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Edición Nº 1771 |
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Risas y Trabas
¿Por Qué Nadie lo Toca? EL menú del martes 6 en Palacio de Gobierno parecía una metáfora de los últimos sinsabores de PP en la Comisión de Fiscalización del Congreso. -Sopa de cabellos de ángel sin presa... Arroz masacotudo con asado... "¿Y a nosotros, por qué nos estarán castigando?", se quejó un dirigente -medio en broma medio en serio- ante la evidente insipidez de los platos. En ese momento, el presidente Alejandro Toledo almorzaba con los miembros del Comité Ejecutivo Nacional de PP. Casi al final, y antes de pasar a la compota de guanábana a manera de postre, el Jefe de Estado anunció la fórmula con la que quería dar por zanjada cualquier confrontación al interior de su partido. Así, fijó para el viernes 9 la realización de un "almuerzo de camaradería" que reunirá a una docena de dirigentes del CEN y a la bancada parlamentaria en pleno (41 congresistas). La cita, lejos de la mirada de la prensa, tendría lugar en Chaclacayo, en el mismo club militar donde el Presidente y una veintena de congresistas almorzaron el sábado 3 mientras debatían qué hacer con Víctor Valdez. Según Toledo, el objetivo es limar asperezas luego de los dimes y diretes de la última semana, procurando voltear la página tras la expulsión de Valdez y las "severas amonestaciones" sobre Anel Townsend, Santos Jaimes y Jorge Mufarech por ventilar en público un asunto que, dentro de los poco coherentes cánones toledistas, debió tratarse con absoluta reserva. Sin embargo, lo cierto es que esta crisis parlamentaria desnudó nuevamente las limitaciones de Toledo. Fue inaudito, por ejemplo, que para poner coto a los excesos de Valdez el Jefe de Estado necesitara de ¡dos días! -sábado y domingo- y no horas, como hubiera sido lo razonable. Igualmente, en el caso Mufarech, sus defensores sostenían que bastaría con amonestarlo públicamente. Y por supuesto que se equivocaron: el martes 6, mientras Toledo y el CEN definían los detalles del almuerzo de este viernes, el parlamentario reapareció desafiante ante la prensa. No sólo confirmó que seguirá con sus denuncias contra el ex procurador José Ugaz -zurrándose en lo dicho por Toledo días atrás en el sentido de no desacreditar a quienes participan de la lucha anticorrupción, haciéndole así el juego a la mafia- sino que aseguró que "en ningún momento el Presidente me ha impedido hacer absolutamente nada".
Y agregó, burlándose de su bancada: "A veces, cuando llego tarde a mi casa, mi mujer también me amonesta". A tanto han llegado sus esfuerzos que él mismo se ha apersonado hasta la Procuraduría para pedir información sobre el trabajo de Ugaz y de Luis Vargas Valdivia. De ahí que se espere que en las próximas semanas descargue batería pesada sobre este último. Además, y pese a lo dicho por Toledo, las movidas de Mufarech podrían llegar al ámbito de la CIDH. Según los propios jueces anticorrupción, es a esa instancia supranacional donde pretendería llegar para desarticular el sistema anticorrupción. La pregunta sigue latente para Alejandro Toledo y su gobierno: ¿Por qué nadie lo toca? Está claro que Palacio teme colisionar directamente con él, aunque ha trascendido que un grupo de congresistas provincianos en PP iniciará una investigación interna para analizar el papel cumplido por él en la comisión que investigó la tragedia de la discoteca Utopía. Según esta fuente, Mufarech podría haber favorecido a uno de los implicados en el caso. SEGUNDO DEBUT Pero no sólo en el frente interno se tienen que cubrir grietas. En el Ejecutivo la virtual reestructuración del Gabinete Solari se ve jaloneada por todo tipo de rumores. Desde aquellos que aseguran que la recomposición será anunciada a fin de mes o en la primera semana de junio, luego de la Cumbre Presidencial del Grupo de Río, pues esa coyuntura provee de oxígeno a Solari y compañía, hasta quienes le ven viada suficiente como para llegar hasta fines de julio. Diversas fuentes consultadas por CARETAS coinciden en señalar que lo peor de la crisis suscitada en las últimas dos semanas ha pasado. Para estos funcionarios, Toledo ha empezado a tomar la iniciativa en cuatro puntos esenciales: "Expectoró a Valdez y puso orden en su bancada, tomó partido por la lucha anticorrupción, relanzará el Acuerdo Nacional e inició una ronda de visitas y de diálogo con los medios de comunicación", dicen. Según este razonamiento optimista, es así como el Presidente va recuperando piso y estabilizando su situación. Sin embargo, no deja de ser paradójico que cada uno de esos puntos pudieron haberse mantenido activos en la agenda del Ejecutivo sin esperar que una crisis sea razón para volver sobre ellos.
PAROS SOBRE RUEDAS El horizonte de paralizaciones y protestas sociales y gremiales anunciado en los últimos días avizoran un mes de mayo con trabas y sobresaltos. Esta semana el paro de transportistas de carga e interprovinciales de pasajeros -que acataron cerca de la mitad de agremiados a nivel nacional- significará millones de dólares en pérdidas si los transportistas no bajan pronto el freno de mano. Según la Cámara de Comercio de Lima, si el paro llega a ser total -como lo ha sido en provincias como Chimbote- las pérdidas diarias serían del orden de los US$ 100 millones. Hasta el momento el paro se ha sentido con fuerza en Arequipa (6,000 personas bloqueron carreteras sólo el primer día), Piura, Tarapoto, Huancayo, Ayacucho, Moquegua, Trujillo y Lima. Sin embargo, el golpe para las amas de casa -desabastecimiento de alimentos y carestía de los mismos en las grandes ciudades como Lima- se sentirá a partir de las 48 horas de iniciada la protesta. Es decir, mientras Toledo y sus "hermanos" de PP buscan la reconciliación -y en algunos casos se deseen un "feliz día de las madres"-, hay la posibilidad de que cunda el desmadre en los mercados y entre las amas de casa. Tamaño riesgo a ver cómo lo paran. (Pedro Tenorio). EL menú del martes 6 en Palacio de Gobierno parecía una metáfora de los últimos sinsabores de PP en la Comisión de Fiscalización del Congreso. -Sopa de cabellos de ángel sin presa... Arroz masacotudo con asado... "¿Y a nosotros, por qué nos estarán castigando?", se quejó un dirigente -medio en broma medio en serio- ante la evidente insipidez de los platos. En ese momento, el presidente Alejandro Toledo almorzaba con los miembros del Comité Ejecutivo Nacional de PP. Casi al final, y antes de pasar a la compota de guanábana a manera de postre, el Jefe de Estado anunció la fórmula con la que quería dar por zanjada cualquier confrontación al interior de su partido. Así, fijó para el viernes 9 la realización de un "almuerzo de camaradería" que reunirá a una docena de dirigentes del CEN y a la bancada parlamentaria en pleno (41 congresistas). La cita, lejos de la mirada de la prensa, tendría lugar en Chaclacayo, en el mismo club militar donde el Presidente y una veintena de congresistas almorzaron el sábado 3 mientras debatían qué hacer con Víctor Valdez. Según Toledo, el objetivo es limar asperezas luego de los dimes y diretes de la última semana, procurando voltear la página tras la expulsión de Valdez y las "severas amonestaciones" sobre Anel Townsend, Santos Jaimes y Jorge Mufarech por ventilar en público un asunto que, dentro de los poco coherentes cánones toledistas, debió tratarse con absoluta reserva. Sin embargo, lo cierto es que esta crisis parlamentaria desnudó nuevamente las limitaciones de Toledo. Fue inaudito, por ejemplo, que para poner coto a los excesos de Valdez el Jefe de Estado necesitara de ¡dos días! -sábado y domingo- y no horas, como hubiera sido lo razonable. Igualmente, en el caso Mufarech, sus defensores sostenían que bastaría con amonestarlo públicamente. Y por supuesto que se equivocaron: el martes 6, mientras Toledo y el CEN definían los detalles del almuerzo de este viernes, el parlamentario reapareció desafiante ante la prensa. No sólo confirmó que seguirá con sus denuncias contra el ex procurador José Ugaz -zurrándose en lo dicho por Toledo días atrás en el sentido de no desacreditar a quienes participan de la lucha anticorrupción, haciéndole así el juego a la mafia- sino que aseguró que "en ningún momento el Presidente me ha impedido hacer absolutamente nada". Y agregó, burlándose de su bancada: "A veces, cuando llego tarde a mi casa, mi mujer también me amonesta". A tanto han llegado sus esfuerzos que él mismo se ha apersonado hasta la Procuraduría para pedir información sobre el trabajo de Ugaz y de Luis Vargas Valdivia. De ahí que se espere que en las próximas semanas descargue batería pesada sobre este último. Además, y pese a lo dicho por Toledo, las movidas de Mufarech podrían llegar al ámbito de la CIDH. Según los propios jueces anticorrupción, es a esa instancia supranacional donde pretendería llegar para desarticular el sistema anticorrupción. La pregunta sigue latente para Alejandro Toledo y su gobierno: ¿Por qué nadie lo toca? Está claro que Palacio teme colisionar directamente con él, aunque ha trascendido que un grupo de congresistas provincianos en PP iniciará una investigación interna para analizar el papel cumplido por él en la comisión que investigó la tragedia de la discoteca Utopía. Según esta fuente, Mufarech podría haber favorecido a uno de los implicados en el caso. SEGUNDO DEBUT Pero no sólo en el frente interno se tienen que cubrir grietas. En el Ejecutivo la virtual reestructuración del Gabinete Solari se ve jaloneada por todo tipo de rumores. Desde aquellos que aseguran que la recomposición será anunciada a fin de mes o en la primera semana de junio, luego de la Cumbre Presidencial del Grupo de Río, pues esa coyuntura provee de oxígeno a Solari y compañía, hasta quienes le ven viada suficiente como para llegar hasta fines de julio. Diversas fuentes consultadas por CARETAS coinciden en señalar que lo peor de la crisis suscitada en las últimas dos semanas ha pasado. Para estos funcionarios, Toledo ha empezado a tomar la iniciativa en cuatro puntos esenciales: "Expectoró a Valdez y puso orden en su bancada, tomó partido por la lucha anticorrupción, relanzará el Acuerdo Nacional e inició una ronda de visitas y de diálogo con los medios de comunicación", dicen. Según este razonamiento optimista, es así como el Presidente va recuperando piso y estabilizando su situación. Sin embargo, no deja de ser paradójico que cada uno de esos puntos pudieron haberse mantenido activos en la agenda del Ejecutivo sin esperar que una crisis sea razón para volver sobre ellos. PAROS SOBRE RUEDAS El horizonte de paralizaciones y protestas sociales y gremiales anunciado en los últimos días avizoran un mes de mayo con trabas y sobresaltos. Esta semana el paro de transportistas de carga e interprovinciales de pasajeros -que acataron cerca de la mitad de agremiados a nivel nacional- significará millones de dólares en pérdidas si los transportistas no bajan pronto el freno de mano. Según la Cámara de Comercio de Lima, si el paro llega a ser total -como lo ha sido en provincias como Chimbote- las pérdidas diarias serían del orden de los US$ 100 millones. Hasta el momento el paro se ha sentido con fuerza en Arequipa (6,000 personas bloqueron carreteras sólo el primer día), Piura, Tarapoto, Huancayo, Ayacucho, Moquegua, Trujillo y Lima. Sin embargo, el golpe para las amas de casa -desabastecimiento de alimentos y carestía de los mismos en las grandes ciudades como Lima- se sentirá a partir de las 48 horas de iniciada la protesta. Es decir, mientras Toledo y sus "hermanos" de PP buscan la reconciliación -y en algunos casos se deseen un "feliz día de las madres"-, hay la posibilidad de que cunda el desmadre en los mercados y entre las amas de casa. Tamaño riesgo a ver cómo lo paran. (Pedro Tenorio).
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