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Dios
Los Cría Modas

El Misterio de
la Poesía
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| ARTICULO | 20
de mayo de 2004 | Dios
los Cría Y ellos los juntan. Arca de Noé
nacional en colección "Nuestra Fauna".
  | n |
| Desplumado
pichón del pelícano se convertía en menos de lo esperado
en el ave más grande de la costas del Perú der.; El famoso perezoso
se refugia en Castaños de hasta 30 m de altura.
| |
Por JOSEFINA BARRON ¿Chicharrones?
Ya, ya. Clic. Colgué y fui por chicharrones. Había que celebrar
y eso pedía el auspiciador para cerrar el trato. Sí, yo, Josefina
Barrón, autora de poesía erótica y rata urbana, estaba escribiendo
libros de animales para niños. Pero Alejandro Balaguer, quien sería
mi dupla en este y muchos proyectos, andaba siempre con los zapatos repletos de
lodo, trepado en el árbol, el kayac, el monte, el hércules, la nube,
cazando animales con su lente certero. Y una de esas noches
de cuentos, mi hijo me alcanza uno de ballenas jorobadas que alguien le había
regalado. Los editores demostraban con ese libro que conocía poco de edición
de libros para niños. Yo ya había husmeado en los archivos de Balaguer
y sabía que su fauna, sus paisajes, sus retratos, sus escenas de la vida
cotidiana y costumbres, tenían un impacto tremendo; definitivamente, dejarían
a los niños boquiabiertos y a los padres, también. Y le llevé
a Alejandro el libro de las ballenas jorobadas. -¡Tú puedes hacer
algo mejor que esta cosa! -Sólo si tú escribes. -¿Quién,
yo? Ya pues. Entonces elijamos un animal y hagamos un libro.
| n |   |
|
| Poeta
y fotógrafo unidos por una meta en común: libros para niños
donde la prosa ágil y la imagen certera cautiven.
| -¿Uno? Metimos
manos al archivo. El reino animal aguardaba impaciente en las micas de plástico.
Cada vez que poníamos el ojo en el visor de slides de 35mm, aparecía
un nuevo protagonista e incontables historias. Trabajamos duro buscando un sentido
a la secuencia fotográfica, casi un guión del cual yo partiría
para contar a los niños sobre esa naturaleza que recién empezaba
a comprender y ya estaba amando. La lengua del tamandúa, las técnicas
de caza del otorongo, la nobleza del pelícano, el estoicismo de la vicuña,
el cortejo del piquero y las broncas del lobo marino me terminaron de convencer
que los reyes de la creación, definitivamente, no éramos nosotros.
Así, terminamos los primeros seis y ya teníamos una empresa interesadísima,
tanto que nos dio el sí de rigor una tarde gris de otoño, hace casi
dos años. Y para brindar, chicharrones. Pero nunca los comimos. -Malditos
auspiciadores. -Paciencia, José, ya vendrán otros
interesados.
  | n |
| El
tamandúa no tiene dientes pero sí una gran lengua y enormes garras
para abrir hormigueros. der.: El
otorongo, el felino más grande de América, tiene su reino en los
bosques de nuestra selva.
| | Balaguer
zen. Yo, una Uzi. Y pasaron los meses, las llamadas, las citas, las posibilidades
de auspicio. Y en un solo día, al cabo de año y medio de frustrados
chicharrones, Balaguer, sobreviviente por excelencia, consiguió cuatro
auspicios. Los libros fueron a la imprenta y al salir, más
de mil quinientos colegios de muchos rincones del Perú recibirían
su Colección Nuestra Fauna. Todo fue puro tesón, lo juro, y una
fuerte dosis de fantasía, pues tuve que imaginarme, primero, que escribiría
para niños, segundo, que escribiría sobre animales, tercero, que
lograríamos conseguir el dinero que hacía falta. La confianza que
nos depositaron los cuatro auspiciadores: Tim, Repsol, Profonanpe y la Fundación
Avina, sigue siendo, para mí, inédita, y me demuestra que en este
país, como nos referimos nosotros mismos al Perú, uno la hace.
Han pasado más de dos años desde que llegó a mí ese
librito de ballenas jorobadas. Hoy, Balaguer y yo ya estamos trabajando 12 libros
para niños de animales de toda Latinoamérica, amén de muchos
otros proyectos editoriales que involucran el mercado infantil y obviamente el
adulto. Mostrar a los niños el milagro de la naturaleza en esta parte del
mundo se ha convertido en una suerte de reto para ambos. Ahora debo limpiar el
lodo de mis zapatos. |
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