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Edición Nº 1842 |
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Ata(me) EL VIII Festival Internacional de Video y Arte Electrónico se realiza con una nueva gestión que intenta expandirse al interior del país y a nuevos locales en Lima. Posiblemente, como ocurriera en Lima, no será aceptada de inmediato en nuestros centros regionales, hasta que la insistencia de los promotores haga posible un interés que culminará con la respectiva aceptación del lenguaje. Sólo es cuestión de perseverancia. Los notables invitados internacionales y los buenos participantes locales permitirán comprobar qué es posible en el arte de hoy y confrontar la situación en la cual nos encontramos. El creador del Festival, José Carlos Mariátegui, ha cedido la posta de la gestión. Es indispensable el reconocimiento de todo el esfuerzo realizado a través de ATA y cómo ha logrado aportar a los modos de ver en el Perú. Se le agradece. PATRICK TSCHUDI expone en el Peruano Británico formando parte del Festival. Hoy luce lejos de esa pintura inicial que rendía admiración a Alejo Alayza, el maestro que más influencia ejerciera en su formación. Marchó a Suiza donde conceptualmente creció de manera impresionante, haciendo propuestas que oscilaban entre cuadros en los que destacaba su riguroso cromatismo hasta instalaciones con una definida carga ideológica. Ahora regresa con "Sistema(s)", un conjunto de animaciones donde sintetiza la interrelación del hombre (y la mujer) con el contexto en el cual ha decidido vivir. El resultado es una buena lección de cómo la alta tecnología puede contribuir poderosamente a que los artistas puedan manifestarse con eficiencia. HIGA EN CUEROS es el punto más notorio, una muestra de 8 formatos minúsculos donde alterna a los personajes tratados en forma de comic -o surgidos del comic mismo- con un "minimal" monocromático conteniendo en texturas a los objetos más representativos del cuadro anterior. De especial interés resulta la inclusión del balloon, enigmáticamente blanco, propiciando la interacción del espectador para que pueda imaginar la leyenda que acompañaría a cada imagen, incrementando -o disminuyendo según el caso- la intensidad de este subterráneo juego de perversiones. La exposición es de especial interés para apreciar cómo Jaime Higa ha llegado a una madurez iconográfica después de una larga aventura con flagelaciones expresionistas, como se apreciara en la última versión de "Tensiones" a cargo de Castrillón. En este camino tampoco faltaron las identificaciones con algún personaje de culto, digamos Gertrude Stein, hasta que finalmente, en el concurso de Telefónica, se apreciara una radicalización, particularmente en el plano de color, donde el único tributo era a su propia coherencia, solo que -ahora sí- con un lenguaje absolutamente contemporáneo. Con posterioridad hemos visto su autorretrato con perro, que en onda S&M, con tributo a Lichtenstein incluido, constituyó uno de los puntos más altos de la colectiva hecha por Lucía de la Puente. Ahora, en esta minimuestra se unen la insolencia, el esperpento y el desparpajo en una propuesta que pudiera estar próxima a Murikami, pero que en realidad nace con los abuelitos del pop quienes a su vez tomaron de los dinosaurios del manga para definir sus modos de hacer arte. Verdadera vuelta de tuerca del único pintor del mainstream limeño que se haya atrevido a penetrar de manera tan abierta en los suburbios del underground. Tiene cojones. PROYECTA EN AECI es una de las mejores muestras de diseño que alguna vez se haya exhibido en Lima. Reúne obras de 10 artistas quienes sobrepasan el carácter funcional para transformar cada objeto o cada cartel en una obra de arte. Inevitablemente faltan nombres sobresalientes como Chema Madoz con notables fotografías en este campo. En cambio está presente Fernando Alvira en el memorable cartel del centenario de Buñuel. Saludablemente se incluye también la ropa, algo que un sector pudiera considerar frívolo sin pensar que el vestido es una señal de los tiempos y de quienes los vivieron. El diseño es indesligable a nuestra vida diaria, por eso difícilmente se les negará razón cuando sostienen que "Tener inquietudes es una cuestión de curiosidad, es una cuestión vital. No es un problema de diseñadores o no diseñadores, sino, de personalidades". Extraordinario.
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