Entrevistas Alfredo Torres ofrece sapientísimo diagnóstico para el Perú. Tomar nota.
Reformar y Modernizar
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Experto en estudiar la “sintomatología” del Perú, Alfredo Torres sigue creyendo que lo fundamental “es el amor al prójimo”. |
Si buscamos una opinión política a vista de pájaro sobre la actual situación del Perú es indudable que Alfredo Torres (53), Presidente Ejecutivo de la empresa encuestadora IPSOS-APOYO, tiene mucho que decirnos. Él, desde hace bastantes años (lleva ya más de un cuarto de siglo dedicado a esto), viene tomándole regularmente el pulso al Perú y al sentir de los peruanos como un auténtico médico de cabecera abocado a su paciente, ya que su trabajo es precisamente ese: estudiar la sintomatología del Perú a través del “corpus” de sus ciudadanos. Alfredo Torres ha escrito un importante libro titulado “Opinión Pública 1921-2021”, en el cual se analiza el rumbo político del país a través de cien años que terminarán el año del bicentenario de la fundación de la República del Perú. Quedan sólo 9 años destinados a la futurología. Comienza el estudio en 1921, que es un año importante para el progreso del Perú, ya que en él se realiza el primer vuelo Lima-Iquitos, logrando en un día llegar a la Amazonía, cuando hasta entonces costaba meses. También se inaugura en esa fecha la Avenida Leguía (hoy Arequipa) que transforma la ciudad extendiéndola desde el Cercado de Lima hasta las huertas adyacentes que eran Miraflores y San Isidro. Ese año se inaugura la Plaza San Martín, el Hotel Bolívar, etc., etc. En esta entrevista realizada, como de costumbre, en el restaurante Costa Verde, el pensamiento de Alfredo Torres busca el perfeccionamiento del aparato estatal peruano poniendo como fecha límite 2021. ¿Puede llegar a lograrse? Veamos lo que nos cuenta.
–Hábleme de sus padres.
–Soy hijo de Alfredo Torres Claeyssen y Carmen Guzmán Souza. Soy peruano por mis ancestros desde finales del XIX. Tengo genes mayoritariamente ibéricos. Mi padre es agrónomo y ha tenido una vida dedicada a la agricultura, siempre en Cañete. Nací en Miraflores pero viví toda mi infancia en el valle de Cañete, en donde ya a los 7 años montaba a caballo con soltura. Volvimos a Miraflores cuando empecé mis estudios primarios y secundarios en la Recoleta, colegio francés de los Sagrados Corazones. Fue profesor mío el padre Hubert Lanssiers.