Personajes El santuario de Pachacámac y la especulación inmobiliaria.
Guarda con la Huaca
El Santuario de Pachacámac tuvo más de 1,000 años de vigencia como centro religioso, desde al menos el siglo II DC hasta la conquista española en el siglo XVI. Cuentan que el Inca Túpac Yupanqui consultó con el oráculo de Pachacámac antes de emprender la dominación de la costa. Ahora la consulta sobre el destino de ese valioso espacio cultural de la capital irá rumbo a París. La Municipalidad de Lima postulará al Santuario de Pachacámac como Patrimonio de la Humanidad ante la Unesco. Para calificar es necesario afiatar el plan de Ordenamiento Urbano Territorial para el valle de Lurín. La propuesta identifica zonas intangibles y de amortiguamiento “como anillos concéntricos” alrededor del Santuario, indispensables para calificar. Pone especial énfasis en la franja del litoral al oeste de la carretera Panamericana Sur.
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Zona de amortiguamiento destinada a proteger Pachacámac. |
En las postrimerías de la gestión de la alcaldía de Luis Castañeda Lossio, se calificó el área como de uso Residencial de Densidad Media (RDM), autorizando la construcción de edificios de hasta siete pisos. En agosto del año pasado, la gestión de Susana Villarán derogó tres ordenanzas –1403, 1408 y 1409– que promocionaban el desarrollo industrial en zonas de protección ambiental, comprometiendo tanto el área agrícola como al entorno paisajístico del Santuario. Las nuevas fábricas y muros perimétricos en la otrora campiña dan cuenta del nefasto precedente. Pero aún se puede salvar el valle verde de Lurín. “Dado su carácter de paisaje natural y la proximidad de los visuales desde el templo del Sol, no debiera admitirse este tipo de uso de suelo”, sostiene la propuesta ante la Unesco.