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Edición Nº 1845 |
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Portada |
Zona Sepia DESDE la terraza de la clínica González se observa el panorama de Lince. Los carteles saltan por doquier. Hostal, hostal, hostal. Como si de un fenómeno natural se tratara, templos evangélicos entran en competencia numérica con los hospedajes. En Lima, ese distrito ostenta el récord de unos y otros. Hay 57 hostales y 40 templos. Aún así, la balanza todavía está inclinada. "Frente al pecado, la salvación", resume sarcástico el médico César González, alcalde de ese distrito y principal impulsor de la creación de una zona rosa en la capital. González posee una espléndida colección de antiguas fotografías peruanas. Algunas de ellas, tomadas a principios de siglo y publicadas en estas páginas, retratan una Lima mucho más liberal que aquellos que hoy abominan la idea. "Casi me linchan", se lamenta. El interés tiene ancestro y según él "es casi genético". Su abuelo, Juan N. González, presentó el 4 de noviembre de 1919 su tesis "La Prostitución Reglamentada en Lima" para obtener el grado de bachiller en Medicina en la Universidad de San Marcos. "Un natural temor embarga mi espíritu", escribió. "Siendo el tema de aquellos que causa repugnancia en los más de los hombres por un inveterado prejuicio, tarde logré liberarme de él". El trabajo hizo un esfuerzo por clasificar la información relacionada con las meretrices: cantidad, distribución, edad, nacionalidad, departamento de proveniencia y hasta costumbres. Por entonces, eran 1,109 las mujeres dedicadas a este oficio en la ciudad de 150 mil almas. En la actualidad, Lima y Callao tienen cinco burdeles legalmente reconocidos. La fuerza de trabajo en La Salvaje, El Trocadero, El Botecito, La Nené y Las Cucardas no llega a las dos mil personas. Según los cálculos del Ministerio de Salud, Lima tiene alrededor de 60 mil prostitutas. Casi todas en las calles. La propuesta de González se cocina desde hace casi dos años, pero cobró notoriedad ante un informe emitido por el Instituto de Medicina Legal del Ministerio Público, el cual concluye que la mayoría de travestis que trabajan en la avenida Petit Thouars están infectados con SIDA, sífilis y hepatitis B. La salud pública sería la principal beneficiada con una zona rosa administrada por el Estado y supervisada por el Ministerio de Salud. No sólo posibilitaría mayor prevención de estas enfermedades, sino que proporcionaría información más próxima a la realidad. El combate a delitos como la prostitución infantil se vería facilitado. Las mafias de proxenetas serían duramente golpeadas.
MUNDO ROSA Aunque tenga su dosis de excentricidad, González no escupe al cielo. Cuenta con argumentos de peso para su propuesta y también tiene en mente referentes internacionales. La zona rosa de Ámsterdam representa el estándar más exigente. "Allí se fusiona con el centro histórico de la ciudad y casi no se siente al caminar. E incluso las peruanas tienen su calle". Caso igual de exitoso es el del famoso barrio Saint Pauli en Hamburgo. Menos conocidos para nosotros son los de Praga -"la nueva capital del sexo en Europa Oriental", como la describe González- y El Cairo, donde, a manera de tiendas por departamentos, los edificios se dividen en las especialidades apetecidas por los clientes. Vega añade el ejemplo madrileño, "donde la calle la Ballesta es una zona rosa frente a La Gran Vía. Y al final de esta última está Doctor Fleming, otra más refinada". "Una zona rosa para Lima no puede ser minúscula ni segregada", aclara el alcalde. "No debe tener menos de 10 hectáreas pues debe concentrar negocios colaterales como cines y sex-shops". Dejaron lecciones intentos fracasados como el de Rio de Janeiro, en el que se marginó la zona rosa a los alrededores de las favelas. La muy conservadora Santiago tiene barrios rojos plenamente identificados. Ciudad de México cuenta con un área de estas características en el centro de la capital. "Imagino a recuas de turistas atravesando la zona rosa de Lima", reconoce González. PASEMOS AL MAPA Nada está escrito sobre la posible ubicación. ¿Urbe o periferia? ¿Una o varias? ¿Campo de Marte o Campo de Venus? El alcalde de Lince se arriesga a mencionar los descuidados alrededores de la Avenida Tacna. "Las actividades comerciales serían fortalecidas por un negocio que puede mover hasta un millón de soles diarios". Tampoco le parece descabellado dinamitar un cerro y disponer de una meseta. Lucio Campos, su colega en San Martín de Porres, es el único que ofreció una parte de ese distrito. Ambos alcaldes integran la comisión encargada del debate del tema. Esta fue reunida por primera vez esta semana y se prepara para sentarse a escuchar a todo el mundo. No se puede, a pesar de la voluntad, hablar todavía de una mesa servida. Es apenas un lecho tibio. (Enrique Chávez)
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