Nacional Cuando en política la oposición empieza por casa y acaba en la Base Naval. Arriba, cuando los hermanos Humala iniciaron su carrera al poder con el levantamiento de Locumba (2000).
Mi Hermano, mi Cruz
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Antauro Igor y Ollanta Moisés Humala Tasso. Se levantaron juntos en Locumba, pero el destino y la presidencia los separaron. |
Cuenta el libro que la primera muerte de un ser humano fue por celos. Que un hermano envidiaba la deferencia paterna de la que gozaba el otro. La metáfora no es casual, como tampoco es gratuito que Isaac sea un nombre bíblico. Pero del fratricidio a la rivalidad nacionalista entre Ollanta y Antauro hay (aún) un buen trecho. No son Eteocles y Polinices, ni tampoco Rómulo y Remo. Son los herederos de una larga tradición política de proporciones mitológicas.
Como Antauro, otro pariente en las alturas es Miguel Piñera, músico y hermano del presidente de Chile. El conocido ‘Negro’ Piñera estuvo presente en el festival de Woodstock, y es conocido por su agitada vida nocturna. “Sebastián es del Opus Dei y yo del Opus Night”, ironizó en una entrevista cuando su hermano recién asumió la presidencia. Pero los problemas mayores empezaron con su divorcio de María Belén Hidalgo luego de siete años de vida de casados. La modelo argentina lo denunció por agresión física, y fue explícita en revelar los pormenores del exabrupto. Según su declaración, Piñera mezclaba alcohol con medicamentos, se drogaba toda la noche y la golpeaba. Cierta vez, dice, la pateó en el estómago y al ser detenido gritó “déjenme tranquilo, no saben quién soy, soy el hermano del Presidente de la República de Chile, hago lo que quiero”. El escándalo no ha sido el primero, puesto que en octubre de 2009 Miguel Piñera atropelló e hirió a una mujer, para luego darse a la fuga. En 2010, mientras la joyita de los Piñera participaba en el programa Bailando por un sueño, de Marcelo Tinelli, el presidente de Chile aprovechó para bromear al respecto y pedirle a su par argentino, Cristina Fernández, que adopte temporalmente a su hermano. La oposición en el Congreso se frota las manos y ya ha empezado a pedir explicaciones al respecto.