|
Portada
Secciones
Nos
Escriben...
Mar
de Fondo
Ellos
& Ellas
Culturales
Caretas
TV
Mundo
Mezquino
Columnas
Olla
a Presión
Por Raúl Vargas
China
Te Cuenta Que...
Por Lorena Tudela Loveday
Lugar
Común
Por Augusto Elmore
Artes
& Ensartes
Por Luis E. Lama
Artículos
Estallido
Vandálico
El
Toque Plebeyo
de Toledo
Congreso:
La Otra Final
Cuentas Pendientes 
Final de Vuelo 
Tentaciones
de Invierno Arsenal
Verbal
Imágenes de
Epoca 
Casa
de Pintura
El Rastro de los Restos
Modas
De
Cabeza en la Copa
Los
Más Peligrosos
Copa Fría 
Coqueta
Keiko
Olor a Tinta 
El Block
de Notas 
El Ultimo
Rebelde 
El Misterio
de la Poesía 
Suplemento Tarjetas
de Crédito & Débito
| |
| ARTICULO |
8
de julio de 2004 |
| Paginas 56 y
57 de la edición impresa. |
|

Javier Saviola
busca su primer título con la selección argentina.
Abajo, Henao busca seguir el sueño del Once Caldas.
|
Los más
Peligrosos
Si bien no estarán Ronaldos ni Recobas, en la Copa América
se gestarán los futbolistas llamados a ser los nuevos cracks del
continente. Aquí, la relación de estrellas que animan el
torneo.
Nuestro
Hombre en la Cancha
Abelardo Sánchez-León, el autor de esta nota, ha dedicado
buena parte de su carrera periodística a desentrañar la
magia del fútbol, y todo lo que ésta tiene que decir sobre
cómo son los peruanos. Mezclando en la cancha tipográfica
tanta calle como cultura, Balo (como lo conocen sus amigos) publica sobre
el deporte más popular del mundo en CARETAS desde hace 23 años,
cuando lo convocara José Rodríguez Elizondo. Poeta, novelista
y sociólogo, coronó estas colaboraciones compilándolas
en el libro "La Balada del Gol Perdido" (1993 y 1998). Ahora, mientras
imparte cátedra en la Facultad de Comunicaciones de la Universidad
Católica, se dedicará a comentar esta edición de
la Copa América para CARETAS, teniendo como delantera tanto lucidez
como buen humor. Aunque es aliancista, su objetividad está garantizada.
  |
n |
|
Luis
Fabiano, delantero emblema del Sao Paulo, tendrá que reemplazar
a Ronaldo. Der.: Diego
Forlán, esperanza charrúa, delantero del Manchester
United de Inglaterra.
|
|
Escribe
ABELARDO SÁNCHEZ-LEÓN
O Campeón o nada, esa es la malévola
consigna del pueblo peruano con la nerviosísima selección
nacional. Y para que se enreden de nervios, miedo e inseguridades, les
han regalado a los jugadores una inmensa bandera bicolor.
De buenas a primeras, nos hemos vuelto ambiciosos. Para
contrarrestar esta súbita euforia, Autuori ha declarado que su
plan incluye superar la primera etapa (formamos parte de una de las series
más fáciles del torneo) y después se irá viendo.
Colocar a Bolivia y a Venezuela en una misma serie ha significado crear
dos "series de la muerte", la de Chiclayo y la de Arequipa, porque Perú
tiene que llegar lo más lejos posible, así lo exige Woodman,
Machu Picchu, la estabilidad política, el crecimiento económico,
el ala sosegada del SUTEP y los turistas que llegarán muertos de
miedo de que los hoteles los desplumen y los restaurantes le pongan más
agua al caldo.
La Copa América está bastante devaluada y
desde que las eliminatorias mundialistas se organizan en un "todos contra
todos", durante dos largos años, lo está aún más.
Los cracks sudamericanos militan en Europa y la Copa América se
lleva a cabo en invierno, justo cuando ellos anhelan tirarse al sol, en
las bellísimas playas con sus nuevos romances, y gozar de unas
merecidas vacaciones. Convencer a Ronaldo o a Kaká de que vengan
a Arequipa y no veraneen en Mallorca debe ser una tarea imposible. El
Perú no puede echarle la culpa a nadie, porque nosotros mismos
hemos participado con equipos Sub 23 en otras versiones de la Copa.
| n |
 |
|
|
Jefferson
Farfán, argumento peruano para la Copa.
|
Los más interesados de que el Perú salga
campeón no son necesariamente los hinchas, realistas, al
fin y al cabo, sino los políticos, los agentes turísticos,
los empresarios, los inversionistas, que quieren vender una imagen
políticamente correcta y positiva y educada y aburguesada
del Perú a como dé lugar. Los hinchas saben muy bien
que el equipo peruano guardaría quizá, forzando la
comparación, una semejanza lejana, un cierto ventarrón,
con los griegos de la Eurocopa: no tenemos muchas estrellas (como
ellos), pero no tenemos sobriedad ni disciplina, ni concentración
mental ni rigor táctico (como ellos) y , más bien,
a diferencia de ellos, nuestras pocas estrellas son inmaduras (es
el caso de Mendoza), intrigantes (es el caso de Palacios) y veleidosas
(es el caso de Pizarro). Los hinchas saben bien que un cuadro con
jugadores de calidad local como Jorge Soto, Juan Jayo, Martín
Hidalgo, casi todos, para qué enumerarlos, es poco lo que
puede hacer internacionalmente. Ahora, no lo olvidemos, está
de moda jugar en clubes europeos, y mientras más futbolistas
militen en el Viejo Continente, más prestigio tendrá
la selección. Y el Perú, en esas comparaciones, pierde
ante Brasil, Argentina, Colombia, Uruguay y Chile. Solamente tendríamos
a dos de verdad: Pizarro y Solano, y a un Jefferson en formación,
en sus inicios como deportista maduro, disputándole el titularato
a un confuso y complicado Mendoza.
|
  |
n |
|
Adriano,
delantero brasileño del Inter de Milán. Al lado,
mundialista charro Jared Borgetti.
|
|
Puede suceder que afuera de los estadios mostremos
nuestra mejor cara, la del pueblo amable que podemos ser si nos
lo proponemos, pero que dentro, en Lima, en el Estadio Nacional,
seamos engreídos y malcriados con los nuestros, como acostumbramos
a comportarnos, y la freguemos toda. Que empecemos a insultar a
Mendoza como lo hicimos en el partido con Venezuela, que nos desesperemos
si no logramos hacer un gol. Los hinchas saben que el Perú
es un país nervioso, inseguro, vulnerable, que pasa, en un
tris, de la pasividad absoluta a la violencia ciega. Aquí
no van a haber los aplausos educados y civilizados al estilo portugués
si el resultado nos es adverso. Nuestro modelo, más bien,
es Huamanga.
El apoyo a nuestra selección es precario,
así como el amor por lo nuestro está sujeto a todo
tipo de reticencias, de aquel intrincado afán por encontrarle
el lado malo, oscuro, negativo a todas las cosas. Robert y Huamán
(un SUTEP y una CGTP unida, jamás serán goleados)
intentarán jugarse su partido aparte, en las calles, a las
pedradas, al estilo Trinchera y Comando. Los hinchas esperan en
simultáneo, ya que muchos partidos se trasmitirán
en diferido, que en el terreno de juego deslumbren los nuevos cracks:
es la hora de Jefferson, de Luis Fabiano, de Adriano, de Forlán,
de Franklin Salas, de Rosales, el habilidoso wing argentino o de
Viáfara, ese Velásquez colombiano. Cosas del Fútbol,
como diría Miguelito. Toledo reza y anhela mostrar la copa
en pleno Congreso. Felizmente el buen fútbol es como la poesía,
se regala, a veces se queda callado, no dice nada, es gratis, como
el loco amor.
|
|