|
Edición Nº 1775 |
||||||||||||
|
|
||||||||||||
|
|
Leer Para
Crecer MARIO Vargas Llosa imagina una humanidad sin lectura. Entonces dice: Se parecería mucho a una comunidad de tartamudos y de afásicos, aquejada de tremendos problemas de comunicación debido a lo basto y rudimentario de su lenguaje... Y sigue: No es exagerado afirmar que una pareja que ha leído a Garcilaso, a Petrarca, a Góngora y a Baudelaire ama y goza mejor que otra, de analfabetos semiidiotizados por los programas de televisión. En un mundo aliterario, el amor y el goce serían indiferenciables de los que sacian a los animales, no irían más allá de la cruda satisfacción de los instintos elementales: copular y tragar. (*) ¡Dios mío!, ¿será ése nuestro destino? Desde luego, el propio Mario confiesa que su perspectiva es tremendista, pero si averiguamos cuántos libros lee un peruano al año y nos enteramos que ni siquiera uno, nuestro problema es bien serio. Lo más grave, no existe voluntad alguna para revertir la situación. Excepto el proyecto de Ley del Libro y Democratización de la Lectura que acaba, por fin, de pasar al Ejecutivo para su aprobación u observación en el plazo de 15 días. Al respecto, sin embargo, se teme lo peor: que vuelva al Congreso a revolotear por allí. Total, ¿a quién le importa?
Por eso es fundamental traer hasta aquí el ejemplo colombiano (la tercera y última versión de su Ley del Libro data de 1980), país con un conflicto prolongado y dramático que no impide que sus habitantes lean un promedio de 16 libros al año. CARETAS estuvo en Bogotá y conversó con la ministra de Cultura, María Consuelo Araujo. También con Carmen Barvo, directora de FUNDACULTURA, institución dedicada al fomento de la lectura. Promoción que no discrimina la lectura de diarios y revistas, complemento y primer peldaño para hacer de este hábito una costumbre de vida. "El gobierno colombiano -explica Araujo- parte de una premisa: la lectura es un instrumento que permite a las sociedades generar una actitud crítica, reflexiva y responsable frente a la información y los sucesos que orientan las decisiones y comportamientos de una comunidad". Ellos están convencidos que una cultura lectora contribuirá a la consolidación de espacios de participación social y al incremento de la productividad. Por su parte, Carmen Barvo sostiene que es la primera vez que el tema de la lectura se habla desde la presidencia. "Sube al nivel político y eso es trascedental". Qué envidia. (Teresina Muñoz-Nájar). * Conferencia Magistral en la UPC: La Literatura y la vida.
|
|||||||||||
|
|
||||||||||||