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1 de abril de 2004


El Oscar en Lima
Coincidiendo con los 150 años del nacimiento de Wilde se estrena en "La importancia de llamarse Ernesto".

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El dandismo de Wilde en Lima: su famosa comedia dirigida por Roberto Angeles se estrena el 10 de abril. Der.: Durante su niñez su madre lo vistió con ropa femenina.

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PRECURSOR tácito de los metrosexuales, de los programas dedicados a la manicure y a la arquitectura del corazón femenino (fue director de los magazines The Lady's y The Woman's World), abanderado del dandismo ("Un hombre que puede dominar la mesa en una comida de Londres, puede dominar el mundo. El porvenir pertenece al dandi") e irónico crítico de la hipócrita y rapaz moral victoriana, Oscar Wilde fue un poeta, novelista, periodista y dramaturgo irlandés, que bajo la capa de sofisticado bon vivant escudó un dolor vital y un conflicto sexual -su madre esperaba una niña y por eso lo vistió con faldas y lo peinó con trenzas durante sus primeros años-.

Sin embargo, o quizás por todo ello, supo describir la verídica fibra que sostenía a tanto Lady, Lord y Sir que bajo encantadores diálogos, risueña ignorancia, dulces vicios y divertido ocio destilaban un desprecio por todo aquel que no compartía su belleza de sangre y posición. Paradójicamente, gracias a estas banderillas sobre el lomo social, ganó una fama y reconocimiento que, sin embargo, no impediría una lenta venganza que finalmente lo conduciría a la cárcel -sería acusado por el padre de su amante, Bossie- donde escribiría su hermoso poema "La balada de la cárcel de Reading" y la desgarradora carta de amor desengañado titulada "De Profundis". Libre, partiría a encontrar una muerte anónima en París, donde su risa se convertiría en una mueca atroz y un manifiesto intemporal sobre la injusticia.

Pero como todo artista importante más allá de sus anecdotas vitales, nos heredaría una obra -si bien irregular- con aristas sobresalientes como esa novela fundamental titulada "El retrato de Dorian Gray", cuentos, poemas (la mencionada Balada) y un teatro donde las comedias -no sus dramas como "Salomé"- mostrarían con maestría su corrosivo cinismo para desnudar la médula de su sociedad. Así encontramos ejemplos en "Una mujer sin importancia" cuando una Lady se queja de que su nuevo marido le jura que ella era la única mujer que había conocido en su vida y sin comprobar dicha afirmación, le cree. Pero luego viene la decepción porque averiguaciones urgentes le descubren que todo lo que su marido le había dicho ¡era cierto! O su particular manera de describir la sicología femenina en "La importancia de llamarse Ernesto": "La única manera de tratar a una mujer es hacerle el amor, si es bonita, o hacérselo a otra, si es fea" o la significativa y comprometida labor de la iglesia en persona de un párroco que se dedica a dar sermones absurdos, como el de caridad a beneficio de la Sociedad Preventiva contra el descontento de las clases altas. Pero sus sentencias enmarcadas en un sofisticado costumbrismo, abarcan también la existencia: "El fin de la vida, si es que posee alguno, consiste sencillamente en estar siempre buscando tentaciones"; el matrimonio: "Los hombres se casan por cansancio, las mujeres por curiosidad. Unos y otros quedan defraudados", las letras: "En literatura el egotismo puro es delicioso. (...) La humanidad estará siempre agradecida a Rousseau por haber confesado sus pecados, no a un sacerdote, sino al Universo", o la manifestación que podría sustentar buena parte de su producción artística: "Todo arte es inmoral. Y todo pensamiento es esencialmente peligroso". Pero no se crea que esta actitud era sólo para los demás. El también recibía sus flagelos verbales: "Puse todo mi genio en mi vida y solo el talento en mis obras", sería su propia e injusta definición porque desde fines del siglo XIX y hasta nuestros días es una estela que ha sabido abrir un camino de libertad y honestidad en escritores, lectores y espectadores. (J. C. Méndez)

  Roberto Angeles, Vanesa Saba, Carlos Carlín y Sergio Galliani.
  "La importancia de llamarse Ernesto" es una comedia romántica de traspiés amorosos donde el lazo sentimental se establece a través de disparatadas confusiones. Una versión de esta pieza se estrenará el 10 de abril en el teatro "La Plaza", de Larcomar, bajo la dirección de Roberto Ángeles y con la actuaciones, entre otros, de Sergio Galliani, Carlos Carlín, Vanesa Saba, Natalia Parodi, Eduardo Camino, Christina Ysla y Alfonso Santisteban.

 


Un Embaucador Encantador
"Chicho" Durant basó su nuevo filme "Doble Juego" en una estafa real sufrida hace 7 años. CARETAS reconstruyó la historia.

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En la Unidad de Identificación Policial de la DIRINCRI, Durant reconstruyó al estafador de origen caribeño.Der.: Inspirador Ronald Hodgson. La película se estrena el 8 de abril.

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CHICHO Durant sólo ha tenido que contar la misma historia los últimos siete años para dejar boquiabierto al vecino, al extraño o a una veintena de amigos que en plena fiesta bajaron el volumen para escucharla mejor: a un caribeño amabilísimo sólo le tomó ocho horas para estafarlo a él y a otros seis limeños, adultos, preparados y muy conscientes.

A Durant (53), el carismático director de Alias La Gringa y Coraje, se le caía la cara de vergüenza "pero mi padre me dijo `No seas tonto, ¡esta historia es perfecta para una película!'". Durant se ríe y la cuenta de nuevo. En abril de 1997, Durant recién se mudaba y tenía seis meses vendiendo su Peugeot. No aparecía comprador. Una mañana, recibió la llamada de un tipo que con acento centroamericano le aseguró estar fascinado con el vehículo. Quería una venta inmediata, así que ambos concertaron verse en una dirección miraflorina. Afuera estaría el chofer personal del tipo. Adentro lo recibió la señora Mary, amiga de años del ingeniero Roberto Gutiérrez, el autor de la llamada. Tal y como recuerda Mary, aquella mañana ninguno era quien se esperaba.

Doña Mary sólo dice eso, que se llama Mary. Por ahí se le escapó ser piurana, que tiene hermanos en el extranjero y no más, que por favor no me tomen más fotos. Tiene un peinado a lo Violeta Correa y su edad imprecisa no llega a sesenta años. El "ingeniero Gutiérrez" era un negro de metro ochenta y cinco y unos 35 años que en dos horas hacía largas llamadas desde su casa y pedía cerveza para sus amigos.

Ni Gutiérrez era ingeniero, ni Mary amiga suya. Hasta el "chofer" era un taxista prometido de recibir 100 dólares al día por conducir al ingeniero. "Gutiérrez" era Ronald Antonio Hodgson Hernández, un nicaragüense capturado a fines de 2003 por estafar a casi 2,000 personas con visas a EE.UU. Se había presentado para comprar el departamento de 200,000 dólares que vendía la hermana de Mary. Antes, pidió una decoradora. Mary llamó a una amiga. Cuando Durant se apareció en su casa, Gutiérrez presentó a todos como amigos y se trepó al volante del Peugeot "para probar el motor".

Se acerca el desenlace. "Ya venía el Día de la Madre y quería algo especial para mi esposa", dice Durant. "Gutiérrez me contó que me podía conseguir un refrigerador y una lavadora nuevas. Sólo tenía que darle 180 dólares por los impuestos. Eso sí, me dijo que era costumbre que le invite el almuerzo. Luego recogimos a mi esposa. Le di los 180 dólares, y llegamos a la Residencial Santa Cruz. Ahí se bajó, y prometió volver pronto. En unos minutos me di cuenta de todo. Le dije a mi esposa `este tipo ya no vuelve'". Y nunca volvió.

En "Doble Juego", la historia de esta intriga (que incluyó a más personas), Fabrizio Aguilar es Rafo, el cineasta estafado. Katia Condos es Mary, simplemente Mary; Gianella Neyra es la decoradora; Gianfranco Brero es el taxista, y el español Fernando Cayo -rubio y con acento ibero en contraste al cliché del negro ladrón- es Gutiérrez.

Lo increíble es ver a Chicho recordar a su embaucador con cariño, sin motivos para romperle la cara. "Díganle que está invitado al avant premier. Aún más, le quiero agradecer por brindarme una historia tan buena como para hacer una película. Eso sí, que no se le ocurra cobrarme derechos de autor". (Sandro Mairata)

 
 
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ALEMANIA PLASTICA:

Quedlinburg es una pequeña ciudad en el este de Alemania, de la cual los propios alemanes fácilmente se olvidan. Cosa totalmente injustificada, como muestran los pintores Anke Dilè-Wissing y Jochen Müller, la fotógrafa Rosi Radecke y Harriett Watts, quienes nos presentan obras dominadas por formas abstractas y figuras humanas (en las pinturas) y la temática marina y la arquitectura de la ciudad (en las fotografías). La muestra se da gracias al intercambio establecido entre la galería Obsidiana y la Asociación teutona "Art Quitlinga", lo que ha permitido la presencia de plásticos peruanos en el país germano en 3 oportunidades y esta primera visita de los compatriotas de Günter Grass. Desde el 1 de abril en José Gonzales 740, Miraflores.


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