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Edición Nº 1766 |
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Toma Que
te Doy
NO, no es el calendario de fiestas regionales. Es el cronograma de transferencias de funciones y recursos del gobierno central a las Regiones y que el presidente Alejandro Toledo anunció ante el Congreso en dramático gesto el martes 1. ¿A las Regiones? Perdón, a las municipalidades. El documento fue motivo esta semana de un tenso pulseo en el Consejo Nacional de Descentralización. Hasta la semana pasada, el monto total a ser transferido en el 2003 era de alrededor de US$ 300 millones. (Ver presupuesto preliminar en soles en CARETAS 1765). La ministra de la Mujer se negó a soltar el Vaso de Leche hasta el final, y Carlos Bruce y Javier Silva Ruete resistieron los embates descentralistas como los Guardias Republicanos de Bagdad. Al final de la jornada la cifra se estabilizó en US$ 401 millones. (En la margen derecha del cuadro se consignan los montos adicionales obtenidos). Así, con el pan bajo el brazo Toledo enrumbó hacia la Plaza Bolívar. Quiso el Presidente con ello ratificar ante la representación nacional el compromiso del Estado con la descentralización. ¿Aplausos? Bueno, no muchos. Sólo Carlos Cuaresma, presidente regional del Cusco, estaba presente en el hemiciclo. Pero, claro, es del FIM y aliado del gobierno. Pero Freddy Ghilardi (Apra) de Ancash y Luis Jiménez (I) de Puno amenazan con una temporada de "shock y pavor". "Nos están pasando pura chauchilla", protesta Ghilardi. "La transferencia de competencias ha sido nula", pitea Jiménez. El hecho que ambos hayan sido casualmente los representantes de los presidentes Regionales en el CND habla de la guerrilla interna que se vivió en el despacho que dirige Luis Thais. Ahora los presidentes Regionales pretenden llevar la protesta a las calles. Este viernes 4 se reunirán en Chimbote para trazar sus planes operativos. La verdad de la milanesa es que el 80% del presupuesto transferido para el 2003 se concentra en sólo tres partidas: FONCODES, PRONAA y el programa de caminos vecinales, que irán a ser administrados por los municipios, y no las Regiones. Yehude Simon de Lambayeque, una vez más se desmarca de muchos de sus colegas: "El discurso del Presidente me ha aliviado bastante. Compartir poder y darle mucho poder a los municipios -que es el poder más cercano a los pueblos- es bastante positivo". El propio Jiménez admite que "es adecuada la transferencia de programas sociales a los municipios, ya que existe experiencia en su administración. Lo que me preocupa es la sobrecarga de funciones con escasos recursos". No cabe duda que hasta las fuerzas de la Coalición la pensarían dos veces antes de asumir la responsabilidad de mantener casi 3,000 Km. de caminos "departamentales o regionales" -presuntamente a partir del segundo semestre- con escasos US$ 3,8 millones. De igual modo, los municipios contaron con apenas US$ 21 millones para mantener 7,500 Km. de caminos vecinales. Por cierto tampoco está garantizado que los gobiernos regionales y municipales reciban el dinero según el cronograma. Las Regiones primero han de presentar sus indicadores de gestión, luego definir el sistema de acreditación de los directores Regionales (que a su vez está a la espera de la promulgación de una Ley), y, por último, contratar a una empresa de out-sourcing. A su vez, deben elaborar el ROF (Reglamento de Organización y Funciones), el CAP (Cuadro de Asignación de Personal), el PAP (Presupuesto Analítico de Personal) y el MOF (Manual de Organización de Funciones). "¡Sólo falta que esto haga PLOP!", carraspeó alguien en los Pasos Perdidos del Congreso. (Marco Zileri)
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