Edición Nº 1771


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    ARTICULO

    8 de mayo de 2003

    La Guerra por las Malvinas
    La urgente reubicación de Las Malvinas provocará un choque frontal con los comerciantes de la zona.

    Campo en la Mira Este jueves 15 Luis Castañeda Lossio intervendrá a los 10,000 comerciantes de Las Malvinas. Ellos ya anunciaron que nadie los sacará. Der. :Desde brevetes hasta tablas hawaianas usadas y armas de fuego. La oferta es interminable.

    Escribe
    SANDRO MAIRATA
    Foto OSCAR MEDRANO

    LAS primeras cuadras de la avenida Argentina eran un trozo de asfalto dominado por el caos vehicular, cuando en 1984 una turba de fanáticos religiosos transformó la calle de todos en su nueva fuente de empleo. Unos 150 israelitas del Nuevo Pacto Universal fueron los primeros comerciantes del Campo Ferial Las Malvinas.

    Julián Huamaní no estuvo entre ellos, sino en el grupo que en 1985 recibió del recordado alcalde Alfonso Barrantes Lingán un lustroso mercado popular. Se le llamó Las Malvinas, en memoria del conflicto -por entonces reciente- entre el país que nombra la avenida e Inglaterra, y se ofertaron espaciosos stands como el primer peldaño a la obligatoria formalidad. Don Julián tiene 17 años allí como electricista, y gana unos 25 soles diarios. Es el presidente de la Asociación Comercial Santa Rosa, aunque eso le sirve muy poco, porque la Municipalidad de Lima ha decretado que el próximo jueves 15, él y todos los comerciantes de Las Malvinas se tendrán que ir del lugar.

    EL CAOS FERIAL

    Las Malvinas se divide en tres etapas muy distintas, numeradas no por antigüedad, sino por el orden ascendente de las cuadras. Los últimos en llegar fueron los ferreteros de la Primera Etapa, extirpados en 1996 por Alberto Andrade de los jirones Lampa, Pachitea y Azángaro, y que hoy ocupan las cuadras 1, 2 y 3. En las cuadras 4 y 5 está La Cachina, la Segunda Etapa, donde se vende hasta lo impensable. Son los mejores organizados: tienen 12 asociaciones y personal de seguridad para que el cliente se lleve tranquilo desde una buena ganga hasta lo que antes fue de otro. Finalmente, en las cuadras 5 y 6 se ubican los de "abarrotes y servicios", los más antiguos y humildes, que no avanzaron al mercadeo mayor y se quedaron en simple mercado.
    Ferreteros amenazan con últimas consecuencias. Al lado, comerciantes aún no concluyen locales.

    La gestión Andrade liquidó el mercado modelo de Barrantes al apiñar "temporalmente" a los violentos ferreteros junto a los traviesos cachineros. La informalidad y la delincuencia escaparon de control por la falta de autoridad. Los stands se subdividieron hasta en tres partes para albergar a más vendedores, y de este negocio de parcelaje surgieron los "chacales", traficantes que alquilan espacios entre 200 y 300 dólares y sindicados por las autoridades como los instigadores de resistencia a las medidas.

    Las relaciones con el municipio están tensamente enrevesadas. A las acusaciones de uno y otro bando de malos manejos, se añaden los desalojos anunciados para julio de 2001 y octubre de 2002 que jamás se cumplieron. En Las Malvinas se manejan cifras que la municipalidad niega; por ejemplo, el número de comerciantes. La municipalidad cuenta 2,976 propietarios reconocidos y 1,500 trabajadores extraoficiales. Enzo Cárdenas Campos, dueño de un puesto de ropa usada, aclara: "En cada puesto mínimo trabajan dos, cuando no tres; en mi puesto trabajan siete. Somos 946 sólo de la Segunda Etapa que hemos pagado un terreno para movernos. Si multiplicas tienes casi 3,000 trabajadores sólo aquí. Si sumas las tres etapas, verás que no bajamos de 10,000".

    Esta es precisamente la cantidad de comerciantes que Luis Castañeda Lossio pretende desalojar. Largamente señalado como una bomba de tiempo, los techos repletos de desperdicios inflamables aguardan una chispa para desatar una tragedia de proporciones; Defensa Civil ha elaborado cuatro informes técnicos demandando la urgente intervención de todo el campo. Sobre la explanada de casi un kilómetro se construirá la Alameda Las Malvinas, un proyecto similar a otro de la gestión anterior, bautizado con un nombre risible: el Bulevar Todas Las Sangres.

     
    Maqueta de la Alameda Las Malvinas. El municipio estima tres meses para culminar obras, y mientras los comerciantes serán reubicados en calles cercanas. Der.: Edelnor cortó el fluido eléctrico hace un año, pero los riesgos de seguridad aún persisten.

    GUERRA DE MAQUETAS

    La Alameda Las Malvinas incluye cientos de árboles, amplios estacionamientos, abundante iluminación y anfiteatros para actividades culturales. La inversión se financiará con un mínimo porcentaje de los S/. 32'000,000 obtenidos en la reciente campaña de ahorro edil. Mientras el municipio promete culminar la alameda en tres meses, en Las Malvinas la gran mayoría tiene su proyecto de reubicación listo, en terrenos aledaños comprados por ellos mismos.

    Los comerciantes que ya tienen "proyecto" piden seis meses más para culminar obras que ya están en marcha. Por ejemplo, los ferreteros se agruparon en proyectos como Udampe, Fefcafem y un grupo que adquirió parte de la ex fábrica Nicolini. Los 946 cachineros de la Segunda Etapa tienen un terreno de 10,500 m2 comprado en US$ 1'200,000. Quienes tienen problemas con sus nuevos locales -en su gran mayoría, los de abarrotes y servicios-, se aferran a la ordenanza 040, según la cual tendrían plazo para quedarse hasta junio de 2004.

    No obstante se ha ofrecido a los comerciantes las pistas aledañas a sus terrenos hasta que puedan ocuparlos, nadie quiere moverse en este instante. "Más miedo a que me saquen me da irme a un lugar donde no vendo nada", afirma Enzo Cárdenas. "¡Qué vamos a hacer en la calle!" Los ferreteros también están en pie de guerra. Una serie de problemas internos les ha impedido organizarse con claridad, pero son firmes en que nadie los va a sacar. Iris Numa Jara, vendedora de comida de 65 años, incluso asegura que "nos pueden matar pero nadie va a entrar". Mariella Baca, una ferretera bien sentada en sus 40 pone las cosas de otro modo: "el 15 de mayo no va a pasar nada, porque simplemente nadie va a pasar".


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