Fotografía Artista multidisciplinario, la fotografía de Reynaldo Luza es revisitada en muestra de sus imágenes de los sesentas.
La Luz de Luza
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Faenas de pesca cotidiana lambayecana capturaron la sensibilidad de Luza en el norte. |
La exposición “Reynaldo Luza-Fotógrafo” no es exactamente el tesoro del faraón descubierto bajo la arena. Pero si es un reencuentro luminoso con la valiosa obra de Luza. Con esta exposición podemos pensar en un nuevo hito en el camino del reencuentro con este artista que cubrió con igual calidad en la expresión y el oficio varias disciplinas. La retrospectiva que el año pasado Carlos García Montero Protzel montó en la galería Germán Kruger, lo presentó en sus aciertos como ilustrador de moda, retratista de elegantes señoras, pintor y fotógrafo.
Mostró gran cantidad de fotos en copia original y de las realizadas en Ibiza, donde vivió y actuó como arquitecto diseñando su propia casa, varias ampliadas a gran formato.
“Reynaldo Luza- Fotógrafo” propone encontrarlo en 14 imágenes recogidas en los primeros años de la década del 60. Una secuencia trabajada como respuesta a la invitación de EnturPerú para tener su obra en los locales de la institución. Cumple Luza un periplo que lo lleva de Tumbes a Tacna registrando el paisaje, vegetación, arquitectura y en escasas ocasiones la presencia humana.
En todo este trabajo se ve que no está ligado a modas ni sometido a un discurso que justifica la obra. Solo tiene interés en observar y perpetuar la belleza natural, sin artificio y la presión del pintoresquismo o el drama.
Acostumbrado desde niño a ver el paisaje de la costa, al tratarlo en su pintura lo hace llevándolo a la síntesis en la forma con una sutil riqueza de color. En la fotografía lo retrata con la luz y la sombra, la amplia gama de los grises y el manejo de los vacíos y la saturación en las composiciones, en las que como en su pintura y dibujo descarta todo accesorio inútil.
La luz le sirve para señalar esa atmosfera de calma y placidez. Las sombras le dan un cuerpo sólido, definido, casi cortado con bisturí. Lo usa para trabajar con la arquitectura, en la que con ojo certero reconoce esos juegos de contraste que crean unos rompecabezas abstractos.
También es preocupación suya la búsqueda de las señas de identidad, como lo hizo cuando fotografía en Europa. En Piura la vegetación marca una geografía en la que se unen la exhuberancia tropical y la sequedad del arenal pedregoso en el que reina el algarrobo. Los enormes botes a vela y los caballitos de totora en la faena de la pesca cotidiana, lo atrapan en Lambayeque.
En Puruchuco y Moquegua las sombras son el tema con que subrraya y crea nuevos espacios en los creados por la arquitectura. Es mucho más diáfana la atmósfera en Huacachina con el perfil ondulado de la duna y la tersura de espejo oscuro de la laguna.
Estas pocas imágenes impresas en papel de algodón con tintas al carbón, en formato de 40 x 40 centímetros, han sido tomadas de negativos guardados en el archivo personal del artista.
Aproximadamente 1,500 lo componen con trabajo realizado en Europa, Centro América y el Perú.
El corpulento y sobrio Reynaldo Luza nació en el barrio de Santa Clara en 1893. En abril de 1911, el mismo mes en que Hiram Bingham partía hacia el Perú, Luza zarpó del Callao hacia Europa buscando los estudios de arquitectura en la universidad de Lovaina. La declaración de la Primera Guerra lo hace regresar. Luego motivado por su interés en el dibujo y diseño de moda y el encanto con las revistas que los publicaban lo pone en la ruta de Nueva York. Ahi empezará lo que fue su gran carrera con las revistas Vogue, Harpers Bazar y Vanity Fair.
En Paris vive durante 29 años como director artistico de Harpers Bazar. Conoce a importantes personalidades de la pintura, el ballet, la fotografía, cultivando con ellos una amistad que los años acrecentaron.
Al volver al Perú en el 50, su círculo de amistades se reduce y su trabajo como retratista de mujeres de sociedad alcanza gran notoriedad.
Vestido normalmente de gris oscuro, marrón y beige, Luza siempre tuvo al Perú y su historia como tema y motivo primordial. Razón por la que esta exposición está centrada en su visión del paisaje costero.
La muestra está abierta hasta el 20 de este mes en Atelier FotoLaser, Comandante Espinar 266. De lúnes a sábado en horario laboral. (Escribe: Roberto Cores (*))
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(*) Director de Promotora Calana, organizador y curador de la muestra Reynaldo Luza-Fotógrafo.