|
Edición Nº 1814 |
|||||||||||||||
|
|
|||||||||||||||
|
Portada
|
Cómo
Administrar una Bonanza
Como para calentar la cancha antes de la reunión anual de Gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que se realizará en Lima a fin de mes, CARETAS entrevistó en Washington a Enrique V. Iglesias, el legendario presidente de dicha institución. Iglesias fue presidente del Banco Central del Uruguay en la década del 60 y Canciller en la del 80. En el intervalo se desempeñó como secretario ejecutivo de la CEPAL durante 12 años. Ahora ya lleva más de 15 a la cabeza del BID y ha sido reelegido por unanimidad en tres ocasiones. Por lo tanto, si hay alguien que sepa lo que sucede con la economía de este hemisferio es Iglesias. El BID, por cierto, marcha viento en popa y si sus colocaciones en el 2002 fueron de 4.5 billones de dólares, en el 2003 llegaron a 6.8 billones. Ciertas apreciaciones de Iglesias, sin embargo, sorprenderán a algunos y otras establecerán las bases de la próxima reunión. Entrevista desde Washington (vía telefónica) ¿Los ataques terroristas del 11 de setiembre no relegaron el tema latinoamericano a una prioridad inferior en la agenda mundial? El presidente Bush ni siquiera mencionó al continente en su último mensaje a la nación. ¿Este fenómeno no se expresa en cifras negativas? -No en lo que se relaciona a organismos como el nuestro. No. Las contribuciones al capital del banco han sido hechas normalmente. Claro que el tema del terrorismo adquirió un enorme peso, compitiendo con otros asuntos, pero la política hacia América Latina y cuestiones conocidas como la de las drogas o la migración han seguido en la agenda sin cambios. Más aún, nunca ha habido en la historia de las relaciones hemisféricas una presencia tan dominante como la del comercio. Más bien se han acelerado procesos como el ALCA y los acuerdos bilaterales. El impacto ha sido en otros niveles, pero no en el económico. -El presidente del Banco Mundial ha expresado su preocupación por los sucesivos tratados de libre comercio bilaterales. ¿Comparte esa preocupación? -Sí, la comparto. Ideales son los acuerdos
globales y el ideal de los ideales sería un buen acuerdo mundial.
Las soluciones bilaterales son parciales. Lo ideal sería un ALCA
integral con los 34 países. Los tratados bilaterales son siempre
menos beneficiosos y mucho más difíciles por la disparidad
de poderes de negociación para los países de la región.
-Si Latinoamérica se compara en un mundo convulsionado por el integrismo islámico o las guerras civiles africanas, ¿no debiera destacarse esta región como muy atractiva? -Tiene razón, pero para que eso opere efectivamente se necesita algo más que ser atractivo. Se precisa generar un clima adecuado, tanto para 1os inversionistas extranjeros como para los locales. Por eso nosotros estamos ahora lanzando un programa, del que vamos a hablar mucho en la Asamblea de Gobernadores en Lima, destinado a mejorar el clima de inversiones. Esto implica afinar ciertas cosas muy importantes. Primero, la seguridad jurídica. Si los contratos se ven afectados, los inversionistas simplemente no vienen. China tuvo que cambiar su Constitución para reconocer el derecho de propiedad como una forma de asegurar el flujo de inversiones a ese país. Después se necesitan buenos sistemas regulatorios, con buenos sistemas financieros y una macroeconomía drenada. Todo eso forma parte del clima de inversiones. Con esas condiciones objetivas, América Latina se convertiría en un polo de atracción. Quizá el otro tema sea la integración. México se benefició muchísimo con NAFTA. Si acuerdos como ALCA se materializan y los acuerdos bilaterales continúan, serán también factores de atracción de la inversión. -Actualmente la región andina se ve conmovida por varias crisis de gobernabilidad. ¿Tiene alguna fórmula para solucionarlas? -No hay fórmula ni es parte de nuestra competencia
plantearla, pero yo no puedo ignorar que este fenómeno compromete
el desarrollo de la región y su futuro, Aquí es muy difícil
opinar y generalizar. Cada situación tiene raíces propias,
pero coinciden con una extraordinaria dinámica de la sociedad.
Ese es un producto de la democracia, cosa que está muy bien, pero
la inestabilidad política no desarrolla un buen clima para la inversión. -El Perú, como otros países almacena una serie de créditos asignados que no se puede activar por falta de contrapartidas. ¿Tiene alguna idea de cómo resolver este atasco? -Hay una serie de proyectos que no dependen de contrapartidas. Son proyectos directos de apoyo que escapan las restricciones fiscales. En los otros casos, la solución es simplemente hacer reformas tributarias adecuadas y generar más recursos para el Estado. Pero también estamos abriendo nuevos canales. El presidente Toledo fue muy insistente en la reunión del Grupo de Río en Cusco, proponiendo el manejo de ciertas inversiones fuera del panorama fiscal. El FMI está estudiando esto y creo que hay algunas posibilidades por allí. Pero en términos generales, éste es un problema que nos preocupa porque paraliza los desembolsos y dejamos de ser procíclicos en las economías. Nosotros queremos prestar para que las economías sigan creciendo. El problema, por cierto, no es tanto del Perú, cuya economía está en expansión sino de otros países que simplemente no se puede movilizar. Nosotros, en todo caso, siempre tratamos de reducir al máximo la contrapartida. Otra cosa que estamos intentando hacer es vincular los préstamos directamente a los gobiernos locales, los cuales pueden tener una capacidad de contrapartida mayor en varios casos. -Finalmente, ¿cuáles serán los mensajes centrales de la próxima Asamblea de Gobernadores? -Primero, cómo administrar esta bonanza que estamos viviendo en América Latina gracias fundamentalmente a factores internacionales. Hay que prepararse para cuando termine. Otro gran tema se vinculará a las lecciones que nos va dejando el proceso negociador de las asociaciones económicas internacionales, ya que éste se intensificará mucho este año. Otra cuestión fundamental se referirá al BID y cómo puede contribuir en forma eficaz a desarrollar una región que está enfrentando los desafíos que acabo de mencionar.
|
||||||||||||||
|
|
|||||||||||||||