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Edición Nº 1842 |
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EL CANTAR DE ROLANDO Roland Kliesow siempre cayó parado en el Perú. La primera vez fue literal, y seria. Sólo el paso del tiempo permite ahora olvidar el drama en favor de un peruanismo comprobado a sangre y viajes. Incluido un insólito acuerdo de paz sellado con masato entre el pueblo aguaruna y el pueblo alemán cuando los primeros quemaron el set donde Herzog filmaba Fitzcarraldo. Lo de la caída no fue tan risueño. Corría el año 1980 y el joven agregado de prensa de la embajada alemana pasaba unas vacaciones en el hotel El Pueblo de Santa Clara. Había llegado al Perú en el '79, luego de ejercer como asesor personal del Canciller Helmut Schmidt. En El Pueblo, el funicular con toda su familia se precipitó a tierra. Vivió para contarlo y volvió a Lima para seguir trabajando. Veinticinco años después Roland Kliesow, como Embajador de Alemania en Lima, celebrará el 3 de octubre un nuevo aniversario de la Reunificación Alemana. -Catorce años después, ¿cómo está Alemania? -Tal como la transición democrática peruana, el nuestro es un proceso largo y difícil. El gran problema es que hay islas de desarrollo muy moderno, como Dresden, pero no todo es igual. Algo preocupante es la migración de este a oeste de los jóvenes mejor capacitados. -¿Catorce años no es nada? -Al principio se creía que esto se arreglaba en dos o tres años.
Llamaron pesimistas a quienes dijeron que iba a tardar una generación.
Pues ahora suena realista: en 30 años uno no podrá hablar
de una división intelectual de Alemania.
-La reunificación no sólo es económica, es social, cultural... -Nuestros vecinos tenían el temor que una Alemania más grande sería una mas poderosa. Se ha dado el caso contrario. -¿Y el Perú, 25 años después? -Lo que no cambia es que la gente es siempre amable. Es una de las fuerzas del país. Se ha mejorado mucho la infraestructura. Yo recuerdo viajes de Trujillo a Cajamarca, doce horas. Un gran problema es el crecimiento de la población. Cuando estuve eran 14 millones de peruanos. Ahora son 28. Para cualquier político es difícil crear trabajo a este ritmo. Veo una sociedad mucho más abierta. El año pasado se presentó el Perú de manera admirable en Alemania. Esto ha dado lugar a que en diciembre el Presidente del Bundestag venga de visita. La situación acá no es mala. Las cifras económicas son mejores que el año pasado. Pero en otros países estas cifras garantizarían un 30 % de aprobación al Presidente. -Hay una fascinación alemana por el Perú. -Primero, por su cultura. Luego, América no era colonia en el siglo XIX. Era la unica región en el mundo donde alemanes podían viajar sin el permiso de poderes coloniales. Ya sea para trabajar o vivir. Así nació Pozuzo. Siempre nos hemos sentido en casa.
MERITOS Y EMERITOS COMO ocurre cada año, la universidad Cayetano Heredia celebró su fundación. Dicho centro de estudios apagó 43 significativas velitas, al otorgar la condecoración máxima de la universidad, la orden de Gran Oficial, a los doctores e investigadores Javier Arias Stella, ex ministro de Relaciones Exteriores, y Amador Carcelén. Durante la ceremonia, que tuvo al ex ministro de Salud Uriel García (en la foto), destacado patólogo y fundador de la Cayetano, como uno de sus invitados de honor, se distinguió también como profesores eméritos a los doctores Jorge Berríos, Rolando Calderón, el ex congresista Roger Guerra García, Segundo Valdivia y Mayer Zaharia.
PLUMA CON VUELO ANA Lucía Escudero tiene toda la pinta de una guapa azafata de la Canadian Pacific. Pero en realidad es una periodista de CARETAS que acaba de recibir la medalla Académica de Honor de la Academia de Historia Aeronáutica del Perú, medalla del tamaño de una brújula de navegación. La nota "Final de Vuelo" en la que hace un balance de la situación de la aviación comercial peruana en los últimos 76 años, la hizo merecedora de la distinción. La ceremonia de premiación, presidida por Gastón Garreaud (con ella en la foto), coincidió con la epopeya de Jorge Chávez y el vuelo de los Alpes. Al regresar a la redacción Ana Lucía estaba simplemente en las nubes.
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