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Edición Nº 1773 |
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Apreciar
la Democracia
Escribe FERNANDO SÁNCHEZ ALBAVERA De hecho, IDEA Internacional advierte que el grado de insatisfacción con la democracia es creciente. Si en 1997, el 40 % de los latinoamericanos estaba satisfecho, a inicios del nuevo siglo, sólo el 25 % creía en ella. La misma fuente constata una fuerte devaluación del capital social. A comienzos de este siglo, sólo el 19 % de los latinoamericanos creía en los partidos políticos, el 20 % en el Parlamento, el 32% en la Presidencia de la República y un 35 % en la administración de justicia. Las reformas económicas han dejado una deuda social muy difícil de pagar. Los latinoamericanos pobres e indigentes representan el 43% de la población, lo que significa que seguimos siendo tan pobres como en 1990. El crecimiento es muy bajo y además no beneficia a los más pobres. El ingreso medio por habitante viene cayendo, desde 1997, en 14 países de América Latina. La década de 1990 arroja un crecimiento de sólo 3.3 %, bueno frente a los malos 1980; pero pésimo con respecto al período 1950-80 en que América Latina creció a un ritmo de 6 % al año. América Latina no crece desde hace cinco años. La CEPAL está hablando ya de media década pérdida y ahora todos reconocen que hubiera sido bueno hacer caso a sus advertencias. Los ciclos de auge en América Latina han estado, en los últimos diez años, relacionados con los ingresos de capitales del exterior. Cuando éstos cayeron y también se fueron, el crecimiento declinó sensiblemente, se vio afectado por la recesión mundial y por el contagio de las crisis financieras. Se requiere de la cooperación financiera internacional para enfrentar las crisis que viene de los países desarrollados. Esperamos que los presidentes insistan en la necesidad de una nueva arquitectura financiera internacional y continúen fortaleciendo la concertación latinoamericana, pues la democracia sí importa. ____
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