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Edición Nº 1785 |
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Szyszlo Total
ENTRE los puntos muertos que existen entre el no sé, el quizá y el ojalá que signan la vida en estas tierras, la constancia es una característica escasa. De allí, la importancia de estos 56 años en los que las xilografías, aguafuertes y grabados han sido formas, maneras, formatos expresivos de uno de los más importantes artistas peruanos. Szyszlo se inició en esta faceta en el año '47, con unos linóleos para un libro de Javier Sologuren. Y es precisamente esta feliz unión entre la "plástica" y las "letras" lo que empujará, en la mayoría de casos, su ímpetu creador. Por eso en el '49 y ya en París -"donde era pobre pero muy feliz"- realizaría algunas ilustraciones en homenaje a César Vallejo para después seguir a lo largo de los años y en diferentes ciudades (Buenos Aires, Bogotá, Panamá, San Diego, Austin, Barcelona, México, Los Angeles y de nuevo París), recreaciones inspiradas en textos firmados por plumas tan disímiles como Beckett, Paz o el Inca Apu Atahualpa. Y es que como él lo apunta: "toda mi vida ha estado mezclada con la poesía". Señaladas estas relaciones, dejemos que el artista hable: -¿Existe alguna motivación interna que lo obligue a realizar un grabado y no una pintura? -Con el grabado me pasa lo mismo que con la escultura. Lo hago porque me han empujado a hacerlo. Yo soy fundamentalmente un pintor, pero cuando un taller, una editorial o alguna institución me da la oportunidad y el tiempo para realizar algún grabado, no dudo en aceptar. Pero la verdad es que no tengo vocación de grabador. Siempre lo hago con gusto, pero sabiendo que es un desafío. -¿Y los temas son similares a los de su pintura? -Bastante. Muy rara vez he inventado algo en grabado. Todo lo
he sacado del alfabeto de mi pintura: cambia un poco la manera de poner
el acento pero al final lo que uno quiere decir es lo mismo.
-¿Y qué es eso que quiere decir? -La verdad es que no lo sé. Por eso sigo pintando. La pintura como la música poseen lenguajes muy oscuros. Van de la obra a los sentimientos sin pasar por el tamiz de la razón. Por ejemplo, qué quiere decir un cuarteto de Beethoven. No quiere decir nada. Simplemente lo sentimos como música. Y la única manera de entenderlo es dentro de ese lenguaje: sonidos, espacios, ritmos. Y en la pintura a través de sombras, luces, colores. Por eso las explicaciones son completamente laterales. Es como explicar una ópera de Mozart por el argumento. No tiene nada que ver con la música. Los lenguajes en el arte son exclusivos y excluyentes. -¿Cambiando de tema, qué opinión le merece la política cultural del gobierno? -Yo hace muchos años vengo participando en la vida cultural y la verdad es que nunca he visto a ningún gobierno mostrar un verdadero interés. Nunca. He visto algunos que han hecho homenajes verbales más entusiastas y otros que lo han negado completamente, como el japonés. Porque es indudable que la escala de valores de un gobierno se desprende de su presupuesto. Si usted tiene la Biblioteca Nacional a medio construir durante 5 años quiere decir que le importa un comino. -¿El presidente Toledo lo ha decepcionado? -Yo le tengo simpatía pero no puedo negar que le falta energía. Es una persona con intenciones honestas pero es un pusilánime. Porque alguien que toma una decisión y que se echa para atrás por las reacciones negativas es un pusilánime. Lo que pasó en Arequipa, sin duda, ha gravitado en la desconfianza actual. Recuperar la credibilidad después de ello es difícil a pesar de que la presencia de Beatriz Merino me da esperanzas. -Finalmente, qué opina sobre las críticas a la Comisión de la Verdad? -Para mí, es evidente que los atacantes tienen intereses inmediatos. Pienso que los enemigos de la Comisión están interesados en destruirla porque no quieren que los toquen e impliquen. Aquí estoy hablando del Ejército, el APRA y los fujimoristas. (J. C. Méndez).
Noticia Negra
MIENTRAS caminaba rumbo a la desconocida Casona de San Marcos, intentaba recordar el título de uno de sus poemas, pero sólo recordaba sus dos primeros versos: Tengo que darles una noticia negra y definitiva/ todos ustedes se están muriendo. Antes, una muchachita me había enterado que a Westphalen se le iba a otorgar el título de doctor honoris causa en la Casona. Ahora que reviso el archivo, confirmo la fecha: 29 de octubre de 1999. El poeta llevaba una boina y un traje negro. Una enfermera guiaba su silla de ruedas. Los ojos le brillaban. Se supone que leería un texto pero después de los obligados aplausos a los presentadores (Pablo Guevara y Edgar O'Hara), el vate no pudo hablar. Quiso pero no pudo. Fue lamentable y conmovedor si caben esas dos palabras juntas. La ceremonia acabó. En el coctel, el vino creaba nuevas y efímeras amistades. El tiempo pasó. Una hora quizá. Y yo no podía recordar el título. Sólo dos versos: Tengo que darles una noticia negra y definitiva/ todos ustedes se están muriendo. Entonces, en uno de los pocos momentos en que la gente dejó de molestarlo con sus saludos, lo vi abrir los labios y musitar el esquivo título: Mundo mágico. El poeta falleció el 17 de agosto del 2001 (JCM).
¡Bajan en Lima!
DEJANDO constancia que nuestro país es también punto de hermandad artística y no sólo de pleitos mediáticos, figuración de vedettes o chismes, artistas de Chile, España, Ecuador, Colombia y Cuba llegaron este mes a la capital para presentar sus obras. La semana pasada fueron reunidos por CARETAS para recorrer por cada una de sus exposiciones y conocer la capital. La travesía comenzó por el Centro Cultural de San Marcos en el Parque Universitario donde un grupo de 13 artistas peruanos exponen `En carne viva-Partes de Guerra 1980-2003' en torno a las dos décadas de violencia. El chileno Jaime León anunciaba que partía al Cusco al día siguiente. "Es un lugar insondable. Es otro tiempo y espacio". En eso llegó Gustavo Buntinx, director del centro cultural, e invitó a recorrer los trabajos de recuperación en la casona. Arte, arquitectura y mobiliario colonial en un solo lugar. Los extranjeros quedaron maravillados. El siguiente punto fue el Centro Cultural de España para ver `Dieciocho', exposición de artistas ibéricos de video, pintura, instalación y fotografía sobre lo cotidiano. Allí fueron recibidos por Paul Ekaitz, uno de los jóvenes artistas españoles. Luego llegamos a Artco de San Isidro, donde Pablo Cardoso presenta `18.VI.02',
lenguaje fotográfico llevado a la pintura para mostrar una caminata
cualquiera del autor, y `Coordenadas', partes de las islas Galápagos
vistas desde el mar. Aquí se animó la conversación
entre español, ecuatoriano y peruanos.
¿Qué le parece Lima?, se le preguntó a Ekaitz. "La primera impresión que tuve al bajar del avión fue que llegaba a una ciudad construida en dos días". ¿Y la arquitectura? "Es una mezcla de todo, como los peruanos". Sobre el arte en su país el ecuatoriano Pérez-Mac Collum apuntó: "en Quito no hay galerías, la situación económica ha hecho que se trasladen a Guayaquil, donde quedan sólo tres, pero pronto se concluirá el Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo, construido con el porcentaje de un impuesto nacional que pagamos todos". Finalmente, en la galería Lucía de la Puente nos esperaba José Bedia, considerado como uno de los artistas latinoamericanos de mayor trayectoria internacional, con sus cuadros llenos de fábulas, símbolos y personajes de las culturas afrocubanas e indígenas de América. Hacía poco había compartido la ceremonia del Ayahuasca con una tribu shipiba de Pucallpa. ¿Qué le pareció?, le preguntamos. "Lo estoy procesando para una próxima exposición", respondió. Así, este viaje quedó para el recuerdo. (A.A.).
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