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Edición Nº 1823 |
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Portada
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Tropelías
Aliadas
NO obstante la divulgación por Internet de la bárbara decapitación de un civil norteamericano, en el Congreso norteamericano siguió la investigación severa del maltrato de prisioneros en las cárceles de Irak por las tropas norteamericanas. ¿Los vejámenes, que violan la Convención de Ginebra, eran actos espontáneos de tropas descarriadas o existían responsabilidades mayores? Antes había sido interrogado durante seis horas el secretario de Defensa Donald Rumsfeld, uno de los halcones mayores de la constelación de George Bush. Llegó a decir que recién se había puesto a examinar el material gráfico -ese decir, lo que podrían ser más de 1,000 fotos y videos- el día anterior a su presentación en el Capitolio. El último martes le tocó responder al general Antonio Taguba, quien encabezó una investigación iniciada en febrero. El, a su vez, expresó la convicción de que los atropellos en Abu Ghraib y otras cárceles se debían al delictivo comportamiento de un grupo reducido del personal militar y no correspondían a una política deliberada. Opositores del Partido Demócrata, como el senador Edward Kennedy, no están de acuerdo y piden la renuncia de Rumsfeld. Tienen razón. El trato vejatorio e inhumano en varias cárceles iraquíes es un tema que no solo bien conocen la Cruz Roja, Amnistía Internacional y, por lo tanto, las más altas esferas del gobierno norteamericano, sino que ha sido hecho público por mas de un periodista -y, específicamente, por el afamado Gordon Thomas* hace 9 meses en el siguiente artículo publicado en la revista American Free Press. Allí se refiere a otra cárcel de Bagdad.
Trato Brutal a Prisioneros en Bagdad
Por
GORDON THOMAS* 6 de agosto, 2003 Por la infracción más leve de las reglas draconianas es obligado a sentarse en posiciones dolorosas. Si grita en protesta le cubren la cabeza con una capucha por períodos largos. Esta es la vida diaria en el vergonzoso "Gulag" -el Campo Cropper de los Estados Unidos, situado en las afueras del aeropuerto internacional de Bagdad. Aparte de guardias y presos, sólo se permite entrar a representantes de la Cruz Roja Internacional, quienes están impedidos de hacer público lo que ven. Pero algunos han roto las reglas para contarle a Amnistía Internacional (AI), la organización de vigilancia de derechos humanos con sede en Londres, las condiciones alarmantes en las que están detenidos allí 3,000 presos iraquíes. Ninguno ha sido acusado de algún delito. Son registrados como sospechosos "saqueadores" o "amotinados." O calificados como "leales a Saddam Hussein." Cada día más presos son acumulados dentro del recinto sofocante y polvoriento. Rodeado por una cerca de alambre filudo de 10 pies de altura, viven en carpas que sirven de poca protección contra el sol calcinante. Duermen 80 por tienda encima de esteras escuálidas. Cada preso tiene una pala de mango largo para cavar su propia letrina. Algunos son demasiado viejos o débiles para cavar a la profundidad obligada de tres pies. Otros encuentran que han excavado hoyos ya utilizados. El hedor que abruma en este infierno es asfixiante. "Suma la privación de sueño y el abuso físico y tienes condiciones altamente degradantes, las cuales son iguales a la tortura y al abuso brutal contra los derechos humanos," dijo Curt Goering, director adjunto de AI. Confirma que AI ha recibido "informes plausibles" de detenidos
que habían muerto en custodia, "en su mayor parte como resultado
de disparos por miembros de las fuerzas de la coalición". Después de dos meses de encarcelamiento a ninguno de los "presos especiales" le han explicado qué acusación tendrá que enfrentar -pese a que varios, como Aziz, se habían rendido voluntariamente a los norteamericanos. Uno de los pocos presos que serán liberados es Adnan Jassim. Fue detenido el día después de que la guerra terminara oficialmente. Insiste en que fue intervenido por exceso de velocidad. "Los americanos simplemente dispararon a mi auto. Luego me tiraron dentro de un camión y me llevaron al campo. En la puerta me fijaron una insignia a mi camisa. Se leía: `presunto asesino.' Jamás he siquiera disparado una arma, y menos matado a alguien," insistió Jassim. __________ Ha recibido diversos premios literarios y periodísticos. Siete de sus obras se han convertido en películas, cinco han sido nominadas para el Oscar y otra ha ganado un Emmy. Para el Canal 4 del Reino Unido escribió y presentó un extenso documental titulado `Los espías de Gideón, guerreros secretos del Mossad' sobre uno de los servicios de Israel, y prepara otros de 22 horas sobre el terrorismo internacional. Es un experto en temas de inteligencia y ha sido corresponsal de guerra durante medio siglo, desde la crisis del Canal de Suez en 1956 hasta la Plaza Tianamen en 1989. "He visto mucha muerte", dice, y sus contactos en los campos bélicos y afines son excepcionales. Por eso esta denuncia desmiente las aseveraciones del presidente George Bush y, en particular, de su secretario de Defensa Donald H. Rumsfeld de que no estaban enterados sobre las condiciones carcelarias en Irak, y tiene el peso demoledor de una revelación
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