sábado 16 de febrero de 2013
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2223

15/Mar/2012
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre NacionalVER
Acceso libre PolíticaVER
Acceso libre PolicialesVER
Acceso libre MineríaVER
Acceso libre BicentenarioVER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Acceso libre Conc. CanallaVER
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre Fe de ErratasVER
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Suplementos
Acceso libre Fundación BBVAVER
Acceso libre JapónVER
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2270
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Nacional Tambores y baquetas a la espera del Día Mundial del Síndrome de Down este 21 de marzo.

Al Ritmo de la Igualdad

2 imágenes disponibles FOTOS 

Ver galería

Jesús Polo (24) tocando las chapas, al lado de Catterine Vásquez (23) y rodeado del grupo entero de batucada en pleno ensayo.

Una de cada 600 personas tiene Síndrome de Down (SD) en el país. Según la presidenta de la Sociedad Peruana de Síndrome de Down (SPSD), Liliana Peñaherrera, existen 400 colegios de educación especial y entre 70 y 90 mil de educación regular en el Perú. Gran brecha. Entonces, teniendo en cuenta que hay aprox. 350 mil estudiantes con alguna discapacidad, ¿cómo logra entrar esa cantidad en 400 colegios? La pregunta deriva a dos raíces importantes.

En primer lugar, solo 50 mil de esos 350 mil están matriculados en una escuela. Segundo, ¿de dónde viene la necesidad de un colegio especial? “Los colegios especiales nacen con la lógica de que los discapacitados necesitan una atención diferenciada. Esas instituciones entonces deberían contar con profesores de lengua de señas, materiales en braille, etc. ¿Dónde queda el derecho a una educación que se focalice en sus habilidades mas no en el déficit como es ahora? Todos los estudiantes con discapacidades deberían asistir a colegios regulares, esa es una verdadera educación inclusiva. Recibir educación que les permita ejercer ciudadanía”, explica Peñaherrera.


 


anterior

enviar

imprimir

siguiente
Búsqueda | Mensaje | Revista