miércoles 18 de septiembre de 2013
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2232

17/May/2012
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre ReligiónVER
Acceso libre Medio AmbienteVER
Acceso libre TecnologíaVER
Acceso libre MineríaVER
Acceso libre DeportesVER
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Acceso libre Conc. CanallaVER
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre Fe de ErratasVER
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos China Tudela
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Sólo para usuarios suscritos Alfredo Barnechea
Sólo para usuarios suscritos Harold Forsyth
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2300
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Cultural Lo bueno, lo malo y lo feo en el Día Internacional del Museo. Queda mucho por recobrar.

Rescates del Pasado

4 imágenes disponibles FOTOS 

Ver galería

Atuendos de lujo. Carlos Castillo, de Emilima, y flamantes ambientes del Museo Municipal de Teatro. Ingreso gratuito de lunes a viernes de 10 a 5 p.m.

La advertencia era lo suficientemente clara. Una calavera indicaba los peligros del contenido de la botella: cianuro. El frasco, uno de los cientos que aún se conservan con sus brebajes intactos en la antigua botica del Museo de los Descalzos del Rímac, previene así al visitante del riesgo de una muerte lenta, pero certera. Precisamente el mismo trance en el que pareciera estar sumido el propio museo con su quincha expuesta, sus molduras caídas y sus lienzos rotos. El antídoto en este caso, sin embargo, ha caído en manos de Alberta Álvarez, directora de la novísima Fundación Descalzos del Rímac que promete dotar al lugar de nueva vida. ¿La herramienta principal para lograrlo? La consolidación de un taller permanente de restauración que ayude a rescatar las colecciones del museo de los estragos del paso del tiempo y el abandono. Pero para esto, sin embargo, no solo hace falta dinero (que de momento tampoco hay mucho), sino también restauradores, que, según Álvarez, en Lima son muy pocos. Y precisamente para contrarrestar esta carencia es que para el 23, 24 y 25 de mayo próximos se han organizado las jornadas de arte tituladas “Pintura en el Virreinato del Perú: la preservación de la obra de arte”, a desarrollarse en el mismo museo con la destacadísima participación de la española Pilar Sedano, quien hasta hace poco fuera jefa del área de restauración del Museo del Prado, y actualmente es directora general de Patrimonio del Ayuntamiento de Madrid.

¿Los siguientes pasos a llevar a cabo? Según explica Álvarez, luego de consolidado el taller de restauración, debería procederse a la intervención por etapas en los distintos claustros y la capilla del Carmen, joya del barroco limeño con su frente de concha perla y carey que se está perdiendo. El recinto franciscano constituye hoy un valioso museo de arte virreinal que incluye obras de las escuelas quiteña, cusqueña y limeña, y cuyos ambientes habrían sido visitados por el propio almirante Grau para una última confesión antes de abordar el fatídico Huáscar. Participando recién desde este año en el Día de los Museos (cuya programación local completa se puede encontrar en http://www.mcultura.gob.pe/dia-internacional-de-los-museos), el recinto cuenta con 417 años de vida luego de que se fundara un 10 de mayo de 1595. ¿Cifras totales para su restauración? Imposible de calcular, según explica su directora, pero tan solo la restauración de un lienzo puede costar como mínimo cinco mil dólares. Y son 500. Vale sacar la cuenta. (Maribel De Paz)


 


anterior

enviar

imprimir

siguiente
Búsqueda | Mensaje | Revista