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Edición Nº 1793 |
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Por
FERNANDO VIVAS
ILUSTRES colegas Mirko Lauer, Gustavo Gorriti, Santiago Pedraglio y Cecilia Valenzuela, además del director de esta revista Enrique Zileri, se reunieron para responder a la pregunta ¿el periodismo se está pasando de la raya? Mi respuesta es un rotundo sí y en el intento de demostrarlo en las últimas semanas también me pasé de la raya cuando seguí las pistas de una reportera mitómana. Pues celebro que nuestros recientes remezones gremiales nos recuerden que no solo somos el cuarto poder sino también un poder de cuarta categoría con obligaciones sociales, que somos fiscalizables por los mismos que fiscalizamos, pasibles de sondeos desaprobatorios y sentencias condenatorias, de pedidos de rectificación y réplicas indignadas. La indignación y la insolencia no son nuestras exclusivas, las tenemos que compartir con ciudadanos que incluso pueden ¡ayayay! desatarlas contra nosotros. Los teóricos apocalípticos de la comunicación sin retorno, tienen que admitir que el lector, televidente u oyente común y corriente, por más desproporciones y brechas socioeconómicas que los separen de los dueños de los medios, sí puede levantar un dedo y hacer llegar su rechazo a una línea poderosa. Como en el coliseo romano, un dedito arriba o abajo, en este caso del control remoto, puede llamar a otros a hacer lo mismo y presionar por un cambio. Estamos sujetos al mercado y nuestra mercancía es la gente. Sí, gente que agrupamos por estrato, edad o nivel educativo para beneficio de los anunciantes. Entonces, hay que tratarla bien y ganarnos su respeto. ••• Fugué a Loreto, invitado por la Universidad Privada de Iquitos, a compartir algunas de estas ideas con periodistas locales. Las patinadas limeñas han tenido difusión nacional así que no tenía mucho que contar al respecto. Más fue lo que me contaron que lo que conté. En Iquitos, como en muchas capitales departamentales, existe un turbulento panorama bajo el río, con remolinos y corrientes subterráneas que de tanto aflorar a la superficie amenazan por institucionalizarse. Se dice que la mermelada, o marmaja, es secretamente presupuestada por toda empresa, rama de la fuerza armada o autoridad regional que quiera esquivar las críticas de una prensa vigorosa. Prensa pletórica de opiniones que vuelan ágilmente desde el detalle denunciado a la defensa de los fueros regionales y nacionales; prensa que redobla su energía cuando tiene el micrófono radial por delante; pero sobre la que pende la corrosiva tentación de la marmaja; calamidad que por fortuna empieza a ser conjurada a punta de hablar de ella como lo hacen muchos colegas y gracias a algunos jaleos como el que sucedió, según me contaron, en la última campaña electoral cuando el equipo del alcalde ganador Juan Carlos del Aguila, una vez al mando del municipio, soltó subrepticiamente datos de periodistas que habrían sido regalados por la administración anterior. Un argumento alienta a esta prensa de voz en cuello: la percepción de que el orgullo regional ha sido mellado por las concesiones derivadas de la paz con Ecuador. Sentimiento respetable y comprensible, fácil de compartir y que merece explicaciones y compensaciones de parte de nuestro centralismo de marras; pero que se convierte en peligroso combustible cuando es explotado por periodistas vocingleros que quieren mantener a toda costa su caudal de oyentes inflamados. Vaya fuente inacabable de encantos, polémicas y periodistas en clave alta que resultó Iquitos.
Escribe ALVARO VELARDE
La experiencia más gratificante y a
la vez la más estresante que estoy experimentando en este momento
es el estreno de mi primera película "El destino no tiene favoritos"
(no dejen de verla a partir del jueves 16) y como se imaginarán
no tengo cabeza para mirar la tele. En realidad me paso la vida viendo
películas y siempre busco en la tele canales que me muestren algunas
que no hayan llegado a la cartelera comercial y que sean hechas por directores
de mi interés. Siendo mis canales predilectos Film & Arts, Cinecanal,
HBO y Cinemax. Los Noticieros me deprimen y los veo de pasada. En realidad
mi vida gira en torno al cine y no tengo ojos para otra cosa.
Onda Cuarentona Llega a sus 40 en gran forma: paseándose sola en el top del ranking, cabeza de cadena variopinta, costumbre nacional y, para más abundancia, con imagen por cable. RPP es la envidia de vecinos y hasta de canales de TV que la ven robar sus primicias con un manejo telefónico veloz que incluye entrevista con el actor principal y reacción del actor secundario, pregunta documentada de Rosa María Palacios y cachita ilustrada de Raúl Vargas. Han pasado por una época terrible, una transición entre el comedimiento cobardón ante Montesinos (allí sonó la rochosa entrevista de Jesús Miguel Calderón a Montesinos donde le preguntó con libreto) y el saludable pluralismo en democracia que le ha permitido hacer buen equilibrio aún ante casos que implicaban personalmente a su director Manuel Delgado Parker como el del lío de Pantel e imponer las mañanas sabatinas como espacio para que los políticos rompan fuegos discursivos (así como la TV ha impuesto las noches dominicales como plataforma de escándalos y noticias políticas). Feliz aniversario.
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