|
Edición Nº 1827 |
| |||||||||||||||||||
| | ||||||||||||||||||||
|
Portada |
MARIATEGUI
En La Historia
Escribe
CESAR LEVANO Parodiando al poeta latino Horacio, Alejandro Pushkin, el sol de la poesía rusa, escribió Exegit monumentum: me erigí, con mi obra, un monumento. El texto y el gesto social de Mariátegui impiden que sus creaciones pasen al archivo. Más allá de aspectos que pueden haber sido superados por lo años, lo que queda de su mensaje es su aspiración a crear un Perú nuevo en un mundo nuevo. Algunos de nuestros problemas más actuales, Ilave, por ejemplo, pueden ser iluminados por sus reflexiones. O también la crisis de los partidos políticos, a los cuales lapidó en las juveniles páginas de la revista Nuestra Epoca, fundada en 1918 con César Falcón y Félix del Valle, cuando acababa de cumplir 24 años. Decir Mariátegui periodista es decir todo Mariátegui. Casi toda su creación es, en efecto, periodística, pero de ¡qué periodista! Entre otras cosas, está por estudiarse su teoría de los géneros periodísticos. BASADRE DIXIT En 1978, al cumplirse el 50 aniversario de los 7 Ensayos, el recordado editor José Carlos Mariátegui Chiappe, hijo del Amauta, me encargó solicitar de diversos especialistas colaboraciones para un libro conmemorativo. En esa función acudí a Jorge Basadre. El maestro estaba ya seriamente enfermo, por lo cual me dijo: "No estoy en condiciones de escribir ahora; pero le entrego el libro con el prólogo que escribí para la edición de Siete Ensayos hecha por la Universidad de Texas. No tengo el original en español. Tradúzcalo usted". Terminado el trabajo, llamé por teléfono al historiador, a fin de someterle el resultado. "No hace falta", me dijo. "Confío en usted". Así era de límpido Basadre. Ese texto apareció en el volumen 7 ensayos. 50 años en la historia. Extraigo de él este párrafo elocuente: "Con sus 7 ensayos, Mariátegui introdujo en el Perú un modo serio y metódico de abordar los problemas nacionales desdeñando la pedantería, los detalles excesivos y la retórica. Vinculó la historia al drama del presente y a los imponderables del futuro. Señaló problemas que, no resueltos en el pasado, pesan todavía sobre las presentes generaciones, junto con otros problemas que han aparecido en tiempos últimos. Llamó la atención sobre realidades lacerantes y patéticas que muchos no vieron o no quisieron ver. Estaba exento del horror o el desprecio al estudio que hay en el alma de todo demagogo, de derecha o de izquierda". Precisamente porque era un hombre que estudiaba y pensaba, Mariátegui no fue un seguidista ni un dogmático. Fue el antidogmático por excelencia, en la teoría y en la práctica. En otro fragmento de ese escrito, Basadre recuerda cómo en la Primera Conferencia Comunista Sudamericana, llevada a cabo en 1929 en Buenos Aires, el sector dogmático, adverso a las tesis mariateguianas, acordó que "las fronteras presentes no deberían ser consideradas sagradas y que los indios deberían recibir el derecho de autodeterminación, con la posibilidad de establecer repúblicas quechua y aymara". En 7 Ensayos, Mariátegui había escrito: "A la nueva generación le toca construir, sobre un sólido cimiento de justicia social, la unidad peruana". En más de un trabajo, Basadre ha llamado la atención respecto al hecho de que somos un país con cinco fronteras y amenazado por fuerzas centrífugas internas. Ojo avizor, entonces.
MARIATEGUI POLITICO Mariátegui aspiraba a un socialismo que no fuera calco ni copia. Esa fue la regla de oro que lo condujo a la fundación no sólo del Partido Socialista, adherido a la Internacional Comunista, sino también a la creación de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) y a la promoción de la primera central campesina. Quizás ha sido Néstor Kohan, joven profesor de la Universidad de Buenos Aires, quien en los últimos años ha ubicado la esencia revolucionaria del pensador: "En la América Latina sólo la herejía de Mariátegui se animó en su momento a azuzar la pereza mental de quienes adscribían respetuosamente a esta lectura (la dogmática) y a intentar una apropiación crítica y no colonizada desde las condiciones históricamente específicas del subdesarrollo". Este texto proviene del libro Marx en su (Tercer) Mundo. Hacia un socialismo no colonizado. Antes, en el libro De Ingenieros al Che (que presté y, ¡maldita sea!, no me han devuelto) Kohan había llamado la atención, entre otras cosas, a la antidogmática tesis de Mariátegui sobre las posibilidades de transformación de las comunidades campesinas. Esa tesis herética, criticada por sesudos profesores soviéticos, resultó ser la de Marx, contenida en cartas a Vera Zázulich, revolucionaria rusa, cartas desconocidas por Mariátegui. (Modestia aparte, muchos años atrás yo había señalado, con Marx a la vista, esa fructuosa "herejía"). Aparte señalamos algunos libros de reciente aparición en Argentina y el Perú. Son la demostración de que este peruano, muerto a los 35 años de edad, vanguardista político y artístico, universal y peruano, ha dejado una obra que, en prosa firme y elegante, palpita y respira.
| |||||||||||||||||||
|
| ||||||||||||||||||||