| |
Escribe JERONIMO PIMENTEL
PRIETO MUCHO tiempo ha transcurrido desde que Maradona dejó
de ser de un ídolo deportivo y pasó a ser un icono mundial. Un icono,
una efigie, un dios, o como fuera que se nombre a lo inalcanzable, a lo distinto,
a quien no es parte ya del resto de mortales y se relaciona con ellos sólo
desde una posición vertical. Maradona lo ganó todo (campeón
juvenil en Japón '79, campeón con Boca Juniors en 1981, campeón
mundial | |