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Edición Nº 1761 |
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Canal 5 vuelve a estar en manos de su fundador. Genaro Delgado Parker perdió tres veces su canal y ahora lo recupera al filo de una medida cautelar. Si los 15 meses que demoró ejecutarla delatan una injerencia política en favor de la administración de Ernesto Schütz, la misma razón se puede aducir respecto al bando de Genaro que finalmente ganó. De nuevo en la esquina de la televisión, el veterano broadcaster está obligado a demostrar pluralidad, independencia y buen ojo para elegir a sus colaboradores. Pero no le será fácil si hace caso a la vieja manía presidencial de querer digitar la pantalla. EN noviembre del año pasado los comensales de Da Luciana oyeron risas y palmoteos en una mesa bastante animada. Efraín "Betito" Aguilar, Adolfo Chuiman y Genaro Delgado Parker hablaban de TV. Genaro quería oír de boca de sus graciosos interlocutores que, una vez conseguida la medida cautelar, contaría con el rating y la simpatía de "Mil oficios". Así de añorada era la reconquista del 5 por su fundador. Este es un apretado resumen de la saga: En 1956, un Genaro de 26 pidió a papá Genaro Delgado Brandt y a su hermano Héctor que lo licenciaran de sus obligaciones en la cadena radial de la familia, y le pagaran un sueldo para explorar las posibilidades de la TV. Henchido de espíritu pionero Genaro visitó al magnate cubano Goar Mestre en su CMQ habanera, consiguió un estupendo contrato con la Philips (le darían 50 dólares por cada televisor vendido) y metió en la aventura a don Isaac Lindley, el dueño de Inca Kola. La primicia se la ganaron Canal 7 (18 de enero de 1958) y Canal 4 (15 de diciembre de 1958) pero una vez inaugurada Panamericana el 16 de octubre de 1969, nadie la paró. Hacia 1969 el hit continental de "Simplemente María" la convirtió en promisorio imperio televisivo. La expropiación de los canales cometida por el gobierno velasquista en 1971 le cortó las alas. Devuelto el 5 en 1980 nada fue igual. Se había desfasado y aunque arduamente volvió a colocar alguna telenovela aquí y allá, se descolocó ante las cadenas extranjeras y los bisoños rivales locales. Genaro perdió por segunda vez el control del canal en 1989. Ya no fue un golpe militar sino la alianza entre sus hermanos Héctor y Manuel que compraron las acciones de los Lindley y luego serias discrepancias con Héctor, asesor y amigo de Alan García, sobre la línea editorial respecto al gobierno aprista. Decidió apartarse del canal y se dedicó a calibrar nuevos proyectos pioneros: la telefonía celular y el cable, que se sumaban a la temprana gestión para ingresar al Panamsat. Volvió al canal en 1996, pero entonces recibió un tercer golpe: Manuel y los hijos del difunto Héctor, vendieron todo su paquete accionario al industrial papelero Ernesto Schütz Landázuri que tras algunos aumentos de capital licuó a Genaro desde un de 38 % hasta su 27 % actual.
MINORIA MANDA Con su modesto cuarto de torta Genaro ha conseguido una extraordinaria concesión legal: una medida cautelar para que, asumiendo que el prófugo Schütz pone en riesgo la integridad de la empresa, le den el mando que en circunstancias normales no le correspondería. Si Genaro convenció a todos los jueces titulares y suplentes que desde octubre del 2001 han desfilado por la tremenda corte de Carabayllo, no fue por santo, sino porque sus cargos son una bicoca al lado de los de Schütz, el único protagonista de vladivideos que llegó al extremo de regatear el monto de la coima. Se levantó 10 millones de dólares. Pues el canalazo que tan bien le pagó y que tan caro le está costando vuelve a manos de Genaro y, en un modesto 2.8 % a Martín Delgado Salinas, hijo de Héctor, cuyo porcentaje fue desconocido por Schütz porque así llegaba al 40 % que le permitía negociar libremente con Montesinos. Este es el perfil judicial de GDP: Archivado su proceso por asociación ilícita para delinquir y absuelto en primera instancia por el juez Jorge Barreto de tráfico de influencias, mantiene una acusación del fiscal superior por este último delito. Aunque asistió a la salita del SIN sufriendo acoso judicial y no se llegó a concretar el trato tal como lo conversó con Montesinos, el diálogo sigue despertando legítimas suspicacias. Si le llegara el turno de desfilar en el megaproceso podríamos oírle decir: "A este hombre no le vendí a Hildebrandt, ni él me resolvió un juicio, si no que me desmienta". SIN CAUTELA La verdad es que en lo que a ventas y programación se refiere la gerencia de Federico Anchorena no la hizo mal. Tras el reinado del 4 a fines de los '90, el 5 recuperó su histórico top del ránking. Con un aproximado de 12 puntos de rating promedio (frente a 11 del competidor inmediato que es América), 20 puntos en el bloque estelar y un posicionamiento plural en sectores A, B y C (sólo el D prefiere fugar hacia otras pantallas), el 5 es un solvente canal familiar. La cautela otorgada a Genaro lo obliga a mantener ese estándar y dicen que hay rivales contentos porque piensan que a sus 73 años, los últimos de los cuales se ha obsesionado con noticias, terrenos en Lurín y medidas cautelares, le va a ser difícil campeonar en el simple entretenimiento. El frente periodístico es harina de otro costal. Son más los renunciados por propia voluntad que los que el nuevo mandamás hubiera querido despedir. En la barahúnda de la retoma las cámaras ajenas registraron varios picotazos: Mónica Delta habló de darle "un portazo en la cara" a Genaro, Fernando Viaña fue menos modesto y dijo que Alejandro Toledo era cómplice de esta apropiación ilícita y Anchorena dijo que el gobierno sumaba al 5 a sus influencias luego de tener al 2 y al 4. Y añadió, desesperanzado, que pronto se sumaría el 9 a la lista (desde hace un año Anchorena, amigo del dueño de ATV Angel González, tendría una oferta del 9 que podría hacerse extensiva a otros renunciantes como Delta, Viaña y Raúl Romero). En fin, renuncias airadas luego de un año de absurdo combate periodístico. A propósito de éste, el Instituto de Prensa y Sociedad, está contemplando emitir un comunicado pidiendo a los canales que no involucren a sus periodistas en líos de socios.
Mensaje que tendrá que leer escrupulosamente GDP. Su director de prensa interino Alejandro Guerrero, memorable colaborador que en 1992 sirvió a Montesinos aportando pruebas contra el grupo insurgente de Jaime Salinas Sedó y en 1996 negoció una entrevista con Montesinos para el "Panorama" de Genaro (ésta no se produjo pero quedó un reportaje donde el `Doc' aparece como amigo de casa), ha despertado varios resquemores en los descabezados equipos de "Panorama", "24 horas" y "Buenos días Perú", donde ha ido altanero a cuadrar a todos. Hasta se le vio ante cámaras, matonesco, dando un empujón a Anchorena. Joyita de periodista que compromete seriamente el cuarto debut de GDP. La noticia diaria no es difícil de cubrir con los que quedan, "Reportajes" sigue al mando de Pamela Vértiz pero "Panorama", inventado por GDP en 1980, ha despertado la nostalgia del veterano Papaúpa. Ha trascendido que su nuevo director sería Juan Carlos Vicente (aunque se vio hurgando por el canal a Fernando Yovera, asesor de Carlos Ferrero), de conductor iría Guido Lombardi (Zenaida Solís, Roxana Canedo y Josefina Townsend estarían en el bolo y también Jaime De Althaus) y a Genaro van a tener que sujetarlo de los brazos para que no ceda a la tentación de usar políticamente el espacio. Este domingo, según quien conduzca y a quienes se entreviste, Genaro se juega la imagen. Ya se apuntó Xavier Barrón. NUEVO PANORAMA Las acusaciones de interferencia del ejecutivo no son gratuitas. Quienes las hacen saben de lo que hablan porque han sido 14 meses en que el péndulo estuvo de su lado antes de favorecer a Genaro. Curiosamente sólo acusa el lado de Schütz. El último cargo fue ponchar a la abogada de GDP Beatriz Mejía a la entrada de Palacio, donde labora su ex esposo Guillermo Gonzales Arica. Aclaró que fue convocada, días antes del desenlace, a una reunión sobre la reforma judicial. El bando de Genaro callaba ante estas provocaciones porque le aterraba la posibilidad de frustrar su relación con el Ejecutivo. En el 13 le cae a todos, pero su modesto rating atenúa los malos efectos que podría tener sobre las relaciones políticas de su dueño factual (formalmente, su hijo Gustavo Delgado Caferatta es el único jefe). Así que recibió duro y parejo del bando de Schütz y no dijo, por ejemplo, que la abogada de éste Rosario Fernández litigó por Alejandro Toledo en su divorcio de Eliane Karp. Calculada prudencia hacia el poder que, sin embargo, contrastó con la anuencia otorgada a Beatriz Mejía para que fustigue a Alan García por declarar el viernes 21 en contra de la medida cautelar. Climática intervención de Alan que podría haber decidido a Toledo a apoyar a Genaro el lunes 24 contradiciendo la promesa de apoyo que según Fernando Viaña le habría hecho a un directivo de la administración Schütz el miércoles 19. Ojalá que el buen rating haga perder miedo y acomodos. La guerra del poder y la oposición pasa pues por aquí y ésa es la clave que podría explicar la gran coincidencia del año: que la operación del 5 se resuelva días después de anunciado el nuevo y plural triunvirato del 4. Otra vez, la telenovela del poder y los medios, y Genaro, minoritario y procesado, se sigue dando la maña para hacer de galán. (Fernando Vivas).
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