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ARTICULO

8 de enero de 2004

La Marea de Bolivia
Problema bilateral que agita cancillerías y que fuerzas ajenas buscan exacerbar.

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Carlos Mesa, presidente de Bolivia, enfrenta el no de Ricardo Lagos, pdte. de Chile.

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EN noviembre último, en la cumbre iberoamericana celebrada en Santa Cruz, Bolivia, Hugo Chávez, presidente de Venezuela, formuló una declaración al parecer inocente: "sueño con bañarme en una playa boliviana".

Esto suscitó una marejada de reacciones, incluidas las del ex presidente de Estados Unidos Jimmy Carter, y del secretario general de la ONU, Kofi Annan, en favor de una salida al mar para Bolivia.

Pocos se percataron -¿lo sabía Chávez?- de que el tema afloraba justo en vísperas del centenario del Tratado que en 1904 fijó los límites entre Chile y Bolivia. En todo caso, a partir de entonces el gobierno de Bolivia puso en el tablero de la atención internacional el caso de su mediterraneidad.

Chile, el país directamente aludido por la reivindicación boliviana, demoró en reaccionar. El diario El Mercurio publicó este martes un artículo de Patricio González Cabrera que refiere las críticas que sectores de derecha formulan contra órganos de la cancillería chilena. Un cargo es que la Dirección de América Latina del Ministerio de Relaciones Exteriores mapochino "no fue capaz de testear el tema y de predecir que se aproximaba un revuelo diplomático desde Bolivia al acercarse la fecha en que se cumplen cien años del tratado de límites entre ambas naciones".

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Cancilleres Soledad Alvear y Manuel Rodríguez.

Otro reproche es que "las relaciones con el vecino país se redujeron a un tema económico y no político". Es una clara alusión al tema del gas boliviano y a su salida por un puerto de Chile o del Perú. Ahora está claro que Gonzalo Sánchez de Lozada cayó porque él quería que la salida fuera por Chile. Así parece haberlo dado a entender cuando se entrevistó, antes de su caída, con personajes del Ejecutivo de nuestro país. "Yo hasta tengo nietos chilenos", habría dicho a un amigo peruano.

Felizmente, la cancillería peruana, a través del ministro Manuel Rodríguez, ha sido nítida: el de la salida al mar para Bolivia es un tema bilateral, entre Bolivia y Chile, y sólo se podría volver trilateral -con participación del Perú- si es que una solución del problema afectara territorio de Arica, que fue peruano y que ahora forma parte de la Primera Región chilena. Esto, conforme al Protocolo Complementario del Tratado de 1929 entre Perú y Chile.

Javier Pérez de Cuéllar, ex secretario general de la ONU y hoy embajador del Perú en Francia, ha sido preciso en el mismo sentido.

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Rodríguez Elizondo denuncia a Castro y Chávez. Al lado: decisivo puerto de Arica.

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En Chile, el gobierno y la oposición de derecha se han manifestado en estos días contra la idea de modificar los límites del país y conceder acceso soberano de Bolivia al mar. El presidente Ricardo Lagos y la canciller Soledad Alvear han sido categóricos al respecto.

Chile tiene un problema geopolítico que en buena parte pensaba resolver con el acuerdo sobre el gas de Tarija: su afán de desarrollar el norte chileno enfrenta a carencias no sólo de gas, sino también de agua. Se sabe que invirtió en Bolivia US$ 50 millones en una campaña de ablandamiento que al final se vino abajo.

Por otra parte, el escritor y diplomático chileno José Rodríguez Elizondo, en un libro en preparación introduce un elemento de juicio novedoso sobre el tema de la salida al mar para Bolivia. "Si yo tuviera un equipo de investigadores", escribe, "les pediría comprobar si a Hugo Chávez le interesa bañarse en una playa boliviana, o si sólo está haciéndole una gauchada a Fidel Castro."

Rodríguez Elizondo recuerda que Castro buscó, en la época del régimen militar de Juan Velasco, azuzar un conflicto armado con el Chile de Pinochet. "Con esos antecedentes, no sería extraño que, para celebrar sus primeros 45 años de poder, el patriarca vitalicio esté promoviendo la solidaridad con la aspiración marítima de Bolivia. Quizás piensa que una mano ajena, amiga y venezolana podría liberarlo, por fin, del hueso chileno atragantado."

 


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