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Edición Nº 1833 |
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Pelea de
Fondo en el TLC LA encerrona es en el Hotel Sheraton de Lima del 26 y el 30 de julio, pero algunos de los aspectos más sensibles de la negociación del Tratado de Libre Comercio con EE.UU. se desarrollan a 400 kilómetros al sur de Lima, en el ardiente tablazo de Ica. Agroexportación, tecnología punta, embalajes a gusto del cliente y mucha mano de obra. Un boom agroindustrial que se replica en Chavimóchic, en Majes, en Tambogrande, y que explica el incremento récord de nuestras exportaciones en espárragos, uvas, menestra, piquillo o mangos en el último par de años. Con ese panorama de fondo se libra una de las peleas de la tercera ronda de negociaciones del TLC en el Hotel Sheraton. Es una etapa decisiva, en la que los países andinos Perú, Colombia y Ecuador (con Bolivia observando desde el balcón), intercambiarán listas arancelarias por primera vez desde el arranque de las negociaciones en Bogotá el pasado abril. La negociación es muy técnica, compleja, dura e incierta. La única certeza es que las delegaciones negociadoras tendrán poco tiempo para festejar las Fiestas Patrias. Buena prueba de que ya empieza la carga de artillería argumental es que acudirán cien negociadores estadounidenses, encabezados por Regina Vargo, que antes condujo los tratos para los TLCs con Chile y con los países centroamericanos. En total, serán 1,077 representantes, 517 de ellos miembros de delegaciones oficiales. Como se sabe, el Tratado de Libre Comercio con EE.UU. no es sólo de carácter comercial. Las políticas sobre inversiones, compras estatales, régimen laboral, subsidios agrícolas, propiedad intelectual (incluidas patentes farmacéuticas y bienes de la biodiversidad) también están sobre el tapete. El vasto universo negociador se traducirá en 21 mesas de trabajo simultáneas cuyos miembros irán informando de los avances al "cuarto de al lado", donde representantes de la sociedad civil y los negocios de cada país se concentrarán, por separado, haciendo observaciones y propuestas al filo de la navaja, y tomando mucho café. La actual ronda de negociaciones es sólo una de la serie. Todavía faltan tres o cuatro más. No resulta probable que los tratos terminen antes de noviembre, como ha pronosticado Pedro Pablo Kuczynski, ministro de Economía. Fecha más verosímil es diciembre, sin olvidar los zigzagues que puedan derivarse de eventuales cambios en el Ejecutivo y el Congreso de Estados Unidos, después de las elecciones de noviembre, allí. Hay que recordar, además, que las agendas de los tres socios andinos involucrados no son iguales. Por ejemplo, Ecuador se podría ver obligado a desmontar su sistema estatal de telecomunicaciones, y Colombia a alterar su red altamente regulada en ese campo. En fin, se puede vaticinar que en este round no habrá ningún K.O. técnico, sino una ardiente pelea por acumular puntos. Puntos vitales. Mientras Tanto en Ica EL bus, con una veintena de periodistas semidormidos, parte del Centro de Lima a las 7 de la mañana rumbo a Ica y llega cuatro horas después a La Catalina, el principal fundo de Agrokasa, de la corporación Drokasa, con 1,200 hectáreas de nuestro producto estrella, el espárrago, más uvas y paltos. Antes de entrar al campo, los periodistas se desinfectan las manos con agua y cloro y los zapatos con cal. "Todos los obreros pasan por esta primera barrera", explica el ingeniero Paul Schultz, gerente de producción de espárrago. En efecto, sus clientes internacionales exigen los estándares más altos tanto de salubridad como de situación laboral. Continúa el tour y aparecen filas interminables de espárragos. Increíble creer que todo empezó hace siete años como un arenal, pero "gracias al sistema computarizado de riego israelí, tenemos tierras agrícolas", dice Schultz. Y también gracias a una inversión de US$ 40 millones entre capital privado y préstamos del Banco Mundial y del Interbank. A la mano derecha, unos treinta obreros tapan los brotes con plástico. Aunque la cosecha es todo el año, en el invierno bajan las temperaturas a ocho grados, y el `tunelillo', o túneles de plástico, lo mantiene entre 25°ree; y 30°ree; C. "Rinde cuatro a cinco veces más que la cosecha diaria de 40 a 50 kilos por hectárea", afirma Schultz. En efecto, este año esperan exportar cerca de 2 millones de cajas (de cinco kilos), de los 20 millones exportadas el año pasado en el Perú. A pocos metros, el bus se detiene delante de la caravana del ministro Pedro Pablo Kuczynski, junto al dueño de Agrokasa y ex ministro de Agricultura José Chlimper. El ministro revela que "las exportaciones agropecuarias no tradicionales -las que hace tres años eran del orden de los 250 millones de dólares- este año alcanzarán los 650 millones de dólares." Se continua a pie hacia las uvas, también con plástico. Uno a uno ingresamos en la `sauna', donde se respira aire denso de 28 grados. "Ante el éxito que hemos tenido con los espárragos, este año estamos experimentando con siete hectáreas de uvas bajo plástico", dice Chlimper. Pero señala que el año pasado el Perú exportó 1 millón y medio de cajas, frente a las 80 millones de Chile. El grupo se dirige a la planta de espárragos, donde trabajan 500 de los 4,000 empleados. Antes de entrar, todos se visten de blanco, con botas de jebe, jaquetas de algodón y una redecilla para el pelo. Es increíble la cantidad de presentaciones que puede tener el espárrago, dependiendo del mercado. Estados Unidos, casi el 50% de su clientela, los prefiere tamaño jumbo, parados, atados y en cajas de polipropileno; Japón sólo en cajas de madera y sueltos; e Inglaterra, el mercado más exigente, sólo las puntas, todas perfectas, en paquetitos individuales. Con US$ 30 millones en facturación anual, Agrokasa es una de las mayores exportadoras nacionales de espárrago. Pero también compite con empresas como Beta, en Ica, y Campo Sol, en Trujillo. UN ENFOQUE DIFERENTE Alrededor de las 4 de la tarde, Jorge Checa, dueño de Agrícola Athos, recibe al grupo. Con poco tiempo, se empieza con la planta de espárragos. Ahí el sistema es similar al de Agrokasa, pero al llegar al cuarto de embalaje, Checa asombra al revelar: "aquí tenemos 90 formas de presentar el espárrago. Todo depende del cliente". Asimismo, a diferencia de otras empresas más grandes, se especializan en centralizar varios productos de todo el Perú, asociándose con proveedores que cumplen con los exigentes estándares de Athos (y del mercado internacional). De este modo, se exporta una variedad de cultivos a Europa (80%) y Estados Unidos (20%), centralizando en el Callao higos, granadas, espárragos, arvejas dulces, camote y `baby corn' de Ica; limones subtilis de Piura, y mangos de Huaral y Piura. Al apostar por un sistema de asociamiento, Checa sostiene que se está apuntando al mediano y largo plazo, donde se trabaja con empresas menores para lograr exportar un mejor producto. Con las últimas luces del sol en el horizonte, los periodistas se despiden de sus amables anfitriones y regresan a Lima con sueños de espárragos. (Ana Lucia Escudero)
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