho del Banco Wiese a fines de 1999

    FIGURA estelar de dos vladivideos, Eugenio Bertini Vinci es procesado desde abril del 2001 por el Cuarto Juzgado Anticorrupción por los delitos de encubrimiento real, corrupción de funcionarios, omisión de información y contra la función jurisdiccional. Todos, casos que se desprenden de las cintas en las que aparece aconsejando financieramente a Vladimiro Montesinos.

    Aún así, su situación podría complicarse en los próximos días. El fiscal anticorrupción Jorge Cortez ha solicitado la ampliación de la instrucción por un nuevo delito: asociación ilícita para delinquir. El dictamen sería enviado a más tardar el viernes 16 y es probable que la ampliación sea consentida. Sobre Bertini podrían escribirse muchas líneas, contando su ascenso en el mundo de la banca desde que trabajaba en el Banco del Sur a mediados de los noventa, pasó al Banco de Lima Sudamerís y piloteó en 1999 la adquisición del Wiese, convirtiéndose así en su gerente general.

    Mayores restricciones se ciernen sobre él.

    La suya no ha sido una travesía en solitario. Siempre llevó consigo a un equipo, y a éste se integró Eliane Karp cuando, habiéndolo conocido en el Lima Sudameris, pasó con él al Wiese.

    Llama la atención que, en su caso, no se tomen las medidas restrictivas que sí afligen a otros encausados en procesos anticorrupción: Jacqueline Beltrán, el general Walter Chacón -contra quien no se han presentado pruebas concretas-, y Héctor Chumpitaz, son ejemplos de un tratamiento diferenciado que da que pensar.

    Hoy, se sabe que la Procuraduría Ad-hoc está solicitando mayores restricciones a la libertad de Bertini. Si bien en abril de este año la jueza Mayta le levantó el impedimento de salida del país, en la Procuraduría temen que Bertini -siendo ciudadano italiano con poderosos vínculos en el exterior- pueda salir y no volver, dado que el Perú no tiene un tratado de extradición con Italia. El próximo 29 de agosto tendrá lugar el informe oral de la Procuraduría y no se descarta que ésta pueda pedir su arresto domiciliario.



    `Peor que un Crimen'
    Razones por las que el error de Palacio es inadmisible.

    LA expresión "es peor que un crimen, es un error" se atribuye a Charles Maurice de Talleyrand para calificar la decisión de Napoleón de mandar a ejecutar al duque de Enghien. A partir de allí, se ha aplicado a las decisiones que generan tan graves consecuencias políticas que acaban siendo peores que un crimen, aunque a veces no lo sean en sentido estricto. En el caso de la controversia sobre los ingresos de la señora Eliane Karp provenientes del Banco Wiese, la expresión resulta especialmente adecuada.

    Parece tener fundamento la opinión que considera que la relación laboral de Eliane Karp con el Banco Wiese, no es un delito en sí misma. Pero las consecuencias políticas son nefastas.

    ¿Por qué es un error la situación cuestionada? Por varias razones. La primera es porque genera una relación especial entre una Primera Dama a la que se le atribuye particular influencia sobre el Presidente y la totalidad del entorno de éste y un banco cuyo gerente general se encuentra encausado en un proceso vinculado a los malos manejos del régimen de Fujimori-Montesinos. A partir de esta relación de dependencia se abre una amplia "zona gris" en la que ninguna especulación resulta aventurada. Y en las legislaciones avanzadas que regulan el comportamiento de los funcionarios del Estado (en este caso el del Presidente), se eliminan las situaciones en las cuales pueden presentarse conflictos de intereses.

    En segundo lugar, es un error porque el monto de la retribución -más de diez mil dólares mensuales- resulta una cifra astronómica en un país como el Perú. Especialmente cuando se reitera que lo fundamental del esfuerzo de Eliane Karp está dedicado a beneficiar a los más desfavorecidos. Hay allí una clara incoherencia. Si a ello se suman los US$ 18,000 dólares mensuales que se asignara inicialmente su esposo, la incoherencia asume proporciones pantagruélicas e inéditas en el continente.

    La tercera razón es que la revelación de la naturaleza y monto de los ingresos vino precedida de declaraciones por parte de Eliane Karp, que sugerían que dedicaba incontables horas a trabajar por el país ad honorem . Esto configura una inexactitud con cuatro ceros.

    En cuarto lugar, porque las incoherencias, contradicciones y situaciones dudosas contribuyen a restar credibilidad al gobierno, ya negativamente afectado en este aspecto, a partir de su corazón mismo: el Presidente y la Primera Dama. Resulta doloroso tener que coincidir con Javier Valle Riestra cuando afirmó que si Keiko Sofía hubiese recibido quinientos dólares de un banco todo el mundo habría puesto el grito en el cielo.

    En quinto lugar, porque la falta de credibilidad del gobierno va trasladándose progresivamente al conjunto del sistema democrático, especialmente cuando numerosas personas, que jugaron un papel fundamental en el combate contra la corrupción del gobierno de Fujimori, van ingresando con argumentos justificatorios de la conducta de la Primera Dama. Esto de comulgar con ruedas de molino o de pretender tapar el Sol con el dedo del argumento del "machismo" está desprestigiando a personas cuyo capital era, precisamente, su integridad. Ahora el desgaste es grupal.

    La sexta razón por la cual la relación laboral de la Primera Dama con el Banco Wiese es un grave error es porque, en las condiciones actuales, atenta contra un valor a preservar, en las formas y en el fondo: el decoro de la Presidencia de la República que debe estar más allá de controversias y malas interpretaciones. En nuestro país, que tanto ha sufrido por la destrucción sistemática de la institucionalidad, en el gobierno anterior, resulta crucial fortalecer las instituciones.

    La Presidencia es una de ellas. De allí que, de considerarse necesario, deban darse pasos claros para que el país, en su totalidad, pueda beneficiarse de los aportes que la Primera Dama como Eliane Karp pueda realizar. No se trata de plantear de manera simplista que la Primera Dama es igual a cualquier otra mujer que, justificablemente, busca trabajar para proyectar su personalidad y contribuir económicamente al bienestar de su familia. No. Toda elección implica ganar algo y perder algo. Elegir ser la Primera Dama implica ganar ciertas posibilidades y perder otras. Existe, por cierto, un ámbito inmenso para el desarrollo personal y profesional de una Primera Dama. El argumento de que la Primera Dama tiene el derecho a "ganarse la vida", resulta, francamente, pueril. Los ingresos del Presidente, más todos los gastos de representación y otros beneficios son más que suficientes. Y, en definitiva, un buen desempeño como Primera Dama, con proyección profesional, enriquece cualquier currículum vitae ya importante.

    Por fin, el más grave error es no darse cuenta de los errores. Es hora de que el Presidente y la Primera Dama tomen conciencia de la gran influencia que tienen sus acciones sobre el resto de la población y actúen en consecuencia.

     


     

    La Casa del Rumor
    Alboroto en la urbanización El Haras de La Molina: los Toledo le habrían puesto el ojo a un caserón de 5,000 metros.

    La residencia en cuestión. Su precio de venta, para el Banco Wiese, es de US$ 1'500,000.

    PRIMERO fue un huachimán, luego varias señoras de la cuadra y ahora, dentro del Banco Wiese, corre el rumor de que Alejandro Toledo y Eliane Karp le habrían puesto el ojo a un caserón en la exclusiva urbanización El Haras, de La Molina.

    La casa, que cuenta con 5,026 metros cuadrados y 750 de área construida, está ubicada en la esquina de las avenidas Prado Ugarteche y Universitaria. Cuenta con piscina, sauna (indispensable a la hora del relax toledista) y su precio actual -de acuerdo al corredor, que fue consultado telefónicamente por CARETAS- es de US$ 1'500,000.

    Se sabe que su anterior propietario, el industrial Alvaro Rosell, la dio en pago de una deuda al Wiese por el equivalente a US$ 2'500,000.

    En la actualidad los Toledo viven en Camacho, en una casa cuya hipoteca fue celebrada con el Wiese. Si el deseo de mudarse al Haras prospera, la familia presidencial podría vender su propiedad, amortizar la deuda pendiente y con la diferencia conseguir un nuevo crédito -cómo no, con ayuda del Wiese-. A ojo de buen cubero, una nueva hipoteca por US$ 1 millón, a 20 años y con una tasa preferencial, arrojaría mensualidades de entre 12 y 15 mil dólares. A trabajar se ha dicho.


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