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Edición Nº 1814 |
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Portada
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El Circo
De los Juegos
SI Fernando Zevallos y Estela Paredes no hubieran creado La Tarumba hace exactamente 20 años, habría que inventarla de inmediato. Es un circo que se fusiona con el teatro y la música, y además es una fabulosa escuela que enseña a sus alumnos -que en un año llegan a sumar 500, en categorías que van desde los 3 a los 15 años- a divertirse y cobrar seguridad en sí mismos. Sus 28 instructores recurren a trapecios, pruebas de equilibrio, trampolines, zancos y demás instrumentos circenses para crear pequeños acróbatas, payasos y músicos que, al compás de redobles de cajón peruano y requiebre criollo, se lucen como futuras estrellas. La Tarumba, sin embargo, también es una escuela profesional de circo para mayores de 17 años, y ante todo un circo hecho y derecho de singular categoría artística. Tiene una carpa para trasladarse de su casa-escuela en Leoncio Prado 225, Miraflores, hacia otros barrios como La Molina, y presentar espectáculos notables. La temporada este año empieza en julio, y a ella se sumará el `Circo invisible' y la organización de un `Encuentro Latinoamericano de Transformación Social'. En octubre, además, La Tarumba traerá el espectáculo `Chant de Balles' de Francia. Hay quienes quisieran ser bomberos. Aquí en CARETAS nos jala el circo.
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