Internacional François Hollande destrona a Nicolás Sarkozy y marca el retorno de los socialistas en Francia luego de 17 años.
Oh là là!, Hollande
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“La austeridad no puede ser una condena”, declaró Hollande. El líder socialista francés ofrece “una nueva dimensión” al tratamiento de la crisis con “justicia social”. |
Mientras Putin asume por segunda vez la Presidencia de Rusia –en un arreglo con algo de Fujimori y de Kirchner– en medio de los violentos reclamos de la población democrática, la misma democracia expulsa a Sarkozy y entroniza a Hollande en Francia, los socialdemócratas avanzan en una de las regiones de Alemania para preocupación de Merkel y los neonazis progresan en el Congreso de Grecia, que se queda sin gobierno después de las elecciones parlamentarias. El laborismo, por su parte, le aplica un escarmiento a Cameron en Gran Bretaña por exceso de austeridad. Un fin de semana agitado. La única perspectiva cierta es la incertidumbre.
El triunfo de François Hollande en Francia el 6 de mayo pasado, desplazando a Nicolás Sarkozy de la Presidencia de ese país, tiene un simbolismo mayor que el estrecho margen de su victoria. En su primer discurso después del triunfo, dijo a sus seguidores: “Ustedes son más que un pueblo que busca el cambio. Son ya un movimiento que se levanta en toda Europa y, posiblemente, en el mundo”. La alusión a Estados Unidos fue clara.