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Edición Nº 1812 |
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Portada
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Escandalo
Artesanal EL cuento de Daniel Borobio, el nuevo escándalo artesanal de esta semana, parece confirmar que Correo tiene un espía -una comadreja andina o topo criollo- enquistado en la redacción de Perú.21. Nada nuevo, pero ¡qué divertido! La situación es demasiado parecida a la del inventado "destape" multifacético que Perú.21 concertó con Beto Ortiz hace unas semanas en relación a César Almeyda, sólo para ver a Correo quemarle la "exclusiva". Por cierto que, en el caso de Borobio, Perú.21 empollaba la versión del publicista prófugo desde hacía un mes (mostrando un insólito grado de responsabilidad), y Nicolás Lúcar la había comentado en radio Miraflores, sede del fujimontesinismo blanquiñoso, preguntándose además si El Comercio (sic) se "atrevería" a publicarla. Más aún, Perú.21 venía soltando notitas que sugerían avances sobre un largometraje eventual. Así que Correo estaba advertido públicamente, pero después, por soplos internos, se enteró del viaje del periodista Pedro Tenorio a Santiago para entrevistar y fotografiar a Borobio, y de la fecha en que aparecería la "primicia". Así que Correo salió un día antes -el sábado 21, como para sacar roncha numérica- con una primera plana al estilo prensa chifa, con las afirmaciones no comprobadas impresas en tipografía grande: "Nuevo escándalo: Increíble historia de Daniel Borobio: `EL AñO PASADO ASESORE A TOLEDO'". Para empeorar las cosas, esta vez Correo compartió el adelanto con La Razón, la gaceta oficial de Vladimiro. A Perú.21 sólo le quedó aparecer el domingo poniendo las dudas por delante: "¿ES UN SICOSOCIAL?" Perogrullo, también en primera plana.
En cuanto a la asesoría de Borobio, todo indica que los tabloides se han estado peleando una obvia operación sicosocial -y tratándose de Daniel, con su dosis de exageración sicotrópica. Borobio no sólo era de la red mafiosa sino del cogollo operativo. Ese vídeo en que aparece ubicando con una sonrisa cómplice el lugar exacto del lente demuestra que, junto con unos cuantos más como el coronel (r de recluido) Roberto Huamán, sabía que el Doc grababa entrevistas. Por otro lado, lanzó originalmente la especie de sus tratos con Pedro Toledo hace un mes, en simultáneo con las versiones sobre la grabación de Almeyda, para coincidir con la reaparición judicial de Montesinos en el caso de la prensa chicha. Distracciones por el flanco, mi capitán. Pero Daniel Borobio es un típico `chanta' porteño, con sus limitaciones. En 1990 se sacó la lotería al encontrarse con el `Chinito de la suerte', un cliente muy modesto y el candidato más improbable. Y como éste resultó ganando milagrosamente, Borobio no tardó en atribuirse las virtudes de un excepcional consultor político y de imagen. Sin embargo, Fujimori ha sido su único cliente importante y actualmente Borobio deambula por Viña del Mar sin ocupación conocida. Y la versión que soltó sobre su asesoría a distancia por unos modestos US$ 30,000 mensuales -más bonificaciones y premios, pero sin contrato ni registro alguno- demuestra cuán burdo puede ser. Aludir sólo a la existencia de correos electrónicos que le habría enviado Pedro Toledo es risible, porque cualquiera en una cabina de Internet sabe que eso se puede inventar. Lo único más elaborado de la trama que ha manejado Borobio está en la alusión a Eduardo Ponce y Euclides Reyna, en su conocimiento sobre ciertos negocios y licitaciones en los que han participado, y en la cercanía de éstos a Pedro y Margarita Toledo. También en el envío de un emisario suyo, el chileno Francisco Javier Mezzano, presuntamente vinculado a la empresa EXCTEL. Mezzano vino a hablarle a Pedro Toledo de triangular exportaciones de vino chileno, de pisco peruano y de leche de sabe Dios quién a China; del tratamiento de residuos sólidos para convertirlos en briquetas que serían exportadas a Bolivia y de varios proyectos más. Borobio dice que Ponce le propuso estas posibilidades a Mezzano, pero Pedro Toledo asegura que fue el emprendedor enviado de Borobio quien habló durante unas semanas de ellas sin que se concretara nada. Pero ¿EXCTEL es importante? Según una versión, es una pequeña agencia de publicidad de Santiago. Y si se la busca a través de Internet, sólo aparece como una referencia para colocar anuncios clasificados en el Diario PYMES de Chile, una publicación de distribución gratuita. Internet, por otro lado, no encuentra al "empresario chileno" Francisco Javier Mezzano. Cabe añadir que el juicio de extradición de Borobio sigue en Chile, pero mal. Según fuentes de la Procuraduría en Lima, al publicista le presta apoyo judicial el grupo Luksic. A los Luksic no les ha ido bien con el cambio de gobierno aquí y sin el apoyo de Montesinos en el Poder Judicial peruano. Así que también cabría preguntarse si en esta payasada no ha habido algo de colaboración internacional.
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