|
Edición Nº 1776 |
||||||||||||||||
|
|
||||||||||||||||
|
|
El Chin
Chin de Techint
A las 5 a.m. del lunes último culminó la larga marcha que una columna senderista inició a fines de diciembre del año pasado. La movilización había sido detectada por la Dircote de Ayacucho, que la comunicó el 13 de enero al Director General de la Policía. La meta del grupo senderista era señalada en el oficio: Camisea. El ministro del Interior de entonces, Gino Costa, enterado del documento, reunió a los mandos de la Policía y aconsejó a la empresa constructora del gasoducto de Camisea que contratara personal de la División de Operativos Especiales de la Policía para redoblar la seguridad. No se hizo nada, y la columna prosiguió su marcha hasta esa madrugada del lunes 9 en que secuestró a 71 trabajadores del campamento Planta Satelital de Toccate. Con ellos prosiguió su caminata, al parecer con rumbo al valle de Vizcatán, refugio del senderismo desde hace casi veinte años. En el camino, cuando ya los helicópteros del Ejército y la Policía se cernían sobre ellos, dejaron ir a los prisioneros. Parece que los soltaron incluso con el cargamento de explosivos que habían capturado en el campamento. En ningún momento emplearon sus FAL y tres AKM, ni las tres pistolas, tres ametralladoras, 15 fusiles y dos revólveres arrebatados al personal de Techint. ¿Hubo negociación antes? La hubo. Lo demuestra el diálogo que reproducimos al lado. Lo que no está claro es si hubo pago. También hubo imprevisión de la propia compañía, que, sin embargo, estaba sobre aviso: En el número de marzo de "Sol Rojo", órgano senderista, se reivindica, entre otras acciones, el sabotaje realizado por más de 20 subversivos contra instalaciones de Techint el 29 de setiembre del 2002. Lo más grave es la inacción del Estado. Gino Costa había trazado un plan para golpear a los senderistas en sus refugios de la zona. Pero lo sacaron del cargo y el senderismo pudo continuar su marcha.
Diálogo que Habla El siguiente es un fragmento de la negociación por radio que sostuvieron Carlos López, gerente de seguridad de Techint, y Roberto, personero de los secuestradores. Hubo otros dos diálogos, pero en ninguno se precisa si hubo pago de rescate. No obstante, Asusino Gavilán, ex rehen, asegura que la libertad de los prisioneros se debió al rescate pagado por la empresa. -Carlos López.- Roberto, modula por ésa. -Roberto.- Afirmativo, adelante, adelante. -Carlos López.- Mira, mira, no se puede por ésta. Porque hay muchos mosquitos. -Roberto.- A ver. Reiteramos sobre nuestro pedido, de antemano. Estamos ahora, hasta el momento. ¿Cuánto nos van a dar? -Carlos López.- ¿Quién pregunta eso, Roberto, vos o tenés alguien más que le estás informando? -Roberto.- No, no. Roberto te está hablando. -Carlos López.- ¿Vos tomás la decisión Roberto? -Roberto.- Afirmativo, afirmativo. Por eso es que queremos saber ahora. ¿Cómo es sobre nuestro pedido? a ver, ¿cuánto nos van a dar? ¿Cómo nos van a dar? ¿Cuánto nos van a dar? Eso es lo que queremos saber ahorita. -Carlos López.- Pero, eso te dije que lo vamos a tratar cuando se vayan los mosquitos. Porque ahora no. Por este medio no podemos Roberto. -Roberto.- No. Lo que tenemos que resolver que uno se muera pues, que uno se muera, pues. Entonces usted trate de resolver. Queremos saber, ¿cuánto nos van a dar por nuestro pedido? -Carlos López.- Roberto. Yo recién
me acabo de juntar con la hoja que vos hiciste. Eso lo escribiste vos.
-Roberto.- Afirmativo, afirmativo. -Carlos López.- Tengo que hablar con los jefes y transmitirles este pedido para ver qué es lo que podemos conseguir y cuánto tarda conseguirlo. -Roberto.- Por eso nosotros queremos saber sobre nuestro pedido. ¿Cuánto nos pueden dar? ¿Cuánto nos van a dar? ¿Cuánto? -Carlos López.- Hermano, pero hermano. Tú me pediste que saque a los mosquitos, no puede haber eso todavía. Tú me pediste que saque a los mosquitos. -Roberto.- Ya. Que los mosquitos estén tranquilos allí, ...De dos o por cada minuto puede morir un obrero que tenemos. Cambio. -Carlos López.- No te copio nada. No te copio nada Roberto. -Roberto.- Lo que queremos saber. Lo que queremos saber sobre nuestro pedido: ¿cuánto nos van a dar? Eso es lo que queremos saber, cuanto más posible antes . -Carlos López.- Roberto, tu pedido recién me llegó ahora. Habíamos quedado en que hablábamos para coordinar el tema de los mosquitos y el tema de los víveres. -Roberto.- Ya, cuántos mosquitos estén allí tranquilos. Si alguna cosa no siento claro en esto, veedor, por un minuto puede morir un obrero de ustedes. Cambio. -Carlos López.- No entiendo qué me quieres decir, Roberto. ¿Qué me quieres decir? -Roberto.- Ya en primer lugar queremos que nos den el resultado sobre nuestros pedidos. ¿Cuánto nos van a dar? Cambio. -Carlos López.- Pero si vas a matar a alguien, no podemos, si vos matás a alguien, no voy a conseguir nada. Te pido, por favor, que me digas, que hablemos como hablamos hoy, Roberto. -Roberto.- Por eso esto no es un trato político, sino es trato nuestro, trato nuestro. Entonces, yo quiero cuanto más posible una solución. Entonces en ese sentido ¿cuánto nos van a dar sobre nuestros pedidos? -Carlos López.- Bueno, tengo que hablar arriba este tema, Roberto. Yo me voy a encargar de hablar y de negociar todo esto, y saber cuánto me dan para que te dé. -Roberto.- Afirmativo. ¿Cuánto van a dar por su liberación de toda la gente? La gente está normal, tranquila. No pasa nada. cambio. -Carlos López.- Pero yo necesito, Roberto, Roberto ayúdame en esto, ayúdame. Así podemos conseguir una buena cantidad. Yo necesito alguna muestra de que la cosa va a funcionar, no sé si me entendés. -Roberto.- Sí, sí, por eso usted exija al jefe ¿cuánto nos van a dar? Cambio. -Carlos López.- Dame dos horas. Dos horas que tengo que hablar a Lima, tengo que hablar a Argentina, tengo que negociar todo esto. -Roberto.- Ya, una hora más, una hora máximo, porque esto tenemos que terminar hoy día mismo. -Carlos López.- Yo quiero terminar esto cuanto antes. Cuanto antes. Yo quiero que esto no pase por eso, estoy muy preocupado, pero dame tiempo para que pueda hablar y mostrarles que la cosa va a funcionar. -Roberto.- Ya, correcto, correcto. Podemos poner una hora de tiempo para que me des todo al contado, una hora. -Carlos López.- Roberto, ¿por qué no fijamos un lugar y nos vemos? -Roberto.- No, no. Lo que quiero que piensen ¿cuánto nos van a dar? Eso es lo que queremos saber. Cambio. -Carlos López.- Roberto, no tengo posibilidad de contestarte ya. Necesito tiempo para conseguir esa respuesta. -Roberto.- Por eso pues, te doy tiempo una hora. -Carlos López.- En una hora yo tengo que llamar a Argentina, tengo que llamar a un montón de lugares, tengo que ver cuánto y cuándo para darte la información completa y cómo. -Roberto.- Por eso te doy una hora nada más. -Carlos López.- Roberto, yo no sé cuánto, porque no sé la cantidad que vos habías puesto. Yo no sé qué pasa con eso. -Roberto.- Ya, si pudieran así, pa mí no hay problema, si no, aunque sea un poco menos no importa. Lo que quiero es ¿cuánto nos pueden dar ahorita? -Carlos López.- Roberto, Roberto. Yo voy a averiguarlo bien y quiero hablar con vos. No sé si me entendés, porque podemos hacerlo mejor esto, podemos mejorarlo. Yo sé lo que te digo, porque yo conozco lo que es de cuidado. Yo sé cómo se manejan. Me entendés. -Roberto.- Afirmativo. -Carlos López.- Podemos hacer la cosa mejor para los dos. Entre vos y yo nada más, me entendés. -Roberto.- Afirmativo, por eso usted exija, exija. -Carlos López.- Bueno, yo te voy a ir diciendo lo que tenemos que hacer para conseguir eso. Yo sé cómo hacerlo, me parece que sé cómo hacerlo. Déjame, que trabajo en eso y te vuelvo a llamar a las cinco. A las cinco. -Roberto.- No, a las cuatro, a las cuatro. -Carlos López.- Cuatro y media, Roberto. Cuatro y media te llamo. -Roberto.- No, a las cuatro, a las cuatro. -Carlos López.- Cuatro y media te llamo. -Roberto.- Ya, correcto, pero ya todo resuelto. Todo resuelto.
|
|||||||||||||||
|
|
||||||||||||||||