Edición Nº 1765


Ud. Puede anunciar aqui
 

  • Portada
  • Nos Escriben...
  • Mar de Fondo
  • Heduardo
  • China te Cuenta...
  • Ellos & Ellas
  • Culturales
  • Caretas TV
  • Lugar Común
  • Piedra de Toque
  • Artes y Ensartes
  • Mal Menor
  •  

     

     

     

    ARTICULO

    27 de marzo de 2003

    Las Otras Guerras Preventivas
    La acción militar unilateral podría tener como consecuencia mayor inseguridad global.

    Hitler atacó a Polonia alegando que se adelantaba a planes agresivos. Era un pretexto.

    Escribe LUIS NAVAJAS

    EMPRENDER acciones militares contra un Estado antes de que éste llegue a constituir una amenaza inminente para el atacante ha sido una estrategia empleada con frecuencia en el pasado. Los innumerables esfuerzos realizados por la humanidad para controlar el fenómeno de la guerra -y eliminar las consecuencias de sufrimiento y desestabilización a veces insospechada que provoca- incluyeron la proscripción de estas acciones militares "preventivas". Hay expertos que sostienen que la Primera Guerra Mundial fue iniciada por Alemania en un ataque "preventivo" destinado a evitar la operación militar de la alianza establecida por Francia y Rusia; también el ataque japonés a Pearl Harbor fue considerado un ataque "preventivo" para evitar la posible intervención de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.1 Con tales antecedentes, no es de extrañar que la Carta de las Naciones Unidas sólo autorice el uso de la fuerza en caso de legítima defensa y hasta tanto el Consejo de Seguridad intervenga en el asunto.

    Toda la época de la guerra fría, el pensamiento estratégico se basó en el equilibrio del poder con la Unión Soviética y en la contención de sus avances. Los atentados terroristas del 11 de setiembre de 2001 provocaron un cambio importante en la formulación del pensamiento estratégico de la administración Bush, lo cual se reflejó en el documento La Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos presentado por el Poder Ejecutivo al Congreso de ese país en setiembre del 2002 (Ver CARETAS Nº 1740, La doctrina Bush). Una de las premisas básicas que inspira el nuevo pensamiento estratégico es la posibilidad de lanzar ataques preventivos para evitar que se concrete una amenaza. Ello se deriva de la naturaleza misma de la eventual amenaza terrorista, la cual es secreta por naturaleza, difícilmente localizable en términos geográficos y podría llegar a contar con armas de destrucción masiva para afectar profundamente la sociedad de Estados Unidos. Frente a esta amenaza, por lo tanto, se requiere "una acción anticipada para defenderse", introduciendo el eufemismo de "defensa propia anticipada".

    Luego de ubicar a Al Qaeda en Afganistán y lanzar su campaña militar para destruirla, la estrategia de la guerra contra el terrorismo planteó la idea del "eje del mal", en la que el presidente Bush se refirió a Irak, Irán y Corea del Norte por considerarlos con conexiones con organizaciones terroristas y detentadores de armas de destrucción masiva. De estos tres países, la administración Bush individualizó inicialmente a Irak, a quien acusó de estar en posesión de este tipo de armas y de no haber cumplido los compromisos que le fueran impuestos de eliminar estas armas al finalizar la Guerra del Golfo. La batalla diplomática que dio Estados Unidos en Naciones Unidas condujo a la adopción de la resolución 1441 que revivió el régimen de inspecciones destinadas a localizar y eliminar las armas de destrucción masiva en poder de Irak. En este aspecto, contó con el apoyo unánime de los miembros del Consejo de Seguridad y fue así como se llevaron a cabo vigorosas inspecciones sobre el terreno.

     

    La agresión de Japón en Pearl Harbor se lanzó, según algunos, para prevenir la acción de EE.UU.

    En este proceso, sin embargo, Estados Unidos incluyó otro concepto paralelo al de eliminación de las armas de destrucción masiva: el cambio de régimen en Irak, concepto ya articulado en la administración del Presidente Clinton. Esta doble vía provocó una buena dosis de confusión y, a la larga, el rechazo mayoritario de la posición de Estados Unidos, pues el cambio de régimen como objetivo de las acciones en el marco de Naciones Unidas es incompatible con su Carta ya que supone una intromisión en los asuntos internos de otros Estados. A ello debe agregarse que los inspectores del UNAMOVIC estaban en plena operación y que sus actividades se estaban desarrollando razonablemente bien, por lo cual un numeroso grupo de países sólo pedía más tiempo para esclarecer si Irak poseía efectivamente armas de destrucción masiva y, de ser el caso, proceder a eliminarlas.

    El razonamiento en que se basa la estrategia del ataque preventivo de vincular el gobierno de Saddam Hussein con grupos terroristas -y más específicamente Al Qaeda- ha sido sometido a dura prueba. Aparte del hecho que nadie ha podido demostrar tal vinculación de manera concreta, una guerra preventiva como la que actualmente han lanzado Estados Unidos y Gran Bretaña podría provocar que las armas de destrucción masiva que pudiesen estar en poder de Irak fueran a dar -o fueran proporcionadas- a grupos terroristas; el cáncer habría hecho metástasis. Las dislocaciones políticas, especialmente en el mundo árabe, favorecerían los actos de violencia contra quienes son percibidos como agresores de un régimen musulmán y contra sus aliados. Las instituciones mundiales que dan una estructura que facilita la paz, la seguridad y el desarrollo (las Naciones Unidas, la OTAN y la Unión Europea, por citar algunas) se verían profundamente afectadas y su eficacia muy reducida. El resultado de la acción militar unilateral y preventiva podría traer como consecuencia, por lo tanto, más inseguridad.

    Para evitar estos males, la administración Bush espera llevar a cabo una guerra rápida y obtener una victoria contundente; una verdadera "blitzkrieg". Además del poderío militar sin paralelo con que cuenta, Estados Unidos confía en el dicho de que "nada tiene tanto éxito como el éxito". La rápida eliminación de Saddam Hussein sería seguida de la instalación de un gobierno provisional designado por Estados Unidos, el cual contaría con todos los recursos acumulados en doce años y al cual le proporcionaría todo tipo de facilidades. Las empresas de Estados Unidos, que ya han concursado para colaborar con la reconstrucción, proporcionarían importantes fuentes de trabajo a una sociedad librada por fin del peso de las sanciones económicas. La democracia, verdadero antídoto contra el terrorismo, tomaría un lugar clave en la vida cotidiana de las sociedades del Oriente Medio ("nuestro país libera, no conquista" ha dicho Bush). Las reservas petroleras pasarían a depender de gobiernos más "confiables" y se podría lograr una mayor independencia del petróleo de Arabia Saudita y, por qué no, asestarle un golpe a la OPEP. La Mesopotamia, allí donde según la Biblia estuvo el paraíso terrenal y donde se entrecruzan los caminos que llevan a Oriente y Occidente, con todo su significado estratégico, conocería un progreso social y humano sin precedentes bajo la tutela de un imperio benevolente. El fin habría justificado los medios. ¿O no pasó lo mismo en Panamá y Granada? Lo sabremos en el próximo episodio.

    ___________
    1 Se cita como antecedente remoto de este concepto de "ataque preventivo" al ataque de Esparta ante el rápido desarrollo de Atenas y que originó la Guerra del Peloponeso.



    ../secciones/Subir

    Portada | Nos Escriben... | Mar de Fondo | Heduardo | Culturales | Caretas TV | Ellos & Ellas | Lugar Común | China te Cuenta Que... | Piedra de Toque |Mal Menor

    Siguiente artículo...

     

       

       
    Pagina Principal