Edición Nº 1812

 

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ARTES & ENSARTES 26 de febrero de 2004
Por LUIS E. LAMA

La Revancha del Suicida

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EN un medio adicto a homenajes póstumos, el lunes tuvimos una meritoria excepción al otorgarse una medalla a José Carlos Mariátegui, a quien considero el mejor Promotor Cultural que trabaja en el Perú. Durante los últimos 8 años su trabajo ha permitido que el video sea reconocido como una disciplina artística en el Perú, rompiendo las barreras de los prejuicios y permitiendo que el video hoy -como la fotografía en los 90- sea nuestra actividad más estimulante. Junto a Mariátegui fue condecorado Jorge Villacorta, quien trabaja con él y Alfonso Castrillón en la organización de los Festivales, pero a éste le tocó estar al otro lado de la mesa representando a la Universidad Ricardo Palma. A ellos se sumaron dos videastas jóvenes que de cierta manera representarían a compañeros de generación y que, de ser inteligentes, la distinción deberá servirles más para curriculum que para vanidad, un estímulo para continuar luchando en un ambiente hostil, que no ofrece ningún tipo de concesiones ni incentivos a esta rama del arte.

En el acto se puso en circulación PERU/VIDEO/ARTE ELECTRÓNICO, una recopilación de los 7 Festivales realizados, con los notables invitados, así como los innumerables envíos internacionales de arte peruano que Mariátegui ha hecho en todos estos años. Merecidísimo homenaje.

Proyecto Nacional es el título de la muestra, en la Sala Belisario Suárez, de dos jóvenes que carecen de la madurez necesaria para exponer. En el primer piso están las fotos sobre tela que tienen un carácter pictórico, pero desafortunadamente se vuelven caóticas al integrar manchas gestuales sobre la impresión digital. Es lamentable que el encargado de la Sala no incluyera textos de orientación, pues no se explica ni siquiera quiénes son sus autores. Esto se agrava por el superficial tratamiento de la problemática de un país como el Perú, infinitamente más complejo que lo percibido por estos muchachos.

En el segundo piso se avizoran desmontes colocados en orden enigmático. Como no hay instrucciones se supone que han querido trasmitir la idea de que nos encontramos en escombros. Pudiera ser, pero la forma de decirlo es rudimentaria y un tanto derivativa del Pabellón Germania a cargo de Hans Haacke en la Bienal de Venecia.

Es lamentable que por enfermedad de la Directora de Cultura no se haya mantenido el nivel de un espacio cuya puesta en funcionamiento ha costado tanto esfuerzo. Los expositores tienen todo el derecho de exhibir su trabajo, pero son indispensables exigencias mínimas de un curador que supervise y apoye a los artistas. Este resbalón veraniego delata la fragilidad de la mejor organización cultural del medio. Decapiten al culpable.

Gana unos S/. 20,000, más o menos el sueldo de un ejecutivo medio alto. El problema es que el Alcalde de Miraflores no tiene capacidad ni para cumplir medianamente su cargo. Irrita que considere al espacio público como la sala de su casa. De su gestión anterior heredamos un escarabajo disfrazado de angel que malogra el Óvalo Gutiérrez. Hoy sigue decorando y ha pintado la escultura de Delfín de color cremolada de fresa -disculpen, pero más apropiado sería el color mierda- y construyó una especie de tubo "a la Pompidou" en el Puente Villena que no disminuirá la tasa de suicidios. En el mejor de los casos evitará que el paseo por la bajada Balta se estropee al ver algún cuerpo despanzurrado.

Este desastre urbanístico es un despilfarro. Al finalizar -o iniciar- el puente está el monumento de Szyszlo y cualquiera que aspire a una muerte con gloria puede trepar fácilmente por él, llegar a la cima y lanzarse al precipicio. Con el mayor de los respetos a su autor, creo que así se tendría una verdadera "Mesa Ritual" que rinda homenaje a la muerte y respete cómo cada uno desee terminar con su vida. Sería la revancha del suicida que sabe que también sobre esto trata el arte.

Como consecuencia de las frivolidades municipales, las intrigas miraflorinas ebullen y las cartas circulan promoviendo -no sé cómo- cambio de Alcalde. No firmaré a pesar de no haber votado por él. El que votó por un Alcalde o un Presidente que ahora no es de su agrado, que lo asuma: Tenemos lo que nos merecemos.

 


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