Personajes Julio Iglesias comparte con CARETAS sus secretos en el arte de amar.
Iglesias en Capilla
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Iglesias saludando a una fanática, 2004. Sus conquistas incluyen a Isabel Preysler, Vaitiare Hirshon y Miranda Rijnsburger. |
Sus cifras son apabullantes. Más de 5 mil conciertos en más de 600 ciudades de todo el planeta. Al menos 2,600 discos de oro y platino, además de 300 millones de copias, y contando. Más de 43 años de carrera con y contra el paso de los años. Aproximadamente 3 mil mujeres, según vulgar cálculo de la siempre impertinente prensa del espectáculo. Más de 60 millones de espectadores en el mundo sin contar los que lo verán el próximo sábado 12 de mayo en el Jockey Club del Perú. Pero solo 5 minutos para hablar con él.
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“¿Estás casado?”, pregunta en un lapso de curiosidad. “Uno se casa de varias maneras y de varias formas”, retruca. Con su trabajo, con los amigos, con la rutina. Pero todos son compromisos libres, dice, de mutuo acuerdo y de mutua convivencia, valga la tautología. Es un acto de la voluntad que se renueva todos los días, explica, como quien se levanta por las mañanas y decide lavarse los dientes. Con tamaña disciplina, los años son solo “caricias del tiempo”, en sus palabras. Y como dice que la gente hace al país y al Perú lo quiere mucho, concluye que a las peruanas las adora.
La leyenda cuenta que luego de su concierto del 18 de febrero del 2010 en Lima, el divo español pidió que lo atiendan sin demora en el restaurante miraflorino Maido. La urgencia fue explicada: tenía que regresar al hotel a hacer el amor. Su último mensaje es un grito de batalla: el arte de amar es el arte de vivir. Evidentemente, él no se ha olvidado de vivir.
(Carlos Cabanillas)