Internacional
Comedia de Fragores
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Herman Cain resultó siendo mano larga y muy travieso. Centro: Michelle Bachman, reaccionaria pero no lo suficiente. Derecha: Rick Perry de Texas metió más patas que los amenazados piajenos de su estado. |
Elecciones Presidenciales EE.UU. 2012: Las Primarias Republicanas son el mejor espectáculo de cachascán con vale todo.
Una mano larga y negra como la de Barbadillo se destaca al inicio de este singular thriller.
Esa mano tiene la tendencia a deslizarse bajo las faldas de secretarias y dependientes femeninas.
Es la mano de Herman Cain, político de Georgia y presidente del Banco de Reserva de ese estado.
Hasta el primer rollo, Cain aparecía como el favorito en una tropa de 10 precandidatos a la nominación en las Primarias del Partido Republicano.
(En las Primarias, como se recuerda, se realizan votaciones intrapartidarias, estado por estado. Éstas determinarán las tendencias que en la Convención Nacional orientarán a la mayoría de los 2,286 delegados que nominarán al candidato para enfrentarse al demócrata Barack Obama en los comicios presidenciales del 6 de noviembre).
(Las Primarias son, pues, un ejercicio de democracia interna, pero éstas más parecen un cachascán de sorpresas).
En octubre, por ejemplo, una encuesta de NBC/Wall Street Journal ubicaba al mano larga Cain en el primer lugar de las preferencias republicanas.
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El que más se divierte del espectáculo |
Pero ya en diciembre Cain se retiraba ante denuncias detalladas de acoso sexual a varias mujeres que habían trabajado para él.
Hasta entonces, Cain era considerado en ciertos círculos republicanos como su Gran Esperanza Negra, capaz de disputarle las preferencia raciales a Obama.
Desde los tiempos de Rocky Marciano, en EE.UU. se busca sin éxito a la Gran Esperanza Blanca que pueda disputar la supremacía pugilística de los negros en los pesos pesados.
Ahora allá no se dice negro sino africano-americano y en ese terreno el único peso pesado político sigue siendo Obama.
El Presidente demócrata es, además, el espectador que más se divierte con estas primarias autodestructivas.
BOMBAS DE ESCARCHA
Las excentricidades no faltan en la democracia, pero estas merecen un Oscar.
Cain es solo el primero de una serie de favoritos que ha tirado la esponja.
Además, aquí hay payasos con elementos coreográficos como las ‘glitter bombs’ (bombas de escarcha), los ‘superPAC’ (paquetes de demolición) y hasta ultrasonido transvaginal.
¿Fantasías?
El gobernador de Virginia, Bob McDonnell, acaba de retirar su apoyo a una ley que haría obligatorio el peritaje ultrasónico transvaginal antes de un aborto.
McDonnell aspira a ser candidato a vicepresidente y ha tomado en cuenta la protesta de miles que consideran ese procedimiento como una “violación auspiciada por el estado”.
Los peritajes para determinar el tamaño del feto se seguirán haciendo externamente.
LLUVIA DE DEBATES
Han llegado a 19 los debates televisivos republicanos, y dada la sucesión de traspiés destacados, los contendores que quedan son unos cuatro.
Pero esto no es del todo seguro. Falta el ‘super Tuesday’ (súper martes) el 6 de marzo, con 10 primarias simultáneas, y otras 33 adicionales.
BURROS EN TEXAS
Favorito en las encuestas era a principios de año Rick Perry, el gobernador de Texas.
Pero Perry protagonizó jocosas metidas de pata.
La última se dio en un debate en el que anunció que, de llegar a la Casa Blanca, eliminaría tres ministerios. Citó dos pero se quedó en letal silencio tratando de recordar inútilmente el tercero.
Fue el hazmerreír nacional y quizás por coincidencia NPR (la radio pública nacional norteamericana) hizo un reportaje sobre un problema en Texas: hay mucho burro suelto en el estado, abandonado por sus dueños, y las autoridades locales no saben qué hacerse con tanto animal.
Otra candidatura que mordió el polvo fue la de la congresista por Minnesota Michelle Bachman, considerada como la sucesora de Sarah Palin, ex gobernadora de Alaska, ex candidata vicepresidencial en 2008 y virtual fundadora del ultraconservador movimiento Tea Party.
Bachman, nacida en Iowa, hizo campaña en sus 99 distritos, pero sacó el 5% del voto.
Bye bye Michelle.
Ganó Rick Santorum, hasta entonces un colero, pero más conservador aún. Está incluso en contra de los anticonceptivos y tiene 7 hijos.
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Rick Santorum, el candidato sorpresa. Casi le gana al favorito Romney en su estado nativo. Centro: Mitt Romney se salvó de una embarazosa derrota en Michigan. Pide calma a seguidores. Derecha: Newt Gingrich: su vida marital y sus sueños lunáticos pueden haberlo sacado de la contienda. |
EN LA LUNA
El candidato con más posibilidades (y millones) era considerado desde el principio Mitt Romney, ex gobernador de Massachusetts.
Venía ganando en varias primarias hasta que perdió la de Carolina del Sur el 22 de enero.
Su vencedor, Newt Gingrich, ex presidente de la Cámara de Representantes, entró en una curva ascendente, haciendo leña a Romney en los debates.
Gingrich desafió al multimillonario Romney a revelar los impuestos que paga y éste trastabilló, negándose a hacer públicas sus declaraciones juradas.
Gingrich también denunció como pious baloney (hipocresía piadosa) la trayectoria de Bain Capital, la empresa con que Romney ha hecho gala de su habilidad empresarial y amasado millones comprando y “salvando” a compañías en dificultades.
Estas reestructuraciones generalmente resultan en drásticas reducciones de personal.
LAS ‘GLITTER BOMBS’
Ahora bien, ambos candidatos han sido “bombardeados” con escarcha artificial.
El movimiento gay marca a quienes percibe como enemigos tirándoles escarcha que es reluciente y pegajosa, y a veces va mezclada con plumas.
El apuesto Romney, que moldea su teñida cabellera con laca (“y el seso también”, según una comentarista del New York Times) lo toma ahora en broma. “Este es un carnaval. Ya están celebrando mi triunfo”, dice.
Y es verdad que los ‘superPAC ‘ que lo apoyan han cortado la viada a Gingrich en base a masivas campañas negativas.
LOS SUPERPAC
Debido a que la Corte Suprema (de orientación conservadora desde la era Bush) permite ahora a las empresas invertir sin límites en las campañas electorales con la única condición que no mencionen a quienes apoyan, este dinero se amasa en ‘superPACs’ publicitarios atacando a los contrarios del favorecido.
Así, las campañas negativas se han vuelto masivas y a éstas se suman realidades periodísticas.
Un ‘superPAC’ reveló que Gingrich había cobrado por “consejos estratégicos” US$ 1.6 millones a Freddie Mac, una de las agencias responsables de la hecatombe financiera iniciada en 2008, recordando que en 1998 fue defenestrado de la presidencia de la Cámara de Representantes acusado de lobbista y de mentir.
Y después vinieron sus problemas maritales. Abandonó a su primera esposa cuando se le detectó una enfermedad incurable, y a su segunda, Marianne, después de 18 años, al ligar con Callista Bisek, una asistente parlamentaria de 23 años.
Callista es ahora la señora Gingrich Nº 3.
La cadena ABC entrevistó a Marianne, quien dijo que su marido, que tanto pontifica sobre “valores familiares” y tanto criticó a Bill Clinton por su aventura con Mónica Lewinski en la oficina oral, no tenía la “catadura moral” para llegar a la presidencia.
Pero quizás lo que más ha dañado a Gingrich es su promesa de establecer una colonia norteamericana en la Luna para 2020. Ésta tendría por lo menos13,000 lunáticos y así se podría convertir en el estado Nº 51 de los EE.UU.
La chacota no se hizo esperar y Jeffrey Kluger anunció en la revista Time que votará por Gingrich para “presidente de la Luna”.
RUMIANCIONES DE ROMNEY
Gingrich, pues, parece ahora suspendido en el espacio y Mitt Romney, fuerte inicialmente por su “moderación”, y su presunta mayor capacidad de llegar a los independientes, tendría la pista libre.
Pero le salió ese contendor sorpresa: Santorum, ex representante de Pennsylvania.
Después de ganar en Iowa, Santorum, que es hijo de italiano, triunfó en Minnesota, Missouri y Colorado.
Así Santorum llegó a las primarias del martes empatado en las encuestas con Romney en Michigan, que es el estado donde Mitt nació y donde su padre, George, magnate automovilístico, fue gobernador durante 12 años.
La fuerza de Santorum reside en su capacidad de ser más conservador que Romney. Es decir, promete menos asistencia social, menos impuestos a los ricos, menos regulaciones para frenar los excesos financieros, etc.
Entonces Romney tuvo que ponerse más pilas de derecha.
También debió hacer públicas sus declaraciones de impuestos, pero éstas abarcan solo un año fiscal (2010-2011) y demuestran que pagó un 13.9% de sus ingresos.
Eso es mucho menos que Barack Obama, incluso que Gingrich y sobre todo que su propio padre George.
La prensa ha sido pronta en señalar que el entonces gobernador George Romney publicó 12 años de sus declaraciones impositivas, que el promedio superó el 30% de sus ingresos y que en 1966 llegó a pagar el 44%.
Y en un país en que la desigualdad económica se ha convertido en un tema gravitante, Romney tuvo otro desliz infeliz.
Explicando sus ingresos del año, aludió como yapa a los honorarios recibidos por pronunciar conferencias, “que no son gran cosa”: US$ 374,427 .
Sus críticos fueron prestos en señalar que en los EE.UU. de hoy, donde se calculan unos 40 millones de personas bajo el nivel de pobreza y en el que decenas de miles de familias pierden sus hogares por no poder pagar los cuotas hipotecarias, menos del 1% de la población gana lo que el candidato considera que no es gran cosa.
Y después Romney tuvo la mala idea de organizar una manifestación en Detroit, la ciudad donde nació hace 64 años.
Otrora símbolo de la industria automotor, Detroit es ahora un desastre urbano, habiendo perdido la mitad de su población en las últimas décadas.
Pero a Romney se le ocurrió dar un discurso de fondo en el Estadio Ford, cuya capacidad es superior a la del estadio de San Marcos en Lima.
El resultado fue penoso. Cerca del podio había unos 1,200 señores en terno y corbata, pero los 65,000 asientos de las graderías estaban vacíos.
Un peruano que estuvo en Detroit y también asistió a la manifestación de PPK en el estadio de San Marcos en febrero de 2011 dice que el contraste social se parecía, solo que aquí las graderías estaban llenas.
A ese fiasco Romney ha añadido más patinadas.
Al llegar a Michigan siempre dice que le encantan sus lagos y sus autos americanos.
Tanto que su señora posee dos Cadillac SRX.
“Romney se la pasa destacando su riqueza”, observó el New York Times.
¿Atrae eso en un país con una economía en crisis?
En las primaria del martes Romney ganó en Arizona, como predecían las encuestas, pero en Michigan se salvó de una embarazosa derrota por un pelo: 3%. De perder Romney, las Primarias se habrían puesto de cabeza. (EZG)