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Edición Nº 1815 |
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Portada
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En La Mira
de la DEA Fernando
Zevallos, fundador de Aerocontinente, enfrentará un nuevo juicio
por narcotráfico a partir de abril próximo. El contexto
no es prometedor para él, pues las relaciones que mantiene con
Estados Unidos están en su punto más bajo. Sus tratos con
la DEA llegaron a un punto irreversible en los últimos meses debido
a procesos penales abiertos en Pucallpa contra agentes de la DEA en el
país, presuntamente influenciados por él. Esta semana estuvo
en Lima Karen P. Tandy (derecha), máxima funcionaria de la DEA
y asistente a la XXII Conferencia Internacional para el Control de las
Drogas. Tandy se reunió en privado con el presidente Alejandro
Toledo. Sintomáticamente, Zevallos entabló la semana pasada
una millonaria demanda contra las periodistas Sally Bowen y Jane Holligan,
autoras del libro "El Espía Imperfecto". UN mar de coca pasa frente a nuestras narices. Las siete toneladas incautadas a principios de este mes demuestran que la alarmante tendencia ascendente ya registrada por CARETAS no se ha detenido. Mafias internacionales son capaces de movilizar cantidades obscenas y queda en el aire la impresión de que las galerías de delincuentes presentadas luego de las incautaciones están compuestas por mandos medios. Detrás permanecen ocultos capos anónimos y posibles contactos políticos. Pero el caso del hombre fuerte de Aerocontinente, Fernando Zevallos, va a dar que hablar. El pasado 13 de enero, un memo distribuido oficialmente por Migraciones de EE.UU. anunció que quien es conocido como `Lunarejo' "no tiene permitido abordar un vuelo a Estados Unidos, ya sea desde Lima o un tercer país". El memo anunció que su residencia norteamericana se encontraba en evaluación. La medida es particularmente drástica si se toma en cuenta que en noviembre del 2001 Zevallos reconoció a CARETAS que mantiene a 40 empleados en Miami "y tenemos mil metros cuadrados (de oficinas en esa ciudad). Mi compañía es International Airline Consulting". Zevallos reaccionó entonces. Afirmó que su visa no había sido cancelada y que fue citado por la representación norteamericana. Los términos del documento eran, sin embargo, diáfanos. Un portavoz de la embajada le dijo al diario Miami Herald que en la aplicación para llenar la visa "hay una advertencia que dice `cualquier declaración falsa podría resultar en su exclusión permanente de los Estados Unidos'... Por ejemplo, hay preguntas referentes a tráfico de drogas". El portador añadió que no estaba comentando puntualmente sobre Zevallos, pero la bola ya se había echado a rodar. Zevallos solicitó la visa de residente en 1994. Pero las razones más poderosas de la profunda ruptura
entre Zevallos y las autoridades norteamericanas estarían en el
conflicto que el controvertido empresario mantiene con la Drug Enforcement
Administration, DEA.
EL CASO MARREROS "Si esto ha ocurrido es porque muy probablemente hay elementos nuevos que lo comprometen" dijo hace algunas semanas a CARETAS un funcionario de la embajada. Sucede que el punto de no retorno se fijó con Néstor Marreros Jara, quien se hizo conocido cuando en abril del año pasado la televisión chilena propaló un vídeo en el que se le muestra siendo recogido por Zevallos en el aeropuerto Jorge Chávez. El problema es que retornaba de Santiago luego de haber sido convocado por la justicia chilena para declarar en el proceso seguido contra Aerocontinente. Allí Marreros rectificó sus declaraciones iniciales ofrecidas en Lima, en las que acusó a Zevallos de narcotraficante. Se justificó aseverando que fue secuestrado por los policías Martín Casas Pereyra y Gilberto Aguilar Huamán, quienes, dice, lo obligaron a involucrar al empresario. Esto había sido consignado en una declaración jurada con fecha del 18 de enero del 2003. Inexplicablemente, restaban dos meses para que viajara a la capital chilena y se presente ante el juez Víctor Montillo. Fuentes policiales afirman en cambio que en un principio Marreros declaró libremente y se hospedó en el hotel Mercedes de la ciudad de Pucallpa. Allí conversó con los policías y un agente de la DEA que llegó hasta el lugar. Los contactos fueron supervisados por la fiscal Edith Hernández. Un hombre de prensa del lugar asegura que Hernández fue objeto de amenazas. Fue trasladada a la Segunda Fiscalía Antidrogas del Callao en setiembre pasado y durante una conversación con CARETAS no confirmó si esto se debió a los riesgos sobre su seguridad. Marreros interpuso una acción de hábeas corpus y una denuncia de secuestro ante el juez Víctor Barrera en Pucallpa. Su extraña elección de jurisdicción se aúna al hecho de demandar a Terry Parham, director de la DEA en el Perú, y otros tres funcionarios de esa dependencia. También estuvieron comprendidos los mencionados agentes de la Dirandro. Se trata de los expedientes 2003-062-IJP y 2003-254-24-25-01-3JP, abiertos el pasado mes de octubre. Magistrados de esa ciudad señalan que las demandas se resolvieron con una serie de irregularidades, pues sólo se recabó el testimonio del denunciante y los denunciados no fueron notificados. El hábeas corpus fue declarado fundado y Zevallos se adhirió al mismo. La sala mixta de Ucayali confirmó la sentencia. De ese modo, policías peruanos y los miembros de la DEA resultaron inmersos en un proceso penal. Actualmente el caso se encuentra en el Tribunal Constitucional. Las cosas habían llegado demasiado lejos. 10 MILLONES Zevallos dispara también desde otros frentes. El miércoles 10 demandó a las periodistas Sally Bowen y Jane Holligan por la bicoca de US$ 10 millones. Ambas son las autoras del libro "El Espía Imperfecto" y allí se identifica al fundador de Aerocontinente como socio narcotraficante de Montesinos. La extravagante acción llega casi tres meses después de la publicación del volumen y justo cuando una agencia internacional de noticias está por dar a conocer una investigación sobre el pasado del empresario. La avalancha no se contendrá en las próximas semanas. Hacia principios de abril debe reiniciarse el juicio contra Zevallos y otros doce implicados dentro de la organización de los hermanos López Paredes, descubierta en 1995. Los intereses del Estado serán defendidos por Sonia Medina, procuradora del Ministerio del Interior. Recuerda que en marzo del 2002 Zevallos fue absuelto "y repusimos recurso de nulidad. Se ordenó un nuevo juicio que empezó en agosto del 2003". En febrero el proceso se `quebró' -término utilizado en el argot judicial- debido a la inasistencia por enfermedad de la vocal María Teresa Jara. La paciente procuradora Medina está lista para "coadyuvar al proceso con medios probatorios". El testimonio de esta ex jueza fue determinante para inculpar a Alejandro Rodríguez Medrano, ex vocal supremo provisional y operador de Vladimiro Montesinos en el Poder Judicial. Recibió merecidamente el premio de resistencia otorgado por CARETAS en el 2000. A diferencia de otras ocasiones, Zevallos está rodeado por contrincantes con mucho más peso. Decididos a cortar el vuelo del que irrumpió de la nada y desde Tarapoto determinó que no existían límites. (Enrique Chávez)
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