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Internacional Inglés muere en China. Pareja de políticos chinos bajo sospecha. Mismo Le Carré.

China: La Hora del Té Amargo

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La misteriosa muerte en Chongqing, China, del ciudadano inglés Neil Percival Heywood, ha desentrañado una madeja de intriga que llegará a influenciar la próxima nominación del Secretario General del Partido Comunista.

Después de la sorprendente purga del poderoso Secretario General del Partido Comunista Chino en la provincia de Chongqing, Bo Xilai, a raíz del extraño intento de asilo, en febrero pasado, en el Consulado de los Estados Unidos en Chengdu, de su mano derecha, el ex Vicealcalde y Jefe de Seguridad de la provincia, Wang Lijun, y los posterior rumores de golpe de estado vinculados a la purga de Bo que se abatieron sobre Beijing el 19 de marzo –que dicho sea de paso, han motivado que el gobierno chino cierre una serie de páginas web y envíe mensajes de amonestación a un grupo de internautas que buscaban información sobre el supuesto golpe–, ha surgido una explicación que aclara cómo las piezas de esta ópera china van encajando en su lugar.

Jamil Anderlini y Sally Gainsbury, periodistas del Financial Times (FT), publicaron el 31 de marzo un artículo titulado “A chilling end in Chongqing” (“Un final escalofriante en Chongqing”), en el que aparentemente se develan algunas de las incógnitas de este drama, que parece sacado de una novela de John Le Carré:

Neil Percival Heywood era un ciudadano británico con importantes vínculos con el mundo político y empresarial de su país. En el artículo de Anderlini y Gainsbury se anota que, entre otras, tenía conexiones con Lord Charles Powell, ex secretario de Margaret Thatcher, y actual encargado de la promoción de empresas inglesas en el Asia, así como con Lady Henrietta Spencer-Churchill, hija del duque de Marlborough, y parienta de Winston Churchill.

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De paso compromete aún más al político Bo Xilai –ya con truculento historial en su haber (CARETAS 2225)– así como a su esposa Gu Kailai. Ambos, expulsados del Politburó, están bajo sospecha de homicidio en primer grado.

Heywood nació en 1970 y se educó en el exclusivo colegio de Harrow –donde también fueron alumnos Churchill y Lord Byron–; posteriormente estudia en la Universidad de Warwick y después de graduarse, en 1992, se traslada a Beijing para estudiar el idioma mandarín, permaneciendo en China los siguientes 20 años. Durante los años 90, Heywood conoce a un aspirante político chino, alcalde de la ciudad de Dalian e hijo de uno de los próceres de la Revolución China, Bo Xilai, y se va haciendo muy cercano a su familia. Según el FT, Heywood devino en una especie de “consiglieri extranjero” de Bo y su familia, en especial de la esposa de Bo, Gu Kailai. Por influencia de Heywood el hijo de Bo Xilai, Bo Guagua, también es matriculado en Harrow, y posteriormente en el exclusivo colegio Balliol, en Oxford. Allí Heywood se reúne periódicamente con Bo Guagua, e inclusive lo ayuda a organizar un baile en Oxford. En los años 90 Heywood se casa con una ciudadana china, Lulú, con quien tiene dos niños.

En China, Heywood gana una reputación de ser un eficiente promotor de conexiones, con un mandarín muy fluido, y una gran ayuda para la resolución de problemas. Su empleo declarado era consultor de la marca de automóviles Aston-Martin –el que maneja James Bond, el personaje de las novelas de Ian Fleming–. Residía en Beijing, pero desde 2007, cuando Bo Xilai es nombrado Secretario General del Partido Comunista en Chongqing, Heywood empieza a viajar constantemente a esa provincia. Los amigos de Heywood lo han descrito como un hombre reservado y misterioso.

Súbitamente, en noviembre del año pasado, Heywood es hallado muerto en su habitación en un hotel de Chongqing en el sudoeste de China. El protocolo de autopsia determina que falleció por un exceso de consumo de alcohol. Su cuerpo es cremado muy rápidamente. A pesar que Heywood no era un bebedor conocido, no hubo cuestionamiento sobre la causa del fallecimiento. Extrañamente, a su madre, en Gran Bretaña, se le dijo que su hijo había fallecido a causa de un ataque cardíaco.

Y todo hubiese quedado allí, si no hubiesen surgido dos importantes piezas de información: la primera es que Heywood también trabajaba para Hakluyt, una compañía dedicada al tema de “inteligencia estratégica”, compuesta casi totalmente por ex integrantes del MI5 y MI6, los servicios de inteligencia interior y exterior de Gran Bretaña. Según lo señalan Anderlini y Gainsbury del FT, “Hakluyt es el Goldman Sachs de la industria de la inteligencia”. El segundo dato notable es que el asesor de Bo Xilai, Wang Lijun, quien se asiló en el Consulado de Estados Unidos, previamente había concertado una cita para ingresar al Consulado de Gran Bretaña, pero que no se presentó; más aún, según las fuentes de FT, Wang se habría asilado temiendo por su vida debido a que poseía información de que Neil Heywood había sido envenenado por órdenes directas de la esposa de Bo Xilai. A raíz de todas estas informaciones, el gobierno británico ha presionado para que se realice una investigación exhaustiva sobre la muerte de Heywood y Bo Xilai, luego de su purga del puesto de Secretario General en Chonqing, está actualmente detenido en la ciudad costera de Beidaihe, el lugar donde la Gran Muralla China toca el mar.

Según el FT no era claro si a Bo –que aun mantenía oficialmente el cargo de miembro del Politburó del Partido– se le daría un puesto de segundo nivel, alejado de poder político o si, por el contrario, será procesado penalmente. Pero esa incógnita se despejó dramáticamente ayer, 10 de abril, tarde por la noche, cuando con un sucinto comunicado se dio a conocer que Bo había sido expulsado del Politburó del Comité Central del Partido Comunista, así como del mismo Comité Central; y que su esposa, Gu Kailai, una abogada muy destacada y también descendiente de uno de los patriarcas de la Revolución China, así como su asistente, Zhang Xiaojun, habían sido puestos a disposición de las autoridades judiciales bajo la sospecha de haber cometido un homicidio en primer grado.

En todo caso, como lo decíamos en una nota anterior, todo es mutable en China, y seguramente tendremos que esperar un tercer acto de esta ópera política con matices de suspenso internacional para conocer los motivos que habrían llevado a asesinar a Heywood. Lo cierto es que todos estos hechos tendrán influencia en cómo se proceda en el mes de octubre en la nominación del Secretario General del Partido Comunista Chino para los próximos diez años y, especialmente, en la conformación de la lista de los nueve integrantes del poderoso Comité Permanente del Politburó del Partido, que aspiraba Bo Xilai a integrar antes de su sorprendente caída, y que ahora lo más probable es que sea dominado por los seguidores del actual Presidente Hu, y, especialmente, del Primer Ministro Wen Jiabao, quienes se identifican con una tendencia modernista, liberal y de gran apertura económica y comercial.


 


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