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Escribe FEDERICO
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TUVIMOS la generación romántica, con características
precisas. Los románticos hacían intervenir en sus
vidas a Dios, al Destino, a la Fatalidad. Un poeta romántico,
jugador empedernido, iba todas las noches, a jugar la noble y pundonorosa
pinta en una casa de chinos que había, no recordamos bien
si en Valladolid o en Plumereros.
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