|
Edición Nº 1809 |
|||||||||||||||||||||||
|
|
|||||||||||||||||||||||
|
Portada Secciones Nos Escriben... Mar de Fondo Ellos & Ellas Culturales Caretas TV Columnas Olla a Presión China Te Cuenta Que... Artes & Ensartes Mal Menor Artículos Mora se Desmorona Audio Inaudito El Emisario de Olivera Apuntando al Cholo Ferrero en Acción Impuestos: Fin de Fiesta El Desafío de John Kerry Extasis: Los Reyes de la Pepa en las Playas del Sur de Lima Teatro: La Diva en Lima Trujillo: Marinera de Primera El Cau Cau de Eros Por Afrodita Salud y Bienestar Sebastián Salazar Bondy: Un Limeño Inolvidable Salud & Bienestar El Diferendo Marítimo entre Perú y Chile Pisco: La Cosecha Bamba El Block de Notas Por Jorge Benavides Corbacho Guapos y Delicados: Los Metrosexuales Llegaron Ya El Misterio de la Poesía Informe Playas |
Imagen Desnuda -¿Qué historias relatan tus fotos? -Las del inconsciente. Creo que están marcadas por una dialéctica en la que a la vez se añora el acogedor vientre materno y, por otro lado, se manifiesta un miedo al encierro y la ceguera que ello produce. Entonces, Denegri retoma la primera pregunta y aclara que el título más que ver con la famosa novela de Flaubert, hace referencia al título homónimo de un poema de la excelente escritora colombiana Piedat Bonnet del libro "Todos los amantes son guerreros", texto repleto de amor, abandono, ausencias y vacíos. Seguido comenta que en la sesión con Caretas le sucedió algo inédito en su experiencia: su intimidad había sido invadida, ahora era ella la vulnerable frente a la cámara. Los papeles se trocaron y tomó conciencia de lo que significa ser retratada. Entonces pensó: "Voy a dar todo lo que las novias me dan a mí", y cogió uno de sus autorretratos más desgarrados y queridos para cubrir su desnudez. -¿Qué significan las novias para ti? -Para mí son guerreras vestidas de pureza. -¿Y la sangre? -Guerra, sufrimiento y amor.
Marea Musical
Un Siglo de Perfil
ESPERO la entrevista en una pequeña biblioteca, pletórica de libros de educación (tiene otra más amplia, de cinco mil volúmenes, que abarca toda la cultura humana). Al poco rato aparece el maestro, pasito a paso, todavía erguido y con una sonrisa limpia como la de un niño. Conversamos, más propiamente lo escucho. En lo alto de la pared predomina un retrato de Vallejo, el personaje peruano que más admira. Tras una que otra pregunta, me habla de Cajamarca, su pueblo natal, de cómo nació su vocación por la enseñanza, del pueblito de Palca, en el cual estuvo cinco años, del colegio Alfonso Ugarte. Sus recuerdos brotan de sus labios con enternecedor deleite. -A propósito, maestro -le digo-, en el Ugarte estudió el poeta Eielson. -En este colegio, en 1940, se me ocurrió organizar un ciclo de conferencias. ¿A cargo de quién? De los alumnos. Puede creerse esto. Uno de los alumnos era Jorge Eduardo Eielson, quien dio una conferencia. ¿Sobre qué? Sobre los poetas simbolistas franceses. Un alumno de cuarto año de secundaria. ¿Puede creerse esto? Para mí, actualmente, es el mejor poeta vivo peruano. Otro alumno de cuarto año de secundaria, dio una conferencia sobre Shakespeare. ¿Es posible? Ahora ni en la universidad podrían hacerlo. -¿Qué se debe hacer para elevar el nivel educativo en el país? -Educar a la gente. Yo creé lo que llamé la extensión educativa. Se debía educar a todo el mundo, en las calles, en las fábricas, en todas partes, porque lo que necesita este pueblo es educación. Pero eso fue olvidado por los gobiernos que siguieron. Entre sus discípulos más destacados recuerda a Jorge Eduardo Eielson, a Carlos Delgado y Pablo Macera. Y entre sus amigos entrañables, a José María Arguedas. "Era estupendo, era genial. Yo leí Los ríos profundos antes de su publicación. Arguedas temía que no estuviera a la altura de sus cuentos Agua". -Doctor, ¿qué es la vida para usted? -Un prodigio, una maravilla. Cómo se explica el
hecho de que un hombre que ya ha cumplido cien años, esté
con el espíritu abierto, mirando la naturaleza, los árboles,
las aves, las flores, todo esto que a la mayor parte de gente ya no les
importa y que constituyen un gran prodigio, de manera que yo me levanto
y digo. ¡Ay, qué limpio es el Sol! (Domingo Tamariz L.)
Best-sellers a Mí
NO hace mucho, Stephen King recibió el National Book Award, probablemente el premio literario más prestigioso de los Estados Unidos. La indignación de muchos críticos fue mucho menos prestigiosa: Harold Bloom, del New York Times, utilizó la palabra "basura" para calificar a la obra de King. Hasta hubo un débil eco bloomístico local. Ahora bien, damas y caballeros: varios de los libros de King son, a mi juicio, magnífica literatura. Literatura del género horror, por cierto, con excursiones a la ciencia-ficción, al misterio y al suspenso. Claro, como suele suceder, son best-sellers. ¿De dónde viene este venenoso odio esnobístico a los bestsellers, así, en general? ¿Y a los "géneros menores" como el horror, la ciencia-ficción, el policial, etc.? Por lógica no puede deberse al hecho de que, como su nombre lo indica, los best-sellers ("los que mejor se venden") se compren masivamente. La contradicción sería evidente: si el horror, por ejemplo, es un "género menor", ¿cómo ubicar a H.P. Lovecraft, best-sellers elogiado a morir por muchos "herméticos"? Si vender un millón o más de ejemplares es un cuasidelito, ¿qué hacemos con García Márquez? De manera que la basura conceptual del señor Bloom y congéneres debe de tener otro origen y éste, en mi opinión, no puede ser sino el odio al concepto de entretenimiento. Lo que es entretenido de leer, lo que captura al lector, lo que apela a la antigua sed humana que es el fundamento mismo de la literatura: la necesidad de leer o escuchar algo interesante bien narrado es "basura". Obviamente no hay escasez de best-sellers-basura, como tampoco hay escasez de basura que nadie compra. El número no es un criterio válido: del Moby Dick de Melville se vendió un par de docenas. ¿Y qué decir de los 14 ejemplares del "Ulises" de Joyce o de lo poco que se vendió "América" de Kafka? ¿Por qué no merece ese premio Stephen King? ¿Porque algo de su obra tardía no estuvo a la altura? Lo mismo puede decirse de Carlos Fuentes y de Vargas Llosa. No. El rechazo a los Stephen Kings nace de las mezquinas pautas mentales de ciertos mandarines incapaces de salirse de sus retorcidos callejones mentales. (José B. Adolph).
|
||||||||||||||||||||||
|
|
|||||||||||||||||||||||