Edición Nº 1776


 

  • Portada
  • Nos Escriben...
  • Mar de Fondo
  • Heduardo
  • China te Cuenta...
  • Ellos & Ellas
  • Culturales
  • Caretas TV
  • Lugar Común
  • Piedra de Toque
  • Artes y Ensartes
  • Mal Menor
  •  

     

     

     

    ARTICULO

    13 de junio de 2003

    Educando a Papá
    Tiempos modernos imponen un nuevo estilo para criar a los hijos: mayor complicidad paterna.

    Natale Amprimo y Stephano han encontrado el secreto para salpimentar la agitada vida de un político. Der.: Los Tokeshi en trance cretativo. Eduardo, Alina, Elisa y Martín. "Desde que nacieron, ellos son el centro de mi mundo".

    DESDE que las mujeres ingresaron al mercado laboral, el orden de la casa se alteró. Entonces la correa, las palmadas, la figura autoritaria, a veces hasta lejana, de esos padres que nunca supieron cómo era un pañal o jamás agarraron una mamadera, desaparecieron.

    El padre moderno ha establecido una relación mucho más horizontal con sus hijos y está más sensible al desarrollo físico y psicológico de sus pequeños. Y aunque el tiempo los devore, se organizan de tal modo que siempre hay espacio para ellos. Se exigen más, es cierto, pero la recompensa es una enorme e inigualable satisfacción personal.

    Antes que nacieran los mellizos Elisa y Martín que ahora tienen 4 años, el pintor Eduardo Tokeshi (43), manejaba muy bien su ego de artista. El era muy importante. "Ahora ya no lo soy más -dice mientras levanta a Alina, de año y medio- ellos me han volteado la existencia". Eduardo recuerda una frase de Ray Loriga: Antes yo era el centro del mundo, ahora soy el centro del mundo mirando al centro del mundo. Y eso es exactamente lo que le pasa. Además, pareciera que es el estado perfecto. "Pierdes en tiempo pero ganas en experiencia, los hijos te mejoran". Eduardo y su esposa Luz Letts, también pintora tienen el taller en casa por lo tanto su labor como padres y artistas es bastante complicada. "Forzosamente los horarios han tenido que cambiar", dice. Los chicos por su parte, ya van demostrando a qué se dedicarán en el futuro. Con tanto pincel y pintura al alcance de la mano y esos genes que revolotean en sus cuerpos, es fácil imaginarlo.

    Jaime Chincha en su faceta de guitarrista y su fan, la pequeña Marcela. Der.: Guillermo Gonzales Arica y Franco, el mayor de sus dos hijos. Comparten Palacio.

    Jaime Chincha (26), conductor del noticiero de Frecuencia Latina, tiene un horario que le impide dedicarse a la familia como él quisiera. Sin embargo, nunca ha dejado de llevar a Marcela, de 3 años, al nido. Todas las mañanas. Por las noches tiene la suerte de encontrarla despierta. Como todo papá moderno, Jaime sabe todo lo que tiene que hacer con una niñita como la suya. Ha desarrollado una especie de "instinto materno". "Uno aprende cosas que nunca imaginaba", afirma. Marcela se divierte mucho con su papá, especialmente cuando éste le toca la guitarra y le canta canciones que él mismo compone, como si ambos compartieran la misma afición.

    Quienes sí tienen igual hobby son Natale y Stephano Amprimo. No es la política sino la cocina. Stephano de siete años y su papá, congresista y docente universitario, han armado toda una estrategia para que las pocas horas que pasan juntos sean las mejores. Los fines de semana Stephano le prepara el desayuno: su especialidad son los huevos con tocino y el omelette y, para el almuerzo, se convierte en el ayudante principal de papá chef. "Mi hijo está muy involucrado con todo lo que yo hago. Cuando estoy en el Congreso en una sesión que se transmite por televisión, él me llama y me dice: ¿por qué tanto alboroto, qué está pasando? Eso me da muchas satisfacciones. Creo que las relaciones entre padres e hijos han cambiado notablemente. Ahora dialogamos con ellos y los hacemos participar de nuestro mundo".

    Que lo diga Franco que todos los domingos entra al fascinante mundo del ubicuo secretario general de Palacio de Gobierno, Guillermo Gonzales Arica. "Me encanta venir acá -dice Franco de 7 años- porque acompaño a mi papá, lo veo trabajar y luego nos vamos a almorzar a la calle". Guillermo también pasó varios años de su infancia en Palacio: "Mi padre fue resguardo presidencial durante los gobiernos de Belaunde y Velasco y recuerdo que los fines de semana me traía y yo entraba al cine que hay acá". Guillermo Gonzales Arica reconoce que le dedica las 24 horas del día a la secretaría más importante del país, pero sabe arreglárselas para preocuparse tanto por Franco como por Camila de 3 años, quien ahora vivirá en París con su mamá que es diplomática y que ha sido trasladada a esa ciudad, a la sección cultural de la Embajada de Estados Unidos. "Cuando Camila vivía en Washington iba cada dos meses a verla, con Franco y por sólo 24 horas. Si bien no puedo estar con mis hijos todos los días, hablo con ellos por teléfono, conozco sus inquietudes y siento que me quieren mucho".

     


    ../secciones/Subir

    Portada | Nos Escriben... | Mar de Fondo | Heduardo | Culturales | Caretas TV | Ellos & Ellas | Lugar Común | China te Cuenta Que... | Piedra de Toque |Mal Menor

    Siguiente artículo...

     

       

       
    Pagina Principal