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Edición Nº 1788 |
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Sabía Demasiado
DEMACRADO y con varios kilos de menos. Así encontró CARETAS a Bruno Chiappe Ebner, protagonista del sonado caso de la banda de narcotraficantes "Los Camellos". Eran los últimos días de marzo y se encontraba interno en el pabellón Satélite del penal Sarita Colonia. Lo condenaron a treinta años de cárcel. Se mantuvieron conversaciones con él para planear una entrevista que no se llegó a publicar. Desde entonces ya se vislumbraba su estado de salud. "Acá todo es una cagada", se quejó, "estoy mal del estómago y no puedo dormir, no sé si seguiré con esto por treinta años, si estoy mal a nadie le importa porque si me llevan a un hospital piensan que me voy a escapar". Bruno Chiappe falleció la mañana del último domingo debido a una infección generalizada por una peritonitis aguda. Estaba a punto de cumplir 46 años. Fue internado de urgencia el sábado 23 en el Hospital Daniel Alcides Carrión, tras varios días de presentar intensos dolores y contar con diversos diagnósticos por parte de médicos del penal y particulares. Familiares del ex corredor de autos consideran una negligencia de responsabilidad exclusiva de las autoridades del Instituto Nacional Penintenciario (INPE). La causa de su deceso, según el médico que lo atendió en el hospital, Carlos Salcedo Espinoza, fue una falla orgánica múltiple que provocó un shock durante la operación, la cual devino de la peritonitis y septicemia que sufrió hace más de una semana, mal que se presentó debido a la falta de una atención oportuna. El Instituto Nacional Penintenciario, mediante el comunicado oficial N°ree; 20-2003-INPE, informó que con fecha 25 de agosto recibió un informe del director general de la Región Lima del Inpe, Juver Padilla Durand y del director del penal del Callao, Eder Martínez García, en el que reportaban que Chiappe solicitó atención médica el pasado miércoles 20. El recluso fue entonces atendido por el médico de turno del penal, Icaro Rojas Barrientos, quien le diagnosticó una bronquitis aguda. Del 20 al 23 de agosto, Chiappe fue auscultado por cinco médicos del propio establecimiento penitenciario y por dos médicos particulares contratados por él, "ninguno de los cuales detectó síntomas de peritonitis", dice el comunicado. A las 21.45 horas del sábado último, con intensos dolores en el vientre y extremidades superiores, Chiappe tuvo que ser transaldado al Hospital Carrión, donde fue intervenido. Se hizo ampliamente conocido en abril de 1999, al revelarse que era uno de los propietarios de un cargamento de 2.3 toneladas de cocaína descubierto en los almacenes Setepo en el Callao, el 31 de marzo de ese año. Un día después, Chiappe fugó con la ayuda del abogado Javier Corrochano. Semanas después regresó a Lima y Corrochano lo puso a
disposición de la ley de colaboración. La ex jueza antidrogas
Amparo Prada Vargas acogió y aprobó el pedido de Chiappe
a cambio de información sobre los laboratorios de "Los Camellos",
el transporte de la droga a Lima en helicópteros del Ejército,
sus nexos con la Policía y el circuito internacional de lavado
de dinero.
Cuando el pedido estaba por ser ratificado, la ex fiscal superior Antidrogas Julia Eguía Dávalos, actualmente presa por sus vínculos con Montesinos, lo negó. Afirmó que Chiappe era jefe de "Los Camellos", por lo tanto quedaba excluido de la ley de arrepentimiento. "Lo único que he hecho es colaborar con la justicia", le dijo entonces a CARETAS. "Me negaron el acogerme a la ley del arrepentimiento y ahora me dan cerca de treinta años". Como ocurrió en otros momentos de la conversación, la voz se le quebró. Boris Foguel, otro implicado que está en prisión, lo sindicó como el cabecilla de la organización. "Cómo le van a creer a ese sujeto, si él tiene cuentas millonarias por todo el mundo. Para ser cabecilla necesariamente he tenido que tener conocidos en el narcotráfico a nivel internacional y yo no los tenía. ¿Acaso me encontraron al menos US$ 500 mil en el banco? Nada, absolutamente nada". A su turno, Chiappe decía que era Foguel quien lo inició en el negocio. "Por desgracia conocí a Boris en 1997, cuando le vendo un Porsche. Luego me llama por teléfono y así comenzamos una relación de amistad". ¿Cuándo se enteró de que era narcotraficante? "En el año 1998", respondió Chiappe, "por una discusión que tuvo en su casa de Las Casuarinas con unos colombianos". Afirmó que el verdadero cabecilla era un colombiano. Recientemente era considerado uno de los principales testigos en la investigación por tráfico ilícito de drogas que lleva adelante la jueza anticorrupción Magaly Báscones, la que involucra a Vladimiro Montesinos como cabecilla de un cártel peruano de la cocaína desde 1994 hasta la caída del régimen fujimorista. Continuaban también las investigaciones sobre la entrega que hizo a Corrochano de un yate y US$100 mil como pago para la salida del país de la droga que "Los Camellos" exportaban a Europa. En las últimas semanas reveló a la jueza Báscones que dichos pagos se realizaron a través de una cuenta cifrada en España a nombre de Nageras Centro de Arte. Cuando CARETAS conversó con él le preguntó por su concuñado Juan José Bertello Bruning, quien había sido asesinado meses atrás. "El sólo me ayudaba con documentación y yo le pagaba". Al intentar indagar más sobre el tema, su respuesta fue concluyente: "Mira, él ya está muerto y no le pueden hacer nada". (M.T.-L.C.)
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