|
Edición Nº 1739 |
|
|||||||||
|
|
||||||||||
|
|
Agtistucho 1.-En Madrid se publicó la revista llamada "Qué hago yo aquí". El número 1, de manera provocativa, se dedica a preguntar a distintos artistas "¿Quién (sic) es el arte?". Las respuesta son sorprendentes. Oscilan entre lo más irreverente a lo más pedante. Unos lo expresan en palabras, otros en imágenes y nosotros nos quedamos con respuestas tan cachosas como la de Pilar Albarracín, cuyas performances pronto veremos en Lima en la muestra MACHO. Miguel Angel Martín opta por el comic y Santiago Sierra por lo social. Todas las respuestas abarcan la filosofía o la ideología pero Juan Pablo Wert se va por lo revulsivo y la emprende contra los gringos y afirma que la auténtica novedad del conflicto USA/Bin Laden reside en que por primera vez en la historia -no un país sino toda una coalición internacional-, le declara la guerra a un señor particular. Wert dixit: "Rauschenberg crea una obra de arte superior con el discreto gesto de borrar un dibujo de Kooning. Pero ni siquiera se han contabilizado como hecho artístico las (¿plásticamente sublimes?) voladuras ejecutadas por los talibán de los grandes budas afganos y muy recientemente la reducción a escombros del máximo emblema arquitectónico del capitalismo mundial y del corazón del sistema militar que lo protege, presumiblemente ejecutada por la organización terrorista internacional dirigida y financiada por Osama bin Laden, que les apoya. Ya lo profetizó Picasso en uno de sus primeros collages con la provocativa apropiación de un slogan publicitario de Air France: Notre Avenir est dans I'Air (1912). Y ahora más que nunca, el futuro está en el aire, o, mejor dicho, "por los aires".............." 3.- A todos aquellos que como yo consideran a Duchamp uno de los más importantes creadores del siglo XX, sin el cual difícilmente hubiéramos tenido las vanguardias de los años 60 y las experiencias conceptuales, se quedarán sorprendidos al descubrir que el gran Marcel trabajó su obra más difundida, "El gran vidrio" a partir de las ventanas de Machu Picchu. Esto, que aparenta ser una anécdota más del arte del pasado, es necesario destacarlo, porque siempre hemos tendido a mirar hacia fuera para ver las apropiaciones que hacíamos del exterior, pero nadie se ha detenido a pensar que no sólo Gauguin tuvo influencia precolombina. Entre los notables podemos contar a Munch, Klee, Baj, Long, Goldsworthy y otros tantos que han trabajado en torno al Perú. En momento en que la prensa local tiende a dar más importancia a los eventos internacionales que a los nacionales -por ejemplo en proporción al número de páginas hay más notas sobre Nueva York en El Comercio que en el Miami Herald- es importante despertar del letargo, invertir la tortilla y ver cómo nosotros logramos influir en el mundo. 4.- Muchos no aceptaron la posmodernidad, hoy agónica, para dar paso a la neovanguardia. Sin embargo creo que sus aportes son tan considerables como el conceptualismo en su momento. Hoy que se viven espíritus distintos, el zeitgeist como diría el del Bethanien, manda que los artistas son libres para hurgar en el pasado y retomar la investigación con un alto grado de creatividad. Ciertamente no todos pueden. Pero si tomamos por ejemplo el cuadro que Jaime Higa presenta en Elogio de la Sombra, es fácil de percibir como él ha logrado hacer una combinación que otro artista, menos experimentado o desconocedor de los vericuetos contemporáneos, hubiera podido hacer sin intoxicar. Higa hace un cóctel con el superflat de Murakami y el comic con el expresionismo de Ensor. El trago lejos de ser amargo resulta afortunadísimo. Hay que seguirlo
|
|||||||||
|
|
||||||||||