| |
HAY poetas que por exceso de pudor o de pesimismo deciden
no publicar, y durante toda su vida mantienen esa determinación
de permanecer en el anonimato, aunque muchas veces sus obras tienen
méritos más que suficientes para darse a conocer.
Tal es el caso de Marcial do Carmo (Arequipa, 1918)...
|
|